viernes, 24 de julio de 2020

AYACUCHO STAR BBC PROTAGONISTA DE UNA EFEMÉRIDES EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX



                                    El conjunto juvenil "Ayacucho Srar", los uniformes eran de kaki



AYACUCHO STAR BBC
PROTAGONISTA DE UNA EFEMÉRIDES DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

Por Oscar Carrasquel

Un importante acontecimiento deportivo del ya transitado siglo xx registra la historia del béisbol  en Villa de Cura, capital del municipio Ezequiel Zamora del Estado Aragua. Se trata de la hazaña lograda por el equipo juvenil Atacucho Star BBC y de los innumerables triunfos logrados a nivel local y regional por la sensacional divisa de la tierra nativa que lograron una gran figuración en nuestra pelota..

El proceso para elaborar esta crónica contó con diversos diversos testimonios  aportados por notas de cronistas de diferentes medios de comunicación locales, periódicos y revistas de la época. Encontré declaraciones del historiador Oldman Botello y, del dirigente don Pedro Ezequiel González, igualmente un trabajo del periodista deportivo Carlos Cortez Mota; testimonio de la escritora Carmen Muñoz; y muy especialmente en papeles sueltos que me dejó antes de marcharse de la vida, el articulista y dirigente deportivo Víctor Martínez Rodríguez.

Hace ya 77 años el equipo Ayacucho Star BBC de Villa de Cura  logró proclamarse campeón  categoría juvenil en un certamen de carácter nacional celebrado en la ciudad de Caracas el año 1943, superando al conjunto Boston BBC, representante de la capital de la República, que todos los años salía victorioso. Un acontecimiento que marcó el primer triunfo deportivo de una selección local, lo cual  desató una alegría y un entusiasmo jamás visto en la afición, no tan solo en Villa de Cura sino en toda la entidad aragüeña, ya que significó un gran aliciente y una especie de promoción al béisbol aficionado en toda la región.

El equipo Ayacucho Star BBC alcanzó gran celebridad, logró otros gallardetes a nivel municipal y regional.  Su mayor impulsor como dirigente fue el educador y músico don Víctor Ángel Hernández, nacido en  Cagua pero desde muy joven establecido  en Villa de Cura donde fundo familia; lo acompañaron en la dirigencia del club otras personalidades siendo ellos Javier Mena, José Sanabria Méndez, Francisco Coelles Briceño, Inocencio Adames Barrios y Rafael Viloria.

El delegado del equipo en Caracas y otras plazas fue el médico internista J. M. Carabaño Tosta.  El Bat Boy era el conocido Carlos “viejo” Graterol, quien posteriormente cumplió este rol con el equipo profesional “Tigres de Aragua”...El combinado local caminó siempre bajo la dirección de su manager Ramón María Acosta “El Quebrado”.El ultimo partido que los catapultó como campeones nacionales fue dirigido en el terreno de juego por su capitán el estratega Inocencio Adames Barrios “Mutty”, quien se convirtió en el manager ganador de ese gallardete. En su época de oro de jugador amateur Inocencio fue conocido como  “El rey de la plancha”, por su gran destreza y habilidad para envasarse. El equipo Ayacucho Star BBC figuró como competidor y fue subcampeón en otros torneos nacionales y regionales. 

 El conjunto estaba integrado en su mayoría por jóvenes villacuranos que rondaban los 15 años de edad, se trató de un conjunto que se convirtió en leyenda. Se contaban entre sus integrantes a los estelares jugadores: Guillermo Infante, Arnaldo Ramírez, José Coronado, Santana Martínez Amaya, Jeremías Montoya, Carlos Rodríguez “tatico”, Eugenio Ravelo, José Delgado, Alberto Pérez “el gato”, Remigio Marchena, “muertico” Toro, Pablo Bernal, Oscar Cedeño, Miguel Luciano Rodríguez “tato”, Abelardo Esáa, Margarito Siso, el Chivo Dimas Zambrano, Raúl Montenegro, Rafael Villasana Donaire y Héctor De Jongh.
   
Se cuenta que este logro deportivo se convirtió en una gran fiesta deportiva para la Villa de Cura de aquella época. La mayoría de sus habitantes salieron a las calles a vitorear y festejar con el equipo campeón a su llegada de Caracas. Dice también la crónica deportiva de la época que sus directivos y jugadores fueron agasajados en una gran reunión celebrada en los elegantes salones del “Bar Savery” en la calle Real, hoy avenida Bolívar, donde se les ofreció una cena.

