miércoles, 13 de diciembre de 2017

VALLE DE TUCUTUNEMO


                
Muchas
de tus auroras y ocasos
me vieron pasar

Recordarás aquel rio
que entre pedrales
y bambúes pasaba

Y  extrañarás 
el vientre de tus tierras
que muchos frutos paría

Ya las mesas 
de tus humildes casitas
no huelen a Navidad

Se escapó el frenesí
del néctar
de la trepadora uva

Se marchó el tamal,
El asado negro,
El pan relleno.

De tus tierras emigraron
las nonnas de sonrisa tierna,
de turbante en la cabeza

Las ubres no destilan
el zumo blanco
que sus mamas guardaban

Solo queda el húmedo rocío
de tus lágrimas,
Y el sonido del viento
en tu garganta de soprano

De niño anduve
recorriendo tú historia,
tus caminos,
tus preciosas montañas:
El Pao,
El Espinal,
El Nicual.

Hoy recordaba que,
Fui cabrestero de cantores
y  de guitarristas en tu valle.



Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, verano 2017



sábado, 9 de diciembre de 2017

RAÚL AGRÁZ UN VILLACURANO QUE CANTÓ CON LA BILLOS CARACAS BOYS





José Raúl Agràz es su nombre de pila pero es conocido en el medio artístico como Raúl Agràz, nace en Villa de Cura el 15 de febrero de 1947, hijo de la unión de José Alejandro Martínez, un pequeño comerciante que fue conocido con el mote de “frijolito” y de Julia Agràz. Doña Julia fue la encomendada de darle las primeras lecciones en la vida para que fuera un hombre de bien y de rígida conducta ciudadana. Esa fue la época  en que  eso era una credencial que se llevaba muy adentro, por tal razón  guarda de ella los mejores e inolvidables recuerdos…Raúl es también formador de una extraordinaria familia, casado desde 1967 con Carmen Blanco de Agràz. Dos hijos nacieron del matrimonio, José Raúl  quien desde niño atiende mejor por “Raulito”, y  la hembra de nombre Marlene del Valle.

Buscando algunas remembranzas una tarde sostuvimos una  amena plática en una vetusta casa de zaguán enrejado de la calle Páez en La Villa, concretada el día martes 4 de diciembre día de Santa Bárbara. Una niña risueña salió a nuestro encuentro, se trata de Alexandra Yaraví, pero ella prefiere que la llamemos Bella Flor, como la etiquetó papá Raúl desde que estaba en pañales. Nos acomodamos en dos muebles del corredor, una vieja carpeta se mueve en las manos de nuestro amigo Raúl llena de papeles, de recortes de prensa que hablan de su vida artística y la de  su hijo “Raulito”, con quien siempre mantiene una íntima comunicación.

Desde pequeño Raúl Agráz sintió una gran afición por el canto,  regando su talento en los actos culturales y las veladas musicales y poéticas que se realizaban en el auditorio del Grupo Escolar Arístides Rojas, donde cursó la educación primaria; comienza entonces a tener su primer encuentro con una guitarra, ya sus compañeros del salón de clase sabían que sin él, sin su vocalización tan vital  no había reunión posible que englobara a tantos estudiantes. Hay que tomar en cuenta también que Agràz estudió después secundaria en el liceo Juan Germán Roscio de San Juan de los Morros, donde logra obtener su título de bachiller. De ahí en adelante lo demás fue  trabajar para   el sostenimiento del hogar y echar hacia adelante la familia.

Como es fácil suponer la música y su interpretación  fue solo una parte de su vida y de su sentimiento espiritual. Humilde de origen, fue un muchacho trabajador desde que era pequeño, sus padres fueron sumamente pobres. Yo he oído muchas veces y hoy lo vengo a puntualizar que son ellos por línea materna descendientes del capitán Juan de Dios Agraz, clarín para las victorias y para las capitulaciones del Libertador.

