sábado, 20 de enero de 2018

EL PARQUE NIÑO SIMÓN

Villa de Cura
Estado Aragua


Por Oscar Carrasquel

           

Yo, cada mañana,
antes que el sol 
despierte de su sueño, 
viajo a pasos agigantados
a este jardincito
llamado "Niño Simón"

En unas callecitas de cemento
de pliegues ondulantes,
doy  vueltas y vueltas 
caminando a su rededor

La brisa otoñal en un vergel
despeina en las noches
las matas de Acacia

El sendero se alfombra
de hojas disecadas
que caen sobre una callejuela
pintada de adoquines

Bien temprano,
llegan unos brazos 
con una rama de palmera
que cepilla la calzada

En las barras, 
las madres,
bajo la tutela de Reyes Matos,
inician sus recreativos
movimientos

Toca entonces el turno
al   grito ensordecedor 
de las gimnastas bailadoras.

Comienza la música
de orquesta 
con su sonoro ritmo 

Mujeres en formación
saltan, danzan
abren los brazos
Como ala de mariposas
alzando su vuelo

Otras, accionan su silueta,
sobre unos aparatos
donde se conjugan:
movimiento y belleza.

Yo venero 
a este lugar de mi Villa,
que hoy también,
hizo encrespar 
mi pluma de poeta.

 

                                                   La Villa de San Luis, enero 2018









Ilustración y diagramación profesora María Teresa Fuenmayor




EL POETA ELIO

   


Hoy mi alma 
se sintió compungida

En la hora precisa
que se extingue el día

Oí una voz  del otro lado
que  me decía,
que el poeta andaba por la Villa
despistado

Fue visto por la senda norte,
en los feudos de La Coromoto
desplazándose plácidamente

Una libreta de poemas
en su mano derecha, 
Y una flor de margarita 
enganchada en su pechera

Sobre el cerro de Los Chivos
lo vieron
fotografiando, 
una bandada de perdices
que cruzaban la hondonada. 

              Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, 18.01.2017

lunes, 15 de enero de 2018

DON CRISANTO NACIÓ EL DÍA DE LA CANDELARIA




                                                                                                                      Por Oscar Carrasquel


Setenta  años de edad acaba de cumplir  don Crisanto, siempre viviendo en el viejo pueblo ribereño, mi amigo.. Oriundo de la comunidad de Sucre, jurisdicción de El Baúl, estado Cojedes. El tiempo no ha cambiado sus costumbres de hombre del llano. Símbolo de una raza aborigen. La Nariz aguileña, piel morena, alto, delgado, sombrero peloeguama, se saca un bigotico semejando a las alas de una mariposita disecada. Llegó a tener uno de los primeros jeep que llegaron al pueblo.

Un señor sumamente modesto y de espíritu joven, tan así que sus allegados le pusieron "Pica flor"  de sobrenombre, metido en su acostumbrada indumentaria dominguera; botas color marrón de cuero y un liquiliqui beige abrochado en los últimos dos botones. En un ojal de la blusa  le cuelga una cadenilla  de plata con  reloj esfera. Campechano, de exquisito y criollo decir.

Se criò desde pequeño al lado de un tìo padrino -según me contó- hermano de su mamá, que tenía la única barbería del poblado y tocaba muy bien el violín. De aquel heredó el oficio de cortar pelo, el sillón y los implementos de trabajar.. Don Crisanto, a pesar de la edad todavía ejerce de barbero desde hace unos cuantos años. No se le conocen fracasos con mujeres.

No es la primera vez que lo vemos y visitamos, hace dos años que pasamos a conocerlo y continuamos la comunicación con él. En su casa siempre hay un espacio para sus amigos. Esta vez le buscamos la conversa,y  tras un breve saludo nos arrima un banquito de madera y suela...Eran las nueve y pico de la mañana de un domingo cualquiera. El hombre no abre los domingos ni tampoco el día de la Virgen de La Candelaria. Quien transite la calle arriba o abajo del pueblo por la orilla del río lo puede encontrar en una silleta recostado de una pared, casi llegando a la esquina, rasgando y afinando  las treinta y tres cuerdas de un arpa llanera. 

A veces viendo pasar las horas recuesta el instrumento a descansar y ve pasar las horas  arrellanado en una silleta de cuero, con una pierna sobre la otra, apuntando  hacia la corriente del río como una carabina.

Yo me doy cuenta de todos sus movimientos. El respetable don Crisanto no es  hombre de esconder las cartas, le da poca importancia  a lo dicho por su mujer: que "muchacha no le hace caso a viejo". Obsequia a las sutiles damas que avista pasar para la misa, puñados de caramelos extraídos de uno de sus bolsillos. A unas, le recita versos de su propia cosecha, a otras, se los pasa en un hoja de cuaderno en su precaria caligrafía. La mayoría recibe la flor de su prosa con embeleso, pero entre  damas hay quien  lo recibe de mala gana y hasta le dicen !viejo come chimò!.