Dentro del engranaje del equipo  victorioso no podía faltar la belleza y el acompañamiento de la mujer villacurana. Los consentidos  del Ayacucho Star BBC tuvieron nada menos que 9 madrinas, escogidas entre las muchachas más bonitas y populares de la época de Villa de Cura. Las  madrinas de los campeones fueron las siguientes señoritas: Beatriz Paradisi, Alicia Hernández Ramos, Yolanda Lapenta, Aura Hernández Ramos, Venecia Fallace, Yolanda Paradisi, Elba Hernández Ramos, Carlota schwarzenbertg y Mireya Coelles. Con mucha razón decía el pelotero  profesional Guillermo Infante que "El Ayacucho era privilegiado porque tenia una madrina por cada jugador".

Sabido es que los trofeos, souvenir y otras preseas por esta sensacional victoria de carácter nacional y otros premios obtenidos por este club juvenil, fueron donados posteriormente al "Museo de Tradición de la Ciudad Inocencio Utrera”, por iniciativa de los familiares de don Víctor Ángel Hernández.

El recordado poeta villacurano Ramón Elías Arocha, en homenaje a los campeones escribió una oda titulada “Ayacucho Star”. Según conversación con el maestro musical Carito Cordero y con el profesor  Victor González Hernandez, quien la llevó al pentagrama musical en género de Pasodoble fue el maestro Víctor Ángel Hernández, quien tocaba muy bien el violín y era director de orquesta; en principio la obra era interpretada por la “Banda Municipal Juan de Landaeta” de Villa de Cura que dirigió don Víctor Ángel; de igual manera el Pasodoble fue acogido con el mayor entusiasmo por la “Banda de Concierto Nicolás Leal” de San Juan de los Morros, cuyo director fue el profesor Germán Cordero Padrón. El maestro Germán Cordero siempre llenaba de júbilo el ambiente desentrañando esta obra musical en el repertorio de la banda.

En La Villa el equipo comenzó a vivir una vida de doble historia..Tiempo después en los años 50, la mayoría de estos mismos peloteros mencionados, ya experimentados, pasaron a integrar en Villa de Cura el también glorioso equipo amateur clase doble “A”, Ayacucho Star BBC, en lo que podía llamarse su segunda edición, el cual alcanzó una gran celebridad siendo campeón estadal en dos oportunidades. En esta nueva etapa fue reforzado con peloteros foráneos entre ellos Gavilán Castillo,  y el dominicano Bragañita García. Y dieron el salto a doble A, los jóvenes Luís Manuel Hernández, José Ramón Izzo, Juan Lovera, José Madero "Fumanchú" y Victor Sánchez quienes tuvieron que fajarse bien duro. Su principal organizador fue el conocido comerciante don Enrique Flores junto con el maracayero Julio Blanco, El Grillo Álvarez y Víctor Martínez R. Una de las  madrinas del equipo que se encargaba de hacer el primer lanzamiento de los partidos era la talentosa poeta villacurana Ana Belén Aular, no me acuerdo quienes eran las otras. 
 
El pelotero profesional Guillermo Infante, ex-integrante del Cervecería Caracas en la LVBP,, fue jugador y manager de este equipo amateur. Muchos fueron los juegos memorables con equipos de Caracas y de otras localidades del interior, escenificados en la década del 50 en el antiguo campo de la Aduana en La Villa, en encuentros invitacionales y participación en campeonatos  a nivel regional.

El béisbol villacurano en la categoría menor afiliado a la Corporación Criollitos de Venezuela ha tenido una gran expansión en la década del 60, con cierta experiencia, incluso ganando campeonatos regionales y nacionales, sobre lo cual nos ocuparemos en otra columna. Es recomendable a los que escriben y comentan sobre las hazañas de nuestros deportistas se ubiquen en el año, o al menos a qué tiempo corresponde..       
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Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, julio 2020
Fotografía cortesía de Ramón Alfredo Corniel.






viernes, 29 de mayo de 2020

LA SUERTE DE ANÏBAL


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                         Oscar Carrasquel

Ayer murió atropellado
a un paso de su casa
un ejemplar del mundo gatuno,
Aníbal, llevaba por nombre.

Un desalmado
de esos que andan volando
conduciendo su máquina
como ciegos
Se lo llevó por delante
y lo mandó al otro mundo
para siempre
.
No era de raza ostentosa
ni de familia de alcurnia llegado
pero el pobre gato lebruno
mucho de encanto gozaba

Blanco, de rayas negras,
y un mapa dibujado
alrededor de toda su cara
.
A veces, te pasabas de listo. 
Cuando del liceo llegaban 
unas chicas en minifalda
Sus torneadas piernas rozabas
con tu larga cola terciopelada 

El gigante Aníbal
era un micifuz soñador
que muchas veces
se la daba de gran señor

De mediodía para abajo
aprovechaba la siesta
estirado sobre un sillón
en la sala y el comedor

A Funda Villa,
dicen que había llegado,
rescatado
de lo alto de unos parajes

Ratones en la casa
!ni los miraba!
acostumbrado   
a leche de vaca 
y restos de ganado

!Inolvidable Aníbal!
no quiero que pase tu día
sin felicitar a tantos como tú.

