jueves, 26 de febrero de 2026

TEMPRANO DESCOLGÓ SU CHINCHORRO

 



Villa de Cura
Estado Aragua

Como el viento que corre y nunca se detiene vuelco la memoria porque hace dos minutos  recibí con inmensa tristeza la noticia acerca del fallecimiento del fiel amigo y especie de maestro ingeniero Francisco Ojeda quien había  recibido enseñanzas de Agronomía en la UCV  dedicado por completo a la familia vivía en la prolongación de la avenida Bolivar de Villa de Cura. Hay que obedecer los designios de Dios. Mis condolencias a su viuda Melicia Durán de Ojeda  y a todos sus familiares y amigos. 
Revisando albúmenes viejos me encontré con este texto que por el afecto personal le regalamos un día de agosto de 2020.

SENCILLAMENTE FRANCISCO  OJEDA
                                                                  Oscar Carrasquel


De caminar pausado, sumiso, silencioso 
con sus libros debajo del brazo,  
por el sendero de la calle Comercio
Me permito dedicarte mis versos

Amigo leal, sencillo, fraternal,
tal es Francisco  Ojeda,
un viejo soldado de la agricultura

Se dice viejo por la edad
pero solo tiene su cuerpo
como un tronco de árbol
desgonzado por el viento 

Estudioso de la ciencia vegetal
y de fundamentos pitagóricos
pero  en su intelecto 
difunde una luz filosófica

Ahora aprovecha el tiempo 
para abrevar en la fuente de los Clásicos,
es capaz de hablar de Lutero,
como saber de Maquiavelo

Su verbo tiene el mismo sabor
del delicado numen de un poeta
Mesenas del secreto de la palabra

Allí está el hombre, vestido de blanco, 
hablando del pasado 
recorriendo  la historia de una ciudad 

Baquiano de muchos senderos,
Hubo un tiempo que nos encontramos,
en la ciudad y en el campo
Igual puede  soportar el sol canicular
como un incontenible aguacero.

Es aquel amigo sincero,
No sabe de sinsabores
Hoy le regalo estos versos
con sabor a albores y atardeceres. 
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