jueves, 25 de junio de 2015

EL HIJO DEL SEMERUCO


 Por Oscar Carrasquel


A tus pies te prendió un hijo
Con dos brazos que se bifurcan como un río
Yo  vigilo la plasticidad de su piel desde que era criatura
Como si se tratase de un niño mío, 
Como si yo hubiese sido su sembrador.
Ya tiene cuerpo, tiene agua y tiene amor
El Semeruquito amaneció hoy con una leve sonrisa
Acariciando el aire
Mostrando su primer fruto
Descotada apareció la frutica de color rojo
Cuajada de frío por los aguaceros de junio
Enganchada de una rama
Colgada como una medalla.
El árbol de su misma sangre
Aquel que vivió la historia primero
-Aquel no existe-
Un día cualquiera cayó de platanazo
Como un papagayo cuando se le desprende el rabo.
¡Pero ahora con mayor encanto existe!
Hoy se volverá a escuchar sobre el verdor de su ramaje
Los pajarillos sin jaulas que cruzan por estos valles
Inaugurando nuevos arpegios.



Invierno de 2015

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