Aun muerto, recibe allá
en tu silencio
un cariñoso afecto de amigo
del que nunca te olvida.. 




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Funda Villa, febrero 2013 (La Villa de San Luís)


miércoles, 20 de mayo de 2020

LA COMETA


     
                                                       


      LA COMETA

        a mis biznietos Avril y Gonzalo, dedico,

                            Por Oscar Carrasquel


Te fuiste a volar en silencio
una tarde de abril
antes de los aguaceros de mayo
 
Te vi jugar 
con la sombra de una nube
columpiando de espaldas al cielo

Pareces pintada por Dios
en una hoja de cuaderno 
como el primer dibujo un niño

Juguete de mi niñez
dándole zancadillas al viento
atrapada
por el túnel de la brisa

Bajas, subes, rebotas, 
abres tus frágiles alas,
sacudes tus jirones de trapo
moviendo la colita

Libre, suspiras lejanías
como un pájaro sin jaula
en un cielo fatigado de azul
y de pinceladas blancas   

Te posas en silencio
en los espacios siderales
Te sostienes en el aire
igual que una gaviota
de nuestros mares 

Mariposeas 
jugando con la brisa
jadeas, planeas

El hilo se rompe en la mitad,
y desde arriba 
te hundes en el espacio

Desde aquí te veo
¿triste o alegre?
balanceando en lo alto
enredada en el cable de la luz.


              La Villa de San Luis, verano 2020














lunes, 11 de mayo de 2020

EN MEMORIA DE RAMÓN MARÍA ACOSTA EPÓNIMO DEL ESTADIUM DE BÉISBOL DE VILLA DE CURA

                                  
EN MEMORIA DE RAMÓN MARÍA ACOSTA EPÓNIMO DEL ESTADIUM DE BÉISBOL DE VILLA DE CURA

                                                                                      Por Oscar Carrasquel


Este personaje  nacido bajo el ancho cielo en la Villa de San Luis de Cura de nombre  Ramón María Acosta que prestigia la crónica de hoy, fue un ser que por obra de Dios y  cosas de la naturaleza le tocó nacer quebrado. Por cariño y costumbre adquirió desde niño el sobrenombre de  “Ramón El Quebrado”, designación que para él no era ningún ahogamiento. Esa característica nunca lo separaron de sus quehaceres cotidianos, cada día para él era como un volver. Su mundo personal. Un hombre totalmente feliz. Nunca en el campo de la vida dejó de trabajar, siempre se mantuvo contento. Desde muy joven inmiscuido en el ambiente del béisbol lo cual le brindó muchas alegrías y satisfacciones.

Su verdadero y oficial nombre era Ramón María Acosta, epónimo hoy del estadio de jugar béisbol de la ciudad de Villa de Cura, municipio Zamora, estado Aragua. Nuestro equipo de béisbol  "Cerveza Caracas BBC" tuvo la fortuna de inaugurar este parque en reñido encuentro con "Los Rojos" de Las Tablitas.  Ramón María nació en esta ciudad de Villa de Cura el 18 de diciembre de 1911 y finalizó su alegre existencia el 16 de abril de 1956. Su recorrido por la vida fue de 45 años apenas. Como se sabe en abril de  2020 se cumplieron 64 años de su desaparición física.

Ramón María Acosta brotó del nidal de "la hernandera". Era hijo natural de don Heriberto Hernández, su madre doña Felicia Edmunda Acosta, honorable matrona nacida en La Villa y luego residenciada en Maracay.. Don Heriberto Hernández en la década del cincuenta fue dueño de un negocio de abasto bien surtido ubicado por la calle Comercio cruce con Dr Rangel, frente del antiguo Mercado Municipal inaugurado en 1940..  El grupo familiar vivía frente a la plaza Miranda contiguo al edifico del teatro Ayacucho en la calle Bolívar. El apellido Hernández  siempre estuvo ligada al comercio mayorista de Villa de Cura. Ramón se mantuvo activo en su pueblo durante todo su existir, algunas veces fue dependiente del negocio de víveres y frutos de su papá, pero solo para ayudar y distraerse.

Ramón María Acosta, mejor conocido por su contribución a la pelota béisbol tuvo la buena suerte y el privilegio  de tener dos madres; la que lo tuvo, Felicia Edmunda Acosta, y la otra, doña Herminia de Guarenas, que desde que era un párvulo lo llenó de atenciones y cariño, y  se hizo cargo de él. Las dos inolvidables matronas de rostro suave y alegre como el paisaje.

Este recordado personaje tuvo una dilatada hoja de servicio como empleado tribunalicio, simultáneamente fue dirigente deportivo, entrenador de béisbol, arbitro principal de béisbol, se desempeñó como privilegiado manager junto con el recordado Inocencio Adames Barrios del  glorioso Ayacucho Star BBC; novena que fue campeón nacional de béisbol juvenil en 1943, un equipo que acabó con la supremacía  de Distrito Capital que ganaba todos los años.