Es feliz con su fe puesta en la intimidad de un sueño que no termina nunca. Como hemos visto la llama encendida  de su espíritu parecía eterna. En lo que uno pisa su fuero el día 2 de febrero cuando se celebra el día de La Virgen de La Candelaria, la fecha que don Crisanto   cumpleaños, se siente volar la poesía y la música llanera muy  en alto. Se emparrandaba, como dicen en el llano..

El tiempo a veces nos impide volver a ver a los seres  que nos rodean en determinadas  circunstancias de la vida, aquellos que nos han  brindando su amistad. Pasò .lo de siempre, se marchó sin retorno don Cipriano, la ingrata noticia me la dieron un día que yo pasaba por Tinaco. Que Dios lo tenga en la Gloria.

Araure,  estado Portuguesa verano 1991



Oscar Carrasquel


Sitio web de la imagen:https://www.pinterest.es/explore/paisajes-llaneros/

domingo, 7 de enero de 2018

RECUERDOS DE MIS REYES MAGOS




RECUERDO DE MIS REYES MAGOS


              Oscar Carrasquel


No dejo de sentir nostalgia
por la época de mi niñez.
Ni cuenta me doy
que ya viejo soy

A los Reyes Magos
dibujaba yo
en una hoja de cuaderno

No les ponía cara de Reyes,
sino de magos.
No venían  del Oriente
ni en camellos cabalgando

Eran aliados del niño pobre
y al igual que  al Niño Jesús
regalos nos dejaban

¡Qué maravilla
al levantarnos!

Los Reyes mandaban
a José, mi padre
a veces a María, mi madre

Sobre mis nuevas
alpargatas me dejaban

Un lápiz de a locha,
envuelto
en un cuaderno de a real.



     La Villa de San Luis, 06 de enero 2018



sábado, 6 de enero de 2018

LA CAIMANA DE DON JOSÉ FAORO EN SAN FERNANDO DE APURE

             
LA CAIMANA DE DON JOSE FAORO EN SAN FERNANDO DE APURE


                                                                     Por Oscar Carrasquel


Era yo muy joven, ni tan tan chamo,  cuando estuve por razones de trabajo, un tiempo de siete años residenciado  allá en San Fernando de Apure, para aquella época lejana una ciudad pequeña de vida tranquila y pueblerina, hospitalaria y bastante sana.

Me dispongo a recordar  una de esas tardes sanfernandinas cuando visité  la JOYERÍA FAORO. La visité con una sensación de asombro a  buscar dos piedrecitas de cabeza de corvina incrustadas en oro, encargadas por mi papá, convertidas en un par de zarcillos  para regalar a una de sus nietas; y aquella coyuntura me dio oportunidad de ser atendido por don José Faoro, su propietario… Así  fue mi único y efímero encuentro con aquel musiú de camisa manga larga abrochada hasta el cuello, tratable y amante de su trabajo. De manera que el conocimiento de él no fue de mucho tiempo, pero a través de la crónica y testimonios orales de amigos, como llanero cabalgando en la sabana, poco a poco le fui siguiendo la huella a la vida de este querido europeo enamorado del llano, quien supo recorrer y querer a la tierra apureña y orinoqueña, palmo a palmo y de rincón a rincón.

Los encargados de describir esta historia afirman que don Giuseppe Faoro fue un inmigrante italiano nacido a finales del siglo XIX, flaco, pequeño, rubio, de ojos azulinos, era aún joven con una gran vitalidad cuando llegó a Venezuela, natural de la provincia de Brescia, situada al norte de la región de Lombardía, de cuya ciudad partió un día, y sin que estuviera en sus planes fue a detener su periplo a la ciudad de San Fernando de Apure,  corrían entonces las primeras décadas del siglo XX. Se tendría que agregar que la patria de cada ciudadano es el pedazo de tierra donde se vive,  trabaja y se nutre para la vida y también para la muerte.

En la capital apureña fue bien recibido y nunca más  sintió atracción para regresar a su tierra. Llegó sin mucha experiencia a trabajar por primera vez en la joyería del italiano Antonio D`Anello. En esta ciudad conoció también y contrajo nupcias con una muchacha risueña y bondadosa natural de San Fernando de Apure de nombre Ángela Filomena Estévez;  proveniente de los Estévez de Calabozo, estado Guárico, familia del músico, compositor y director de orquestas don Antonio Estévez, con quien compartió vida hasta que la muerte los separó.. La muerte de Faoro acaeció  en la capital apureña el 9 de julio de 1972. Dicen que el matrimonio no tuvo descendencia pero adoptó una prole de muchachos, entre hembras y varones, que conformaron un hermoso y unificado grupo familiar. 