Recuerdo que su tío Lucio Agraz en su propia casa,  amplia y sombría, después que el muchacho dejaba sus libros, le fue enseñando el oficio de la alpargatería que desempeñó algún tiempo a su lado. Lo conocemos bien porque nuestra familia era vecina de la suya cuando vivíamos en la antiguamente llamada “cuadra larga”,  hoy calle Urdaneta, entre Miranda y Sucre en Villa de Cura.

Lo que deseamos es resaltar con  esta sencilla crónica de hoy  la vida romántica y musical de este personaje excepcional llamado Raúl Agràz, quien fue una figura representativa del acervo musical villacurano. Fue cantante en su juventud de una agrupación orquestal villacurana de grandes éxitos como fue la Orquesta Siboney, en su segunda edición, que tuvo su renombre en La Villa y San Juan de los Morros, donde la banda llegó a ser muy famosa; con ella debutó el novel bolerista de Barbacoas Simón Díaz, fundada y dirigida desde sus comienzos  por el profesor Germán Cordero Padrón; músico nacido en San Francisco de Cara, pero que se sembró toda su vida en Villa de Cura, con la cual el pùblico villacurano  supo deleitarse y disfrutar; jamás pudo faltar  en su repertorio de música popular de moda: boleros, valses, cumbias, merengues, guarachas y pasodobles. En la vocalización estaban los admirables y maravillosos cantantes: Armando Corniel, Andrés Almeida, Víctor Córdova y Raúl Agraz; ellos brillaron en bailes de clubs sociales, además actuaron en las inolvidables retretas dominicales en la plaza principal de nuestro pueblo, en tantas noches con sus   amaneceres del alba. El artista, el hombre repartidor de canciones nunca quiso ponerle valor material a su arte. Raúl Agraz es autor de cuatro temas en ritmo de bolero aun por dar a luz.

Cuando nombramos a aquel joven de 19 años llamado Raúl Agràz y expresamos  la palabra excepcionalmente, con ello decimos que tuvo un comienzo maravilloso,  consiguió  cantar varias veces acompañado de la popular orquesta capitalina Billos Caracas Boys, bajo la batuta del  maestro Luis María Frómeta, más conocido en la farándula y el mundo musical como el maestro Billo Fròmeta.

Su actuación una noche en un baile  cantando con la “Orquesta Sensación” en Ocumare de La Costa, dio lugar a que un  comisionado de Billo le preguntara durante un receso, que si le gustaría cantar con la Billo; su respuesta no se hizo esperar se entusiasma tanto que aceptó el reto de ir a someterse a una prueba a Caracas; me cuenta que el mismo Billo lo recibió en los estudios de la  disquera Fonograma, situada en la avenida principal de El Paraíso, donde el maestro le acompañó en algunos temas con el piano. En dos meses y medio de ensayos el director de orquesta alabó su talento   le manifiesta  que poseía una voz propia de mucha cadencia con un sonido de olas de mar; después pudo cantar como en seis oportunidades en bailes acompañado de la banda completa,  sin embargo se puede deducir con franqueza que su actuación con la famosa orquesta no fue de mayor trascendencia. Agràz entonces era un muchacho. La Billos ya contaba con cinco cantantes de plantilla y esto naturalmente le restó posibilidades de ser contratado.

Alguien dijo que para tocar el cielo no se necesitan escaleras, ni brazos largos, sino tener una clara voz y que lo acompañe de Divina Providencia. Entres otras de esas ocurrencias nos refiere  Raúl que en una ocasión que cantaba con el “Sexteto Anacobero” dirigido por el profesor Antonio Pérez, una noche que alternaba con la Billos Caracas Boys en un baile  de gala en el Club Social de Villa de Cura, el maestro Frometa lo llamó al escenario para que cantara dos canciones con la orquesta y  no faltaron los acentuados aplausos del público.

Todo naturalmente esto no le vino por obra de la casualidad. Raúl ya estaba preparado y desde joven fue muy aplicado, buena parte de su crecimiento como artista -nos contó agradecido- se debió a los estudios musicales recibidos del profesor Germán Cordero Padrón; no fue su maestro de aula pero le dio clases de solfeo, le enseñó métodos, lo enseñó a leer el pentagrama y lo familiarizó con el repertorio de la orquesta.