Fiestero ocasional, declamador, dicharachero, bohemio, actor de una compañía de teatro parroquial donde algunas veces hizo el papel de policía de “rolito”, y cantor de tangos. Fácil era encontrarlo en cualquier tangada y espectáculo social o cultural…Gardeliano cien por ciento y furibundo magallanero.

En la década del 50 en el campo abierto de La Aduana de Villa de Cura a un lado de lo que es hoy el área del un Centro Comercial, al lado de la avenida Paradisi intervino como árbitro principal en la categoría amateur “AA”. Hombre de una gran serenidad y experiencia para impartir justicia en un terreno de juego. Con mucho conocimientos de los tópicos del reglamento del béisbol. Alternaba la posición con otro arbitro villacurano de nombre Aurelio Pacheco y en las bases Manuel Luna y Remigio Marchena..

Es preciso puntualizar que en ese tiempo el béisbol en Villa de Cura y en todo el estado Aragua era “pura candela”. Los equipos de La Villa donde entraba el San Luis, La Criolla y Ayacucho Star (segunda edición), rivalizaron con los mejores conjuntos de Caracas, Valencia, Palo Negro, La Victoria y Cagua. Las novenas representantes de La Villa se caracterizaron al titularse varias veces campeones estadales.

Ramón María Acosta “El quebrado” poseía un rico anecdotario. Muchas anécdotas de su paso por el béisbol se contaron en aquellos tiempos. Pedro Ezequiel González (Pegom) se refirió a unas cuantas, en una columna que mantuvo en la recordada revista "Expresión". González era su compadre, por ser Ramón Marúa  padrino de su hijo, el tipógrafo René Alcibíades González Romero.

Son bastantes los cuentos, pero solo me voy a referir a  uno. Cuenta Pedro Ezequiel en una columna periodística que, en una fecha cuando se realizaba un juego de campeonato en el estadio San Agustín de Caracas, un fanático le gritó desde la tribuna: Pórtate bien “quebraito” que tenemos que llevarnos este campeonato para La Villa… Ramón María se quedó mirando al fanático y desde el terreno de juego le respondió: “Chico, no me digas muy duro “quebraito” que la gente se va dar cuenta que soy quebrado”.

Hubo otros pasajes de su rico humor. Me cuentan que cuando uno de esos amigos tremendos se metían con él,  le criticaban a propósito una jugada o una sentencia, enseguida le estampaba una sola palabrita: “!Madre!”.

Yo lo conocí bastante, lo vi muchas veces arriba de una bicicleta propia marca Raleig, dando pedalazos en sus funciones como Alguacil del Juzgado del Distrito Zamora, cuyo titular era don Francisco Coelles Briceño, quien le tenía mucho aprecio. El secretario del Tribunal era el bachiller Manuel Ramón Ceballos. Nunca salía sin su bicicleta, la tenía bien cuidada. El Negro José Nuñez, su mejor amigo de la niñez, vociferaba en su presencia que, Ramón en las noches y madrugadas de frío arropaba la bicicleta con una manta. Y el Quebrado le contestaba: -!quien me la arropa es Virginia! (Virginia se llamaba mi tía, la mamá de Nuñez)

Aprovecho  para recordar que el Juez Coelles Briceño, además de su experiencia en la judicatura, fue muy colaborador con el deporte. Hay gente de su generación que lo señalan  como uno de los fundadores, junto con el maestro don Víctor Ángel Hernández y otras personalidades, del célebre Ayacucho Star BBC, clase juvenil..

También pudimos ver a Ramón El Quebrado, algunas veces, cantando los mejores tangos de Carlos Gardel en las veladas culturales en el cine El Corralón acompañado de la guitarra del Che Julio Martínez, y ademas, formando parte de una revista teatral junto con Josefina Caracas, Críspulo Gallo, Antonio Martínez y otros, bajo la batuta del poeta Vinicio Jaén Landa.

Ramón María tuvo tres hermanos, uno fue el señor  Pablo Emilio Acosta, locutor, jugador de sofbol y conocido publicista de Maracay, le gustó esa capital y allí se quedó, sus íntimos amigos allá en ciudad Jardín lo llamaban por el sobrenombre de “Vitamina”, Las hermanas fueron María Acosta de Sánchez y Dilia Acosta de Ledezma. Siempre fueron hermanos que hasta el final no perdieron comunicación..

Muchas fueron sus luchas y apariciones en un campo de pelota y todo lo que entregó durante su vida al servicio del deporte, y sobre todo al béisbol villacurano. Ramón María Acosta fue de ejemplar vida, se merece respeto y todos los honores.