Don Josè Faoro, como era conocido en todo el territorio apureño, fue un hombre que amaba la flora, la fauna y toda la naturaleza para sentirse bien consigo mismo; hablaba con facilidad de las propiedades de la flora venezolana, esto lo indujo a utilizar las plantas selváticas para curar y aliviar enfermedades y afirmaba que las hojas de los árboles sirven para curar a los pueblos.

Anhelando don FAORO en hacer cosas diferentes fue apasionado de la crianza de animales silvestres y de la fauna acuática, los cuales con frecuencia le traían los llaneros y los indios de regalo. En su casa habitaban aves cantoras, peces de diferentes especies, tortugas, galápagos, váquiros, chigüires, y otros animales del agua y el monte. Adquiría cantidades de pieles de caimán disecadas y plumas para revenderlas posteriormente al antigua casa de los Hermanos Barbarito y Cia en San Fernando.

La historia tiene su génesis cuando le regalaron al musiú un saurio de tres días de nacido. Crió la especie desde que era bebé, un pichón de caimán de 28 centímetros de largo proveniente de las aguas  del río Orinoco.  

Con el correr del tiempo el reptil fue creciendo dócil y disciplinado. Su mansedumbre era tan singular que los muchachos de la casa jugaban y se le encaramaban para que los paseara. Debe medir en edad adulta unos 3,50  metros de longitud, ya que en su hábitat natural las hembras alcanzan  un máximo de 4 metros, con un peso aproximado de 200 a 250 kilogramos. Dicen  las crónicas que unos 5 kilogramos de pollo o de carne de res  necesitaba el orfebre diariamente para su sustento. Al parecer rechazaba la dieta piscívora y de animales vivos. Fue domesticado en un acuario en la casa que compartía con su esposa y la prole. En la misma casa  funcionó su famosa y reconocida JOYERÍA FAORO,  situada a media cuadra del   llamado Palacio Fonsesquero, por la calle 24 de julio de la capital apureña. 

Escriben los cronistas que el orfebre elaboró con mucha curiosidad unas conchas en oro y se las incrustó al caimán en dos de sus colmillos, los cuales    mostraba  cada vez que abría sus grandes fauces. Al principio "se creyó que era macho, pero tras estudios realizados resultó  ser hembra" y don José que la consintió  extremadamente y la cuidaba tanto le puso el cariñoso nombre de “La Negra”.

Desde pequeña la acostumbró a arrastrar su fornido cuerpo por todos los cuartos y corredores de la casa. Incluso, aseguran que aprendió a subirse a su cama y dormía la siesta con su amo y "muchas veces se echaba horas y horas en la cama junto a la pareja". Muy obediente el animal, atendía con un silbido  y con un gesto de los brazos de su dueño. Cuando “La Negra” no estaba flotando como una gran mancha en un estanque de aguas mansas construido atrás en el patio de la casa, se pasaba horas y horas al lado de su patrón en el negocio de joyería en reposo aparente. 

Se afirma que un destacado veterinario amigo íntimo de la familia mantuvo la salud plena de la caimana durante 68 años que vivió la atractiva y hermosa mascota. Alcanzó a ser atracción de niños y adultos y de personajes importantes que visitaban la ciudad en calidad de turistas. Existen evidencias que el presidente Raúl Leoni junto con el gobernador don Ricardo Montilla llegó de visita a esta casa para admirar el enorme animal, seguramente acompañado de su familia y comitiva. 

Así como también aprovecharon de  fotografiarse al lado de la caimana muchas personalidades vinculadas a la farándula venezolana, entre los que se recuerdan a Susana Duijm,  Miss Mundo, y el tío Simón Díaz. El Saurio aparece en el rodaje de la película venezolana “Séptimo Paraíso”, en la cual participó la reconocida actriz y reina de belleza  Susana Duijm. 

Aunque don José Faoro era un hombre tratable y cordial que se bebió la infinitud de la llanura, también fue un individuo de carácter taciturno, delicado; es sabido que nunca permitió exhibirla, ni tomarle películas, ni fotografiarla con fines comerciales, y así mantuvo la familia la tradición. 

Hubo un día que le llegó a LA NEGRA la fatalidad en manos de la muerte repentina de su amo, para quedar en el más absoluto mutismo y fue cuando para sorpresa de la familia, comparable con un ser humano que de alguna manera busca disipar una gran tribulación, "la caimana no dormía y  tampoco quiso probar más comida por unos meses".