Me cuenta Raúl que actuó en programas radiales y una sola vez en un canal de una televisora aragüeña. No solo se debe tomar en cuenta esto, sino que también fue vocalista  de otras reconocidas bandas. Además de La Siboney, cantó con la “Orquesta Sensación” dirigida por el maestro Francisco Pancho Puerta; en Caracas con el conjunto “Los Trovadores”; con el “Sexteto Anacobero” bajo la batuta del maestro Antonio Pérez; en la misma capital aragüeña con la “Orquesta Solimar”; conjunto “Los Chevys” de San Juan de los Morros; la famosa orquesta “Los JET” apadrinada por las FAV en Maracay.

Raúl además nos dijo que perteneció a la extinta Asociación Venezolana de Artistas en Escena (AVADE), que presidió  por allá en la década de los años 50 el cantante de música llanera don Mario Suarez, muy vinculado con el pueblo de Villa de Cura. 

La vida artística de Raül Agràz con la placidez y el romanticismo de su voz ha sembrado muchas bellezas con sus interpretaciones, en muchos pueblos y ciudades y en locales nocturnos donde ha demostrado su valor y arte,  en la capital del Guárico y en el municipio Zamora y las ciudades de Caracas, Maracay, Barquisimeto, Valencia, en fiestas patronales y reuniones generales.
De manera inteligente pensó que había que  buscar un oficio fijo y producir los billetes para el sostén de la familia. Entonces se pudo formar como conductor de vehículos automotores livianos; pero luego se especializa en la operación de gandolas  Mack, para el remolque de cisternas, bateas y Lowoy,  transportando líquidos y maquinaria pesada; con este mastodonte como  inseparable compañera anduvo recorriendo durante 45 años, carreteras por los cuatro puntos cardinales del país, además de Curazao, Colombia y Brasil. La verdad que ésta fue una labor extensa, pero siempre volviendo la mirada a su pueblo y sin olvidar la función de la música. Surcaba aquellas rutas oyendo los caseticos  para aprenderse de memoria las letras de las canciones, Silbando canciones  románticas al compás de la faena, contemplando el azul del horizonte con aquel sol de mediodía que rompía  el pavimento.

Trovador, bohemio, tomador,  enamorado, o tal vez por haber sido asiduo  actuante en salones nocturnos o por lo dulce de su llaneza, en el círculo de amigos más allegados y colegas lo bautizaron  como “juguito de uva”, y no es que tenga problema alguno en atender por este sobrenombre. 
Ha mantenido siempre su espíritu joven, aun con 70 años encima conserva su buena voz y se mantiene activo en el canto. Hoy por hoy Raúl junto con Víctor Hugo, son los vocalistas de la flamante agrupación orquestal Caribean Music, que todos los fines de semana ponen a mover su figura en un sitio de comida y  diversión llamado “La Mulata” y también en “La Cascada”, situados en la carretera La Villa San Juan de los Morros.

Raúl tiene un hijo varón que desde pequeño tuvo inclinación y verdadera pasión por el arte musical y siguió profesionalmente esa carrera, formado en la escuela  de los Niños Cantores de Villa de Cura, el joven no lo pensó dos veces y siguió estudiando música en la Escuela José Ángel Lamas de Caracas. Con el tiempo se hizo un afamado y virtuoso trompetista convirtiéndose en la primera trompeta de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela. En su incursión en Venezuela tocó con la orquesta de Oscar De León, con la banda Los Fantasmas del Caribe, la Orquesta de Pofi Jiménez y con el flautista Natividad Martínez y su orquesta, y ha acompañado con su trompeta una infinidad de reconocidos artistas nacionales e internacionales. En estados Unidos donde se dio a conocer ha tocado con muchas agrupaciones y le ha correspondido compartir escenario con las  orquestas más afamadas y nombradas en el mundo musical. Actualmente esta residenciado en Nueva York junto con su esposa y sus hijos, enseñando y desarrollando su talento musical.