Así pues, hemos hablado lo que alcanzamos a conocer sobre el perfil humano de este personaje villacurano, cuya figura desconocen las nuevas generaciones de beisbolistas que se forman hoy en día en el moderno estadio “Ramón María Acosta”, que glorifica su nombre..

La dirigencia deportiva o la Liga de Béisbol del Municipio Zamora tiene una deuda moral con él, porque hace tiempo se constituyó en su pueblo un comité, el cual tuvo como proyecto colocar su busto a la entrada del mencionado parque de béisbol, lo cual, como todo, ha caído en el olvido. No es raro,  ya que para La Villa siempre se olvida lo  prometido..

Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís, 10 de abril 2020
La foto es propiedad de Editorial Miranda, retocada por el artista Ramón Alfredo Corniel.


jueves, 7 de mayo de 2020

CAMINANTES DEL VIGÍA



                                                        La foto la obtuve de facebook



         CAMINANTES 

 Como un sencillo homenaje


                     Por Oscar Carrasquel


En las tardes taciturnas
emigran de su enclaustramiento
con deseos de cambiar,   
de disfrutar del paisaje

Caminan en fila india
como por encima de una ola
exhalando aire puro

Marchan por la cresta del cerro
acompañados del viento
entonado cantos
en las tardes pálidas de verano

El  cerro Vigía yace
como un monstruo echado
con los ojos en vela

Desde el patio los observo
con el resplandor de la tarde
reconciliando alma y espíritu

En su largo caminar
deben resistir
unas cuantas leguas
marchar es irse lejos

Las nubes abren sus alas 
con desmesura patriarcal
en la fresca tarde

No llevan equipaje,
tampoco se cubren el rostro
y resisten tiempos de pandemia

El cerro posee sus secretos,
los viandantes ya conocen
sus aromas
y el peregrinar de las hormigas

De aquella altura regresan
con la entrada de la noche
sin hacer ruido
convertidos en luceros..


                    La Villa de San Luís. mayo 2020

                                           

         

sábado, 2 de mayo de 2020

A TI QUE TE LLAMAS CRUZ






           A  TI QUE TE LLAMAS CRUZ

             Por  Oscar Carrasquel


Se teje un manto de añoranzas
por aquellas que ansían este día
llenos de fervor y alegría
pues llevan el nombre de "Cruz"
donde crucificaron a Cristo

Un lirio con su fragancia
del florido huerto 
hoy cuelgo sobre tu pecho
con la llegada de la aurora

Que haya  mesa servida para ti 
que celebras onomástico
Pastel, canciones y vino,
Que no falte 
la locura de unos labios, 
y un cuerpo repleto de embeleso.

Cristalino el paisaje de mi Villa .
vestida de fino encaje, 
forrada de capullos secos    
al fondo del  El Vigía se divisa 
la cruz donde clavaron a Cristo.

Un ramillete de flores,
mi suspiro candoroso 
tendría que dártelo a ti
que llevan la Cruz de nombre.


         La Villa de San Luís, 03 de mayo 2022

viernes, 1 de mayo de 2020

RAÚL IGNACIO



Raúl Ignacio Carrasquel. Foto archivo. Retocada por el laboratorio de don Ramón Alfredo Corniel


 RAÚL  IGNACIO


                                                                                   Por Oscar Carrasquel


Te marchaste muy temprano
de este vendaval
(Raúl Ignacio)
hermano del alma y de la vida

Con mi verso te vengo a recordar
cuando tu nombre
hilvanando senderos
hoy lo vuelvo a mencionar
.
Cuando enjuago entre mis manos
un viejo retrato bajado de un altar

Tu cabellera negra y lisa
con mostachos bien sacados
Sonriendo como un niño

Te recuerdo solitario
en tu Ford azul claro,
cargado de esperanzas
por la avenida  "Libertador”

Desde tu trabajo
en la esquina de “La Joya” de Chacao
y en la noche regresabas
al calor de tu hogar

Con una bendición
en tus labios,
y lo incondicional de tu cariño
para tus dos hijas.

Dos claveles de rosas
del jardín de tu casa
que tanto amaste

Pasa muy  rápido el tiempo
Aún se mira la frondosidad
del mismo naranjo sobre una tapia
dejando colgar sus ramas a la calle
.
En la soledad quedó
la calle Sucre de La Trinidad
Con el fresco esplendor
de una mata de cayena
sin nido ni pájaros

Emprendiste  el viaje final,
Te habías ido ya
abriendo la mañana
sin sombras en el camino

El blanco lirio perdió su color
y se esfumó el aroma de la flor.


                                     . La Villa de San Luís,  mayo 2020
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lunes, 27 de abril de 2020

EL BAR ZULIA O LA CUBANA EN LA ALAMEDA Y LO QUE SE LLAMABA MOVER LA RABADILLA


                                              La Foto. Vista de la Calle Comercio Sector La Alameda. Tomada del libro "Historia de Villa de Cura-Tránsito de la vida de un pueblo". Mayo 2005. Autor Oldman Botello. 

