martes, 20 de septiembre de 2016

LUCIO LOPEZ “PATETURCA” (Una historia del siglo xx)

    
Por: Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua


Lentamente desmayaba la tarde
sobre  el paisaje de La Villa.
Por la calle del medio, con su sepulcral silencio,
¡Pasa sin prisa un entierro!.. 
Sin flores, ni dobles de campana,
sin lloro, ni acompañamiento.

La sombra de los aleros de los antiguos caserones
ganan espacio sobre la acera encementada,
caía el rayo de sol  moribundo sobre el macadam.

Sudor de hombre forzudo, negra la tez,
pies elefancíacos descalzos, ronca la voz,
ancha la espalda, de paltó y sin franela.

Tarda  el hombre en rodarse
¡Chas… Chas… Chas…!
Parece  un coche fúnebre de carne y de huesos.

Su tétrica misión es trasladar difuntos 
dentro de un cajón, sin mortaja.
Comenzando  del hospital Santo Domingo
hasta el camposanto es el itinerario preciso.

Pobres de solemnidad,
para los cuales no hay salones velatorios,
Ni cortejos. Ni redoble de pasos.

Los almacenes, tiendas y fondos de comercio  
entrejuntan sus portones, o  cierran sus puertas,
mientras dura el paso del hombre
con su fúnebre carga.

El transeúnte  cotidiano detiene la marcha,
conmovido se despoja del sombrero
Y se hace la cruz sobre la frente.
El mundo infantil frunce su ceño esquivo.

La “recta final”,  como bautizaron
a la calle del Comercio
queda empañada de licor, de soledad
y de silencio.

“Pateturca” se aleja íngrimo por la calle larga
con el penúltimo viaje del día.
El cajón se deja abrazar,
y sobre su hombro zurdo lo pone a descansar.

El fúnebre enterrador ya pisa el cementerio,
busca entre cruces y tumbas
la cuna de negra tierra recién removida.

Enterrar encimita es suficiente;
el mendigo de ojos enrojecidos se retira,
livianito el cajón, sin desaliento,
a buscar otras muertes.


                                La Villa de San Luis, invierno 2016



COMENTARIOS:


Gilda Elena Carrasquel Córdova

21 de septiembre de 2016, 08:54
Su letra describe con sentimiento la labor silenciosa de ese hombre que tenía una gran misión: dar cristiana sepultura... Al mismo tiempo, nos da a conocer nuestra historia local...esa calle del medio, esa recta final, es hoy en día, nuestra calle Comercio



1 comentario:

  1. Su letra describe con sentimiento la labor silenciosa de ese hombre que tenía una gran misión: dar cristiana sepultura... Al mismo tiempo, nos da a conocer nuestra historia local...esa calle del medio, esa recta final, es hoy en día, nuestra calle Comercio

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