Resulta fácil y grato afirmar que el torrente artístico y musical villacurano con el funcionar de sus escuelas y academias sigue indetenible; en las últimas épocas se han formado un grupo de cantantes y conjuntos orquestales importantes, incluso músicos  que han ido a fundar orquestas de baile en otros países especialmente en Europa. La ciudad de Villa de Cura  debe sentirse honrada de haber conseguido la presencia de personas foráneas como el presbítero Salvador Rodrigo,  el maestro Víctor Ángel Hernández y el profesor Germán Cordero Padrón, entre otros; el porvenir sigue prometedor, la ciudad  se conserva con firmeza como en un pedestal en la historiografía musical venezolana.


                                                                                                                Oscar Carrasquel
                                             

"LAS CARRUZAS DE LA GAITA" SU NACIMIENTO FUE EN VILLA DE CURA

                                                   

                                                                                                       
Uno como habitante nacido en Villa de Cura, muchas veces  le toca echar la mirada  hacia atrás y asistido por muchas razones podría decir que la ciudad es muy diferente a la de años pretéritos; y  es porque a veces la nostalgia se convierte en desconsuelo y lastima el corazón. No es la misma soñada y estremecedora calle Páez que nosotros conocimos. En años anteriores esta cuadra llegó a convertirse en la más alegre, sabrosa y relevante de Villa de Cura. Se silenció los últimos años aquel bello sitio de encuentro citadino donde todo el mundo se conocía y se reunía en  la vecindad como si fuera una sola familia.

Desde comienzos de diciembre comenzaba la cosa con la presentación de grupos de parrandas, muchísima gente, propios y visitantes se aposentaba en un rincón al final de la calle Páez para disfrutar de  los diferentes conjuntos de aguinaldos, pero también para presenciar los ensayos del conjunto  LAS CARRUZAS, constituidas específicamente el 16 de diciembre de 1979, las cuales  se nos había perdido de vista durante 10 años, pero volvieron como navegando con el tiempo  envueltas en una ráfaga de viento, con el mismo encanto, con la misma alegría y el mismo entusiasmo de siempre.

Lo cierto es que en septiembre de 2016 volvieron a tomar aire luego de un breve parpadeo y una obligada interrupción, se reagruparon  como un puñado de aves que cantan y vuelan en bandadas y  allí están en la palestra de nuevo.  Se soltaron las mechas y se agrandaron las telas y ahora se hacen llamar LAS CARRUZAS DE LA GAITA. Un grupo gaitero conformado por un enjambre de encantadoras damas que saben muy bien compaginar su papel de cabezas de familia, el desempeño de sus respectivas profesiones  con la gaita, para  llenar cualquier espacio de reminiscencias y emoción. Ya su música navideña figura en programas de radio, en la tv regional y en los principales canales de televisión del centro del país, así como en la discografía nacional, han producido videos  y aparecen  con frecuencia en los canales de Facebook. El superior logro de LAS CARRUZAS fue la grabación de su primer LP en el año 1989;  y haber obtenido LAS CARRUZAS DE LA GAITA en el año 2016 el galardón denominado “ARCÓN DE ORO”;  así como también haber logrado el primer lugar “GAITA DEL AÑO 2016”, con un tema grabado titulado “EL TIEMPO NO ES EXCUSA” (letra y música de Juan Antonio Ruiz) y como una distinción este año 2017 en medio de una escenografía especial llena de colorido les fue confiada la grabación del tradicional saludo navideño de  la planta TVS de la ciudad de Maracay.

Muy a pesar de la realidad que estamos viviendo, y aun cuando nos encontremos  solos en un estrecho rincón, ellas siempre se encargarán de hacernos mover el cuerpo y alegrar el alma. En el año que está finalizando, por ejemplo, participaron para dar inicio a la temporada decembrina en la cuarta edición de “LA BAJADA DE LOS FURRROS”, celebrado en la ciudad la ciudad de Cagua. Además grabaron su tema promocional de este año  titulado “TENTACIÓN DIVINA” (autor y producción musical de Ángel Perdomo), con el cual se encuentran participando en una competencia de carácter nacional en representación de la entidad aragüeña.