                                                                                       Por Oscar Carrasquel


Conocimos a comienzos de los años 50 en Villa de Cura la humanidad  de don Pancho Espi. La sola mención en lenguaje de cariño de "Don Pancho Espi", nos lleva a recuerdos de la infancia. Representa una de las figuras destacadas del comercio villacurano. Ya sabíamos que su  verdadero nombre era Francisco Espi Ríos. Tenía un negocio de botiquín  y salón de billar en una casa de bahareque de La Alameda, en la calle Comercio, diagonal al bar El Samán. Allí bajaban los clientes los sábados y fines de semana a  jugar  billar y partidas de dominó en un anexo del bar. En días de fiestas parroquiales se jugaba en su interior dados y  batea blanco y negro. Ya han pasado más de 60 años y quiero presentárselo para quien no alcanzaron a conocerlo La Alameda era una zona llena de muchos botiquines y de kioscos  de guafas forrados con lonas. Allí se encontraban bazares, ruleteros, sitios de comida barata, aquello era como un bulevar..

Don Pancho Espí se encargó de repartir amistad a todos los que le conocieron en aquella Villa de Cura fácil para los encuentros y la amistad. Un hombre alto, grueso, de mucho orden y rostro duro. Hablaba con una voz temblorosa y chillona. Me comentó una vez el poeta  Vinicio Jaén Landa que,  al catire Teodulo Aguilar era al único que don Pancho le aceptaba chanzas. El colorado Teodulo era el único que sabía la forma de hacerlo reír y también de enfurecer.

Yorman Tovar, un distinguido intelectual profesor universitario y  poeta del estado Portuguesa admite en una obra  que "El bar es el espacio de cultura del ocio...donde se descargan los sacrificios cotidianos". En este botiquín de La Alameda no se conocía lo que era la pesadumbre y tampoco la  melancolía. Se pasaban horas de alegría maravillosas.

Se cuenta que gente adinerada lo visitaba después de las grandes tardes de coleo,  y muchos dueños del alto comercio de La Villa se reunían en la barra del bar  admirados de tanta belleza femenina, y también para las anécdotas y la sana tertulia. Y porque además  eran muy amigos de don Pancho Espi. Unos 50 metros mas adelante por la misma acera vía el cementerio existió "Bar La Gavilana" que según cuentan era pura candela..

El Bar de don Pancho en fin de semana vivía abarrotado de gente, caracterizado porque se servían las bebidas de mayor relevancia de la época, un trago de brandy Gran Duque de Alba Bs 2,50;  había  servicio de las mejores marcas de escocés. Un palo de Johnny Walker Etiqueta Negra costaba Bs 2,50; un vino de Jerez Bs 1.50; un botellón de cerveza Caracas para cuatro personas Bs 1,50. Don Pancho tenía aquello muy bien ordenado, un hombre meticuloso y delicado en las relaciones interpersonales.

El apellido Espi es de origen Catalán,. don Francisco Espí, y su hermano Jesús María Espí, un carretero que recorría el pueblo haciendo viajes  y mudanzas, ambos nacieron en La Victoria. De los Ríos de La Victoria. Una rama se avecindó aquí en Villa de Cura en la calle Blanca (Miranda). casi llegando a la Bolívar y Villegas.

Quienes tuvimos las dicha de vivir aquella época recordamos que La Alameda en festividades patronales, peregrinación, carnaval y en fin de año  se convertía en un jolgorio. Saben también que esas en temporadas altas, don Pancho apartaba las mesones de jugar  billar, mesas y sillas, y aprovechaba todo lo espacio del salón para organizar bailes y hacer olvidar a cualquiera persona las preocupaciones y  pesares del alma.

En toda la esquina de El Saman fue fundado por don Pancho el Bar Zulia. Posteriormente una dueña nativa de Cienfuegos , inteligiblemente, le cambió el nombre por  Bar La Cubana. Al bar lo frecuentaban algunas chicas de vida alegre. Se bailaba con música de Vitrola y discos de acetato de 78 rpm.. El merengue era la música por excelencia; y la otra música que  estaba de moda era el "raspacanilla".  Este sabroso ritmo servía para alegrar el espíritu y  mover cualquier espacio del cuerpo. Además, en el intermedio entraba dibujando la música  un antiguo pianito de manilla.

Los hombres y mujeres de la bohemia inmortal que nos visitaba de fuera,  mujeres rebuscadoras con sus ricas fragancias y buena figura, comerciantes de ganado y tercios con plata, aprovechaban las horas nocturnas para echar rabadilla en aquel salón de diversión donde tanto se disfrutaba. En el dialecto popular de la época "echar rabadilla";  significaba simplemente que las parejas bailaban a media luz, los cuerpos se abrazan, se rozan los cachetes y tambalean las cinturas.