En la indagación nos topamos con una reseña periodística del escritor  Manuel Abrizo y con recopilación  de  E. C. Cañizales en un encarte del periódico Ultima Hora de Acarigua de febrero de 2001, en cuyas páginas colaboramos en algunas ediciones, donde entre otros detalles se recoge  un testimonio de doña Ángela Estévez, viuda de Faoro, por cierto ya fallecida hace aproximadamente 10 años. La histórica  cita que se le atribuye es la siguiente:

“Al ingresar el ataúd a la sala con los restos de Faoro, la caimana pasó inmediatamente al salón donde se llevaba cabo el velatorio y Hernán Falcón, sobrino de doña Ángela, al ver que La Negra se dirigía hacia ellos, ordenó colocar la urna en el piso y la caimana dio un impresionante salto y se encaramó encima del cadáver. Todos los presentes entre los cuales se encontraba dos personalidades apureños: don Pedro Salas y don Eduardo Hernández  lloraban sin poder dominar los sentimientos de dolor. Niños y adultos presente no podían contener su llanto. Hubo que esperar horas y dejarla quieta hasta que ella decidió bajarse por su propia cuenta”.

El 27 de febrero de 1989 día del “Caracazo” murió LA NEGRA víctima de un infarto. Hoy puede admirarse completamente disecado su robusto y aplanado cuerpo dentro de una vitrina de museo, donde se exhibe como si estuviera viva en la vieja mansión  de un sobrino de la familia Faoro en San Fernando de Apure, para perpetuar el cuerpo del animal en la memoria colectiva del presente. 

No vacilamos explicar a las jóvenes generaciones, especialmente a los niños, que los animales sienten como seres vivos que son, no se le debe maltratar ni hacerles daño intencionadamente; igual queda demostrado con este humilde articulo que por muy feroces que se comporten en su hábitat natural, algunas especies pueden ser domesticadas y convivir de manera natural con los seres humanos.


La Villa de San Luis, enero 2018



Texto: OSCAR CARRASQUEL

Fuentes consultadas:

Manuel Abrizo (Escritor y Periodista)
J. E. Carrasquel (testimonio oral)
Prof. Oldman Botello (Periodista e Historiador)
Suplemento HOY, diario Ultima Hora (Acarigua)



  



viernes, 29 de diciembre de 2017

UN SUEÑO TUVE









Alzan vuelo los sueños
abriendo sus alas
de relámpago

Un domingo,
por cierto de diciembre,
tuve un sueño bonito,
más mío que tuyo

Como renaciendo
cenizas,
de vivencias del ayer

Calmosas.
taciturnas,
avanzaban las horas

En pos de ti,
lanzaba
manotazos al insomnio

Solo pesquiso
lo bello y hermoso
de ese sueño

Como el que busca
los luceros
en el fondo de la noche

En la hora de calma
apareces tú,
como vaga sombra
de una mariposa
que alza su vuelo.

Por Oscar Carrasquel

La Villa de San Luis, 25-12- 2017

martes, 19 de diciembre de 2017

MI PESEBRE


                          
Este inocente pesebre
que mi  porche adorna, 
nunca se parece
a aquel de otros diciembres 

Ahora no ocupa toda la sala 
está lleno de silencio,
hay un cielo sin viento
y lucen oscuras sus noches

El tamaño de su lugar
no es monumental,
como aquellos que admiraba
hace años en la Villa
cuando yo era chaval

Se miraba entre balaustres
de un inmenso ventanal
en la casona de Las Matos
por la calle central

El encuentro de José y María
acompañados del buey,
de una mula disciplinada
y un Ángel rey

En el viaje los pastores
(Abrahán, Moisés y David)
transitando un caminito,
echando por delante
a unas mansas ovejitas

Los tres Reyes Magos
sobre unos camellos,
la cima remontando
hasta llegar al  cielo

Por las noches,
en la calle vespertina
Improvisaban aguinaldos
parranderos de mi pueblo

Reposaba el Niño,
hasta cuando se paraba,
entre cánticos y rezos
una Noche Buena
de  mediados de enero.

Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, diciembre 2017


miércoles, 13 de diciembre de 2017

EL CORTIJO


                                                                      


      EL CORTIJO

        Oscar Carrasquel
                
Tu rostro refleja 
una tristeza de estar muriendo
con un semblante macilento
de mastrantal reseco

Se murieron las aguas 
de la madre vieja de tu río
que entre barrancos y bambúes
discurrían

Quedó vuelto un erial 
tu naturaleza desconocida
que muchos frutos paría

Ya los mesones 
en tus humildes rancherías
no despiden olor a Noche Buena

Se escapó el frenesí,
el néctar embriagoso
de los gajos de uva
(blanca y morada)

Se marcharon de la mesa 
EL tamal y la hallaca 
El asado negro
El marrano frito,

De tus valles 
emigraron las abuelas 
de turbante en la cabeza
y sonrisa tierna

Las ubres de la vacada 
ya  no destilan
el zumo de las tetillas

Solo queda 
el rostro de los veranos,
y el soplido del viento
en tu garganta de soprano

De niño anduve
recorriendo tu llano,
tus caminos, como antes eran
y tus altivas montañas

Puedo decir
que fui adalid 
bajo tu cielo claro-oscuro
en la senda 
de muchos calendarios.