Nuestro único propósito es identificarlas en sus raíces, por eso con tono emocionado decidimos hoy encerrarlas en la crónica, aprovechando estos días que estamos acercándonos a la época de navidad y año nuevo y considerando que en los actuales momentos es uno de los grupos  de gaita más importantes y de mayor proyección de esta localidad aragüeña.

Sus caras risueñas, todavía bonitas y atractivas, su música navideña y sus voces son ya conocidas en gran parte de Venezuela, pues precisamente en estos tiempos precedentes a la navidad y al nuevo año, sus grabaciones comienzan a escucharse con todo su grandiosidad en muchas emisoras de radio y en unos cuantos canales de televisión del centro del país. Este tradicional grupo de gaitas en su proceso de evolución, independientemente del nombre, se ha presentado en diferentes clubes, salas nocturnas y fiestas públicas y privadas,  en pueblos y ciudades adonde es contratada su propuesta musical.
Una  dama nacida en Villa de Cura ha figurado siempre como una de sus principales  animadoras; sencilla, amable, educada y con un entusiasmo permanente, más de medio pueblo la  conoce, se llama  Yezenia Varganziano Ybarra; fue ella la que escogimos para que nos contara en  una tarde la trayectoria musical de LAS CARRUZAS, cómodamente nos cuadramos en un pasillo de su residencia. Ella habla con la pronunciación de quien conoce bien la historia. Recién llegada apenas de su turno de trabajo en una escuela de la ciudad la pusimos a hablar y lidiar con la memoria, tiene la mente repleta de anécdotas y recuerdos, por eso el historial del conjunto lo repasa completico,  como si fuera  el suyo propio, ha vivido el proceso fundacional y la tradición del grupo, lo sabe resumir en un antes y un después. Yezenia es una mujer visionaria, dinámica. La conocemos desde hace tiempo. Desde niña supo organizar su vida en diversas vertientes importantes. Primero su amor y dedicación  por los estudios;  una gran afinidad desde pequeña por el mundo de  la música; es educadora de profesión, forma parte del personal docente de la Escuela Básica Nacional Teresa Carreño de La Villa; ha sido además de locutora, creadora y animadora de programas de radio. Su talento y habilidad la fue desarrollando con el paso de los años en cada uno de estos logros.

Pero pasando es que se hace camino, como insinuaba Antonio Machado; no hay que dejar de recordar que por el ramaje de los Ybarra, Yezenia es descendiente de una generación de músicos villacuranos; me atrevo a decir que  eso indudablemente la ha ayudado a desarrollar su talento artístico musical. Cómo no aprovechar para decir que su abuelo   Carlos María Ybarra, en una época fue músico, compositor, subdirector y también director interino de la Banda Marcial de Caracas, además de otros ascendientes que se consagraron  en el campo de la música folclórica aragüeña como primordial virtud.