A los menores de edad no nos dejaban ni acercarnos a la puerta del local. Y don Pancho era muy estricto en esa prohibición .Los muchachos pues teníamos ausencia total en todo momento. Uno, en algún descuido se ponía a fisgonear por un postigo de la puerta..
 
Mi estimado amigo Oldman Botello en el año 1955, apenas era un estudiante mi compalero que habitaba el sector. Él me cuenta que veía la hilera de mujeres que entraban y salían por el portón, y nomás pasaba por el frente  haciendo planes para cuando cumpliera la mayoría de edad.

La Villa de Cura de mitad del siglo pasado no se parecía en nada a la actual, conocimos en parte su vida pueblerina, tal como transcurría en aquella época con su sensación de soledad, pero lo ciero es que en La Alameda todo era distinto....Toda historia es historia, aunque sea pequeña, para quien le guste conocer o evocar  sus lugares y costumbres más comunes.                      
 





    EL BAR DE DON PANCHO ESPI

                    Por Oscar Carrasquel

Hoy me vuelvo a recrear 
en el espejo de la tarde
recordando a don Pancho Espi
en su bar de La Alameda
frente a las ramas de un samán

Con su voz sonora
-temblorosa-
Sirviendo a los parroquianos
palos de whiskys en el mostrador

Y voces de hombres
jugando partidas de billar y dominó

Las copas chocando en manos 
del larense Teódulo Aguilar
aquel de vida bohemia
que cantaba como un gallo

A veces

la casa grande de tejas y  aleros 
se transformaba en tolerante
para los enamorados

Se miraba cruzar por un lado
a la “Negra Inés”
con su faldón de campana
olorosa a pachulí

Pasaba el umbral 

la figura del negro Testamar
dándole puntadas a un sombrero

Desde la acera del frente

buscando su mundo divertido 
Rufo Archila y Manuel Botello
un par de maestros cortando pelo

Todos con el tiempo
ya caminaron hacia las estrellas
Todavía viven
en la sumisión de mi recuerdo.


                             Oscar Carrasquel.  La Villa de San Luís/ 2020



sábado, 25 de abril de 2020

CUENTO DE MI MISMO LOS PASOS POR EL BÉISBOL .


                  
 , cuando defendía la camiseta del  “Cerveza Caracas” en 1959-'60. Foto archivo de Gilda Carrasquel. Retocada por Ramón Alfredo Corniel.

                                                              Texto: Oscar Carrasquel

Dicen que recordar es vivir y lo hacenos ahora que tenemos la dicha de existir ya que la tarde avanza. El club de béisbol "Cerveza Caracas" lo fundó en 1957 en Villa de Cura el señor Pedro Perés, gerente regional de la Cervecería Caracas, con sede en Maracay. Recuerdo que Humberto Maldonado, Victor Marténez Rodriguez, Luis Almeida, Eliseo Briceño y Pedro Ezequiel González, fueron  sus principales animadores y  miembros  de la junta directiva.

Quién escribe fue uno de sus jugadores regulares. Desde 10 años de edad comenzaron mis andanzas en la pelota, mi mamá era quien me cosía el guante y lavaba el uniforme.  tenía asignado al espaldar de mi chaqueta el número 13. El anager Carlos Graterol me alineaba fijo  en el área de los jardines en el leftfielder,. Bateaba y fieldeaba a la derecha. Quiero que se sepa que en béisbol, ninguno se escapa de un sobrenombre y a mi me pusieron "patón" El. coach de tercera era Roso Martinez "el berraco". El escenario siempre fue el estadio Ramón María Acosta, recién inaugurado.

El "Cerveza Caracas" conquistó un torneo categoría "A", un campeonato distrital y estadales. Cumplió giras a nivel nacional,  Caracas, Los Teques, Valencia, Puerto Cabello y Maracay, y pueblos circunvecinos de Aragua y Guárico. En San Juan de los Morros a pedido de la población penal, los domingos jugábamos  en el estadio de la PVG. Recuerdo que nuestro manager seleccionaba de refuerzo a los peloteros "AA" Emiliano Hernández "E,José Ramón Izzo y Rafael Colmenares, ya que los reclusos nos tenían preparado siempre una especie de "caimanera"

Yo ocupaba la primera posición al bate. Cuando no me hacían out, daba una línea o  me embasaba con un de hit de piernas, o cogía una base por bolas, poseía una gran rapidez corriendo las almohadillas, muy  ágil estafando bases. Terminaba los torneos frisando los 300 puntos...

Las entusiastas madrinas que acompañaban al equipo para todas partes fueron Consuelo Pulido, Isabel Córdova, Adelita Martínez, Teresita Díaz y una hermana del gato Alberto Pérez cuyo nombre no recuerdo.