                                       24-12-2017







sábado, 9 de diciembre de 2017

CON "LAS CARRUZAS DE LA GAITA" LES VAMOS A CANTAR A PIE

                                                   

LAS CARRUZAS DE LA GAITA UN CONJUNTO QUE TUVO SU NACIMIENTO EN LA CALLE PÁEZ DE VILLA DE CURA

ELLAS SON COMO  LA NAVIDAD, QUE TODOS LOS DICIEMBRE REAPARECEN CON SUS BELLOS ROSTROS, Y SUS VOCES LLENAS DE ENCANTO, AMOR Y ALEGRÍA.

Por Oscar Carrasquel

                                                                                                       
Los que nacimos y por tanto tenemos querencia por Villa de Cura, muchas veces  nos toca echar la mirada  hacia atrás y asistido por muchas razones pudiera decirse que la ciudad es muy diferente. En años anteriores esta cuadra al final de la calle Paez llegó a convertirse en la más alegre, sabrosa, la más parrandera de Villa de Cura. Se silenció por la pandemia  aquel bello sitio de encuentro citadino donde todo el mundo se conoce y se reune en  su vecindad como si se tratara una sola familia.
Desde los primeros días de diciembre comenzaba la cosa con la presentación de grupos de parrandas, muchísima gente, propios y visitantes se aposentaban en un rincón al final de la calle Páez para disfrutar de  los diferentes conjuntos de aguinaldos, pero también para presenciar los ensayos del conjunto gaitero  LAS CARRUZAS, este sensacional grupo fundado en Villa de Cura el 16 de diciembre de 1979.
Se  perdieron de vista durante una década, mas o menos, pero en una segunda etapa volvieron como navegando con el tiempo  envueltas en una ráfaga de viento aragüeño, con el mismo encanto, con la misma alegría desbordante y el mismo entusiasmo de siempre.
Lo cierto es que en septiembre de 2016 volvieron a tomar aire luego de un breve parpadeo y una obligada interrupción, se reagruparon  como un puñado de aves que cantan y vuelan en bandadas y  allí están en la palestra de nuevo.
Recién crreado el grupo se llamaba sencillamente LAS CARRUZAS. Se soltaron las moños y se agrandaron las telas y ahora se hacen llamar en todo el territorio LAS CARRUZAS DE LA GAITA. Un grupo gaitero heterogéneo conformado por un enjambre de encantadoras damas que saben muy bien compaginar su papel de cabezas de familia y el desempeño de sus respectivas profesiones  con la gaita tradicional, para  llenar cualquier espacio de reminiscencias y emoción. Ya su música navideña en los postrimeros meses del año se comienza a oír y sentir en programas de radio, en la TV regional y en los principales canales de televisión del centro del país, así como en la discografía nacional, también han producido videos,  aparecen  con frecuencia en los canales de Facebook, Istagram y YouTube. Sus actuaciones son intensas es esta época del año.
El mayorr logro de LAS CARRUZAS  fue la grabación de su primer LP en el año 1989;  y haber obtenido LAS CARRUZAS DE LA GAITA en el año 2016 el galardón denominado “ARCÓN DE ORO”;  así como también haber logrado el primer lugar en  “GAITA DEL AÑO 2016”, con un tema titulado “EL TIEMPO NO ES EXCUSA” (letra y música de Juan Antonio Ruìz).. Obtuvo la distinción  en 2017, para que en medio de una escenografía llena de colorido les fuese confiada la grabación del tradicional saludo navideño de  la televisora TVS de la ciudad de Maracay.
Muy a pesar de la realidad que estamos viviendo, y aun cuando nos encontremos  en un estrecho rincón, ellas siempre se encargarán de hacernos mover el cuerpo y alegrar el alma. En el año que está finalizando, por ejemplo, participaron para dar inicio a la temporada decembrina en la Cuarta Edición de “LA BAJADA DE LOS FURRROS”, celebrado en la ciudad la ciudad de Cagua. Además e grabaron su tema promocional  titulado “TENTACIÓN DIVINA” (autor y producción musical de Ángel Perdomo), con el cual participaron en una competencia de carácter nacional en representación de la entidad aragüeña.
Nuestro único propósito es identificarlas en sus raíces, por eso con tono emocionado decidimos hoy encerrarlas en la crónica, aprovechando estos días que estamos en la época de Navidad y Año Nuevo, y considerando que en los actuales momentos es uno de los grupos  de gaita más importantes y de mayor proyección de esta localidad aragüeña.
Sus caras risueñas  bonitas y atractivas, su música navideña y sus voces son ya conocidas en gran parte de Venezuela, pues precisamente en estos tiempos precedentes a la Navidad y al nuevo año, sus grabaciones comienzan a escucharse con todo su grandiosidad en muchas emisoras de radio y en unos cuantos canales de televisión del centro del país.
Este tradicional grupo gaitero en su proceso de evolución, independientemente del nombre con el cual participaron, se ha presentado en diferentes clubes, salas nocturnas y fiestas públicas y privadas,  en pueblos y ciudades adonde es contratada su propuesta musical.