El nombre artístico de LAS CARRUZAS -nos cuenta- lo optaron y empezó a vibrar desde  aquellas reuniones preliminares cuando se lo oyeron proponer a un hombre recto y respetable de acá de La Villa, el ingeniero Luis Rosendo Hernández Paradisi, quien al comienzo fue la primera persona que desempeñando un cargo público  les brindó su decidido apoyo y es bueno y razonable reconocérselo.
LAS CARRUZAS comenzó como una agrupación femenil surgida de un gajo de muchachas casi de la misma edad, alumnas de las escuelas de la localidad, sus integrantes al principio lo conformaban niñas y adolescentes, casi todas nacidas en esta ciudad musical de Villa de Cura, cuna del célebre orfeón Niños Cantores de Villa de Cura. La mayoría de ellas crecieron unidas, jugando, paseando la cuadra, estudiando, se levantaron y se conocieron compartiendo en casas de familias vecinas de la calle Páez. Hoy  la profesora Yezenia evoca con nostalgia una a una el nombre de sus entusiastas compañeritas en esa primera etapa: Mayela Ascanio, directora,  vocalista, y su líder principal; Yancy Ascanio, tambora; Migdalia Flores, tambora-vocalista; Lupita Martínez, tambora; Liseth Varganziano, cuatro-vocalista; Faride Martinez, congas; Carolina Macero, güiro; Milagros Flores, güiro-vocalista; Grisel Zambrano, furro; Belkys García, furro-vocalista; Maria Macero, furro; Maria Teresa García, furro; Silvia Ascanio, cencerro; Tahimi Izzo, pandereta. Figuran adicionalmente, Lisbeth Briceño, Grisel Ceballos, Iyayza Mendez, y Thais López, que se desempeñan en el grupo como vocalistas. La coreografía  a cargo de  Yezenia Varganziano.  Gloria Lisbeth Chávez, fue la mascota o una especie de amuleto que le trasmitía suerte al grupo con su fiel comportamiento.
Poco a poco el coro fue creciendo como la nata en la leche y un grupo de muchachas se incorporan desde Maracay, ellas se encuentran aun formando parte de LAS CARRUZAS DE LA GAITA, mas adelante se enterarán quienes son ellas. 

 -Eran tiempos señor Oscar, de mucha precariedad económica pero entre todas  metimos el hombro, ejecutábamos instrumentos que nosotras mismas improvisamos, conseguimos y fabricamos.

La expresión anterior le pertenece a nuestra amiga Yezenia, lo dice así como acariciando el aire de los recuerdos. Han pasado 38  años de aquel comienzo, hoy han sido reconocidas y se han extendido nacionalmente. Lo más importante y rigorosamente cierto es que LAS CARRUZAS DE LA GAITA en el curso de los  tres últimos meses de cada año, no escoge día ni hora para alegrar un ambiente, una fiesta o deleitar cualquier tipo de evento. Hoy son 13 mujeres entre locales y otras  arribadas de la ciudad de Maracay. Dentro de esa lista de este año 2017 figuran los nombres de algunas pioneras y también nuevas protagonistas de buen nivel artístico: Mayela Ascanio, Migdalia Flores, Gloria Lisbeth Chávez, Belkys García, Grisel Zambrano, Yelitza Guerrero, Sunilyen Ascanio, Mayela Ascanio, Flor Lisbeth Briceño, Liseth Varganziano, Betsy Rodriguez, Consuelo Cartaya, Zoraida Guerrero y Yezenia Varganziano. Es necesario recordar que todas ellas a pesar de ser de carácter fiestero, ejercen actualmente sus respectivas profesiones como docentes, médicos, diseñadoras de moda, gerentes de empresas, secretarias, locutoras y comunicadoras sociales.

Resulta imposible completar esta nota si no se nombran los músicos varones que acompañan  a la agrupación en sus numerosas presentaciones, en grabaciones y giras: Alejandro Renault, director musical y cuatrista; Tirso Romero, Alfredo Mañito; Juan Antonio Ruiz, bajista y Raimundo Parra, pianista; de igual manera no podemos dejar  separado al manager y padrino sentimental el periodista Pedro Zapata con su talento.

Entre los géneros musicales de su repertorio utilizando siempre su propio estilo se incluye una especie de homenaje y reconocimiento a la tradicional gaita zuliana, popularizada por diferentes conjuntos zulianos como Gran Coquivacoa, Cardenales del Éxito, Montuno, Las Sensacionales y Guaco. También incluyen la interpretación de danzas, merengues, cumbia, composiciones religiosas y temas folclóricos en general. Combina el ritmo instrumental del furro,  piano, tambora, güiros, congas, pandereta, con la interpretación vocal... Igual pueden cantar a “capela” o con acompañamiento musical de grabaciones  electrónicas. En numerosas presentaciones en vivo han compartido escenario, vítores  y aplausos con  orquestas y grupos gaiteros famosos como Billos Caracas Boys, orquesta Los Melódicos, Candelosos Gaita Show, Grupo Gaitero Batoro,  Los Centrales de la Gaita, y otros más.