Yo no era bateador de poder, sino de líneas cortas, y siempre estaba metido en los numeritos. Quien lo puede atestiguar es Anseris Quintana, anotador oficial, que todavía respira gracias a Dios por allá en  “La Carluchera”. Igualmente está mi amigo Nerio López jugador del mismo equipo el cual vive en el sector Las Tablitas.

La novena era muy modesta, no éramos ningunas estrellas pero me atrevo a decir que espantábamos en los parques donde jugábamos. Para mejor recordar entre los integrantes del conjunto “Cerveza Caracas” figuraban: Catcher José Balandrón, primera base Rafael Requena ”Yokim”, segunda almohadilla Orlando Pérez “el gorila”, short stop  Emiliano Hernández "cochino", tercera base la alternaban Armando Flores y Nerio López. Custodiando el jardín derecho Oscar Carrasquel “Patón”, Center fielder  Pedro José González “peruchito” . El right fielder lo defendía Morocho Colmenares “Caimán, rápido defendiendo esa pradera, fildeaba como un coloso.

Los pichers  eran los estelares: Efraín Scott, Alberto Pérez "el gato", el flaco Víctor Córdova, Talúa Cabrera, Florencio Colmenares “Conejo”, Carlos Acosta,  Agustín Ascanio, y uno de Santa María que tenia por sobrenombre  “Campuruso”.

En las tertulias siempre surge una anécdota las cuales son abundantes en la vida de los que jugamos béisbol. Voy a permitirme subrayar y relatar una de ellas, cuyo escenario fue el estadio Ramón María Acosta.

Resulta que en un partido crucial defendendía yo el center fielder.  se produce un batazo profundo  bastante elevado, entre el right y el center fielder. Tanto Morocho como yo, partimos a perseguir el batazo hacia atrás,  cuando oigo a "Caimán" desesperado que  me  grita: “es más que tú que mí”, y tuve yo que fieldear la pelota y caemos los dos muertos de risa  en el engramado. 

Cosas del béisbol que es un deporte de mucho estrés, pero al mismo tiempo un juego donde ocurren el mayor número de anécdotas. En fin, debo manifestar que en el juego de béisbol hice mis mejores amigos y encontré los mayores afectos.



Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís,  abril 2020


jueves, 23 de abril de 2020

SE MARCHARON LAS ACEMAS TOCUYANAS

                                       SE MARCHARON LAS ACEMAS TOCUYANAS

Cuando  uno viajaba por razones de trabajo o familiares, o se dirigía de manera expresa el 14 de enero de cada año  a Santa Rosa (Barquisimeto) a concurrir a la procesión de la Divina Pastora,  atravesando las carreteras de la zona centro occidental del país, especialmente de  los estados Lara, Zulia y Yaracuy, y le tocaba parase en uno de esos negocios grandes de restaurant, o más sencillamente en aquellos  ventorrillos levantados en una orilla de la carretera, resueltos los viajeros a probar las Acemas Tocuyanas, ese bello símbolo de la gastronomía larense, de forma semi redonda que adornaban dicho lugar, delicia de niños, jóvenes y adultos. 
Es bueno que se sepa que la precursora de ese pan dulce tan sabroso y bien aliñado, de color dorado y apetitoso, era la señorita Eugracia Pastora Pérez Yepez... Acaba de dar el último latido su noble corazón a la edad de 104 años en su tierra natal de El Tocuyo. Ella ostenta el honor de ser Patrimonio Cultural del Estado Lara. Que Dios la tenga en la Gloria. 
Por ser una niña inolvidable y por haber yo visitado esa especie de museo que era su hogar dn El Tocuyo, le dedico estas apresuradas letras, ahora cuando  le tocó a ella hacer sin prisa esa inevitable travesía por el paisaje umbrío de la eternidad.


                                                   Foto bajada de la plataforma de facebook



         ACEMAS TOCUYANAS


A mi nieto Andrés Eduardo, allá en el estado Lara

                   Por Oscar Carrasquel

Hoy tienen un sabor diferente
las acemitas tocuyanas
que hacía con secretas ganas
la señorita Pérez Eufracia
en su rutina diaria

Acemas Tocuyanas,
como se acostumbró nombrar
a este apetitoso bizcocho,
sabia de la tierra occidental

Tu partida hasta lo infinito
como un  ave sin cambiar de ruta 
el corazón me desgarra
 
La sublimidad de tu arte
quedó  imponente en la Catedral 
en el regazo de la Divina Pastora

!Ah mundo Barquisimeto!
!Ah mundo El Tocuyo!

Hundida entre fértiles valles
y colinas del estado Lara
allí se cerraron tus ojos
como dos hostias ocultas
y  dejó de husmear el fogón
de la niña Pérez Eufracia

Fueron ciento cuatro,
 
bien vividos años,
cuarenta para los dé casa
y sesenta y cuatro
para los gustos más delicados.


                          La Villa de San Luis, municipio Zamora, estado Aragua, 23 de abril 2020