Una  dama nacida en Villa de Cura figura siempre como una de sus principales  animadoras; sencilla, amable, educada y con un entusiasmo permanente; más de medio pueblo la  conoce, se llama  Yezenia Varganziano Ybarra; fue ella la que escogimos para que nos contara en  una sola tarde la trayectoria musical de LAS CARRUZAS. Cómodamente nos cuadramos en un pasillo de su casa en la calle Páez. Ella habla con la pronunciación de quien conoce al dedillo la interesante historia.
Recién llegada apenas de su turno de trabajo en una escuela de la ciudad la pusimos a hablar y lidiar con la memoria, tiene la mente repleta de anécdotas y recuerdos, por eso el historial del conjunto lo repasa completico,  como si fuera  el suyo propio, ha vivido el proceso fundacional y la tradición del grupo, lo sabe resumir en un antes y un después. Yezenia es una mujer visionaria, dinámica. La conocemos desde hace tiempo. Desde niña supo organizar su vida en diversas vertientes importantes. Primero su amor y dedicación  por los estudios;  una gran afinidad desde pequeña por el mundo de  la música; es educadora de profesión, forma parte del personal docente de la Escuela Básica Nacional Teresa Carreño de La Villa; ha sido además de locutora, creadora y animadora de programas de radio. Su talento y habilidad la fue desarrollando con el paso de los años en cada uno de estos logros.
Pero pasando es que se hace camino, como escribió el poeta Antonio Machado; no hay que dejar de recordar que por el ramaje de los Ybarra, Yezenia es descendiente de una generación de músicos villacuranos; me atrevo a decir que  ello  la ha ayudado a desarrollar su talento artístico musical. 
Cómo no aprovechar para decir que su abuelo   Carlos María Ybarra, en una época fue músico, compositor, subdirector y también director interino de la Banda Marcial de Caracas, además de otros ascendientes que se consagraron  en el campo de la música folclórica aragüeña como primordial virtud.
El nombre artístico de LAS CARRUZAS -nos cuenta- lo optaron y empezó a vibrar desde  aquellas reuniones preliminares cuando se lo oyeron proponer a un hombre recto y respetable nacido en Villa de Cura, el ingeniero Luis Rosendo Hernández Paradisi, quien al comienzo fue la primera persona que desempeñando un cargo público  les brindó su decidido apoyo y es bueno y razonable reconocérselo.
El conjunto LAS CARRUZAS comenzó como una agrupación femenil surgida de un gajo de muchachas casi de la misma edad, alumnas de las escuelas de la localidad, sus integrantes al principio lo conformaban niñas y adolescentes, casi todas nacidas en esta ciudad musical de Villa de Cura, cuna del célebre orfeón Niños Cantores de Villa de Cura. La mayoría de ellas crecieron unidas, jugando, paseando la cuadra, estudiando, se levantaron y se conocieron compartiendo en casas de familias vecinas de la calle Páez, oeste. 
Hoy  la profesora Yezenia evoca con nostalgia, una a una, el nombre de sus entusiastas compañeritas en esa primera etapa: Mayela Ascanio, directora,  vocalista, y su líder principal; Yancy Ascanio, tambora; Migdalia Flores, tambora-vocalista; Lupita Martínez, tambora; Liseth Varganziano, cuatro-vocalista; Faride Martinez, congas; Carolina Macero, güiro; Milagros Flores, güiro-vocalista; Grisel Zambrano, furro; Belkys García, furro-vocalista; Maria Macero, furro; Maria Teresa García, furro; Silvia Ascanio, cencerro; Tahimi Izzo Bolìvar, pandereta. Figuran adicionalmente, Lisbeth Briceño, Grisel Ceballos, Iyayza Mendez, y Thais López, que se desempeñan en el grupo como vocalistas. La coreografía  a cargo de  Yezenia Varganziano.  El símbolo del conjunto es la joven Gloria Lisbeth Chávez, en su rol de  mascota, una especie de amuleto que le trasmite suerte al grupo con su acompañamiento.
Poco a poco el coro fue creciendo como la nata en la leche y un grupo de muchachas se incorporan desde Maracay, ellas se encuentran aún formando parte de LAS CARRUZAS DE LA GAITA, mas adelante se enterarán quienes son ellas.
 En todo comienzo no dejan de aparecer los obstáculos especialmente en el sentido económico. Pero se superan trabajando con voluntad, fe y con amor.  