Formales testimonios de solidaridad y sencillez atesoran LAS CARRUZAS DE LA GAITA, manifestando su amor por el bienestar  de los niños recluidos con cáncer en el hospital central de Maracay. El grupo, en el curso del mes diciembre se mueve completo a los hospitales y clínicas, para llevar alegría con música navideña  a los pequeños allí recluidos. De igual manera colabora con eventos benéficos de fraternidad y solidaridad de personas necesitadas.

Y así como fueron corriendo los días y los años también a su lado fueron fluyendo los premios y reconocimientos, entre ellos se recuerdan que  LAS CARRUZAS obtuvieron primer lugar en el festival gaitero FETIFIESTA en la ciudad de La Victoria, año 1979; igual ocuparon el primer lugar en FESTIVAL DE PARRANDAS Y GAITAS,  en Cagua  año 1982.

Es muy grato y orgulloso enfatizar que es la calle Páez de Villa de Cura  el escenario donde comienza a transitar la vida este conjunto de gaitas, podría escribirse y esto es compartido por muchos que,  este grupo gaitero se ha convertido en una leyenda musical en nuestro pueblo. No olvidemos que LAS CARRUZAS DE LA GAITA es un patrimonio que nos pertenece a todos los villacuranos y hoy en día continúa desarrollándose  con éxito en la ciudad de Maracay. Es razonable que reconozcamos su trabajo cultural, su calidad humana y al mismo tiempo disfrutemos de su bella escenografía en la paz de cada noche  ante la presencia este año del Niño Jesús.



Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, 6 de diciembre 2017









viernes, 8 de diciembre de 2017

¡FRÍA NAVIDAD!

      


         
No se ha visto bajar
a don Pacheco  
con su frío galipanero

Don Noel, 
-Aquel  viejo barbudo-
solo se asomó por los empañados
ventanales

Miró el pesebre
adonde había nacido la cría,
envuelto en penumbras

Miró al pino de raices secas
tendido sobre el empedrado

A tiempo no le llegan plenos
todos los regalos

Regresò con su mochila
y bártulos al hombro

Dio perfecta vuelta
su Trineo 
por una espinosa ruta

En el ancho cielo
retumban sombras de silencio

Llenos los ojos de trsiteza,
retorna el viejo gordo
de barbas de peluche,
ante la mirada congelada
de los traviesos de la casa

Detrás del trineo
siguieron la marcha:
Cowboys,
Indios,
Soldaditos,
Carritos de carrera.

Un trineo tirado por renos,
arrastra 
una casita-juguete de fantasía
con su tejado forrado de nieve.

¡No retorno hasta nuevo aviso!

Envuelto en su bufanda 
el viejo caminante dejó dicho.
.

        Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, diciembre  2017










VOZ ENAMORADA

  

     
Aunque me agobie la soledad
frente a la madrugada

Aunque me ahogue
en manantiales de tristeza

Siempre me atraerá
el rielar de tus ojos de candela
que alumbran la sabana oscura

Siento mis manos,
peinando tu pelo de cascada
suelto como una tormenta

Me atrae el lunar de tu labio,
Me atrae el rugido de tu voz,
Me atrae tu risa

Que siempre andan juntas
encendiendo las luces
de las mismas estrellas

Lejanamente
te nombra mi voz enamorada.


       

Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, noviembre 2017


Sitio web de la imagen:
http://www.vidasaludybienestar.com/un-cabello-hermoso.html




VERGEL DE PAZ




Orlando Aristigueta,
pone sus versos
sobre  la fragilés
de las paredes

Pinta el aletear
de aves indefensas,
en medio de una arboleda
con savia de naturaleza

Vinieron unas  cuantas
mariposas
que sedujeron sus encantos

Atisba en bandadas
las aves en el cielo,
que entran por un ventanal
con una tolvanera de viento

Atrapa una gaviota
que venía extraviada
de los mares

Una vez,
volaron del nidal
dos tortolitas
y se posaron
en las ramitas de su alma.

Remueve el artista