-Eran tiempos señor Oscar, de mucha precariedad económica pero entre todas  metimos el hombro, ejecutábamos instrumentos que nosotras mismas improvisamos, conseguimos y fabricamos.

La expresión anterior le pertenece a nuestra amiga Yezenia. Lo dice con nostalgia, así como acariciando el aire de los recuerdos. Ya han pasado 38  años de aquel comienzo, con el paso del tiempo han sido reconocidas en la región y se han extendido nacionalmente. Lo más importante es que LAS CARRUZAS DE LA GAITA en el curso de los  tres últimos meses de cada año, no escogen día ni hora para alegrar un ambiente, una fiesta o deleitar cualquier tipo de reunión o evento. Hoy son 13 integrantes, todas mujeres, entre locales y unas pocas provienen de la ciudad de Maracay. 
Dentro de esa lista de este año 2017 figuran los nombres de algunas pioneras y también nuevas protagonistas de buen nivel artístico: Mayela Ascanio, Migdalia Flores, Gloria Lisbeth Chávez, Belkys García, Grisel Zambrano, Yelitza Guerrero, Sunilyen Ascanio, Mayela Ascanio, Flor Lisbeth Briceño, Liseth Varganziano, Betsy Rodriguez, Consuelo Cartaya, Zoraida Guerrero y Yezenia Varganziano. Es bueno recordar que todas ellas a pesar de ser de carácter fiestero, ejercen actualmente sus respectivas profesiones como docentes, médicos, diseñadoras de moda, gerentes de empresas, secretarias, locutoras y comunicadoras sociales.



Resulta imposible completar esta nota si no se nombran los músicos varones que acompañan  a la agrupación en sus numerosas presentaciones, en grabaciones y giras: Alejandro Renault, director musical y cuatrista; Tirso Romero, Alfredo Mañito; Juan Antonio Ruiz, bajista y Raimundo Parra, pianista; de igual manera no podemos dejar  separado al manager y padrino sentimental el periodista Pedro Zapata, un hombre con mucho talento.
En su repertorio hermoso de gaitas utilizan siempre su acostumbrado e inconfundible estilo, pero incluyen  también en sus interpretaciones una especie de homenaje y reconocimiento a la tradicional gaita zuliana, popularizada por diferentes conjuntos zulianos, como son por ejemplo: Gran Coquivacoa, Cardenales del Éxito, Montuno, Las Sensacionales, la orquesta  Guaco. Se caracterizan así mismo por incluir en sus actuaciones la interpretación de danzas, merengues, cumbias, composiciones religiosas y temas folclóricos en general.
La agrupación sabe muy bien combinar el ritmo instrumental del furro,  piano, tambora, güiros, congas, pandereta, con la interpretación vocal... Igual pueden cantar a “capela” o con el acompañamiento musical de grabaciones o pistas  electrónicas. En numerosas presentaciones en vivo han compartido escenario, vítores  y aplausos con  orquestas y grupos gaiteros bailables famosos tales como la orquesta Billos Caracas Boys, orquesta Los Melódicos, Candelosos Gaita Show, Grupo Gaitero Batoro,  Los Centrales de la Gaita, y otros más.




Muchos testimonios de solidaridad y sencillez atesoran en su resumen curricular LAS CARRUZAS DE LA GAITA, manifestando su amor por el bienestar  de los niños recluidos con cáncer en el Hospital Central de Maracay. El grupo, en el curso del mes diciembre se mueve completo a los hospitales y clínicas de la capital aragüeña, para llevar alegría con música navideña  a los pequeños allí recluidos. De igual manera colabora con eventos benéficos de fraternidad y solidaridad de personas necesitadas.



Y así como fueron apareciendo las presentaciones, a su lado fluyeron también los premios y reconocimientos, entre ellos es bueno recordar que  LAS CARRUZAS obtuvieron primer lugar en el festival gaitero FETIFIESTA en la ciudad de La Victoria, año 1979; igual ocuparon el primer lugar en el FESTIVAL DE PARRANDAS Y GAITAS,  en Cagua el año 1982.
Es muy grato y orgulloso enfatizar como villacuranos que  la calle Páez de Villa de Cura, fue  el escenario donde comienza a transitar la vida musical de este conjunto femenino gaitero. Podemos decir con certeza, y esto es compartido por muchos que  LAS CARRUZAS se han convertido en una leyenda musical en nuestro pueblo.
 No olvidemos que LAS CARRUZAS DE LA GAITA es como un icono, un patrimonio que nos pertenece a todos los villacuranos, hoy en día continúan desarrollando su actividad  con éxito en Maracay y todo el centro del país. Es razonable que reconozcamos su trabajo cultural, su indiscutible calidad humana. Si algo nos han enseñado es a disfrutar su bella escenografía en la paz de una Noche Buena, inspiradas en el buen sentir villacurano y  ante la presencia del Niño Jesús y la madre María.Perdonen que me haya extendido mucho pero hoy quiero "Cantar a pie" con LAS CARRUZAS DE LA GAITA.

Fotos bajadas del archivo del retratista Ramòn Alfredo Corniel


Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis, 06 diciembre 2017

viernes, 8 de diciembre de 2017

¡ÉRASE SAN NICOLÁS !

      


                                                                               

! ÉRASE SAN NICOLÁS  !

                      Oscar Carrasquel
         
Faltan pocas horas
para que bajé San Nicolás  
con su metáfora
y sueños de fantasía

Don Nicolás, 
-con su mochila al hombro-
Lo que hace es asomarse 
por donde mejor cabe

Mira el pesebre
donde nació el Mesías,
envuelto en una penumbra

Mira el arbolito 
tumbado sobre el empedrado
y el cable "pelao"

A tiempo no lleva 
todos los regalos
para los pequeños de la casa

Regresa con su mochila
y bártulos al hombro
conduciendo su trineo

Da perfecta la vuelta
a su carruaje
a galope acelerado 
no le inspira el paisaje
ni el estallido del camino

En el ancho cielo
retumban sombras de silencio

Llenos los ojos de tristeza,
retorna el viejo 
ante la mirada congelada
de los consentidos de la casa.
con sus horas  de espera

Envuelto en su bufanda 
el viejo caminante 
dejó una carta
al lado del arbolito

Esto dijo el viejo:.
.
!No llevo regalos 
en esta ocasión
hasta nuevo aviso!

!No te tardes!. !No te pierdas!
el viejo Nicolás sigue palpitando
en cada casa pobre 
en cada casa muda.
.

        Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, diciembre  2017










MI VOZ ENAMORADA

  


     
Aunque me agobie la soledad
frente a la madrugada

Aunque me ahogue
en manantiales de tristeza
siempre me traen al recuerdo
el rielar de unos ojos de candela
que iluminan la noche callada

Acaso no ves mis manos
peinando tu pelo suelto
como una cascada

Me atrae el lunar en tu rostro,
me atrae lo dulce de tu voz,
me atrae tu risa rochelera

Que siempre andan juntas
encendiendo las luces
de las mismas estrellas

Y con un lejano lamento
te nombra mi voz enamorada.



       

Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, noviembre 2017





ORLANDO ARISTIGUETA Y SU VERGEL DE PAZ





 Por Oscar Carrasquel

El propósito de Dios es perfecto no se ha modificado, necesitaba en el cielo a un artista, a un pintor,a  un acuarelista. Había nacido. en Caracas, arraigado en Villa de Cura en donde por buen rato vivió. entregando su compañía y su intelecto a la cultura. El 7 de octubre de 2019, cuando  pintaba lejos la aridez del ocaso se marchó al cielo infinito nuestro querido amigo profesor Orlando Aristigueta .la vida es eso. Bendito sea Dios.. Que en paz descanse su alma.


VERGEL DE PAZ


Orlando,
pone sus versos
sobre las frágiles
y viejas paredes de La Villa

Traza de una sola pincelada
el vuelo de aves en bandadas,
en medio de una arboleda
con olor a hierba

Vuelan ante sus ojos
unas cuantas mariposas
de variados colores
que sedujeron su encanto

Atisba colar en parejas
las aves en el azul del cielo,
y entran por un ventanal
en una tolvanera de viento

Atrapa una gaviota cautiva
que venía extraviada

Una vez,
volaron del nidal
un par de tortolitas
y se posaron
en lo bello de su alma.

Remueve 
en la clara mañana
los frescores
de claveles y de rosas

Toda la hermosura
de la naturaleza
en una blanca muralla
la deja plasmada

Cual navegante
en el silencio de un viaje
aferrado a su timón 
Caída la noche:
se fue quedando dormido..




  Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, verano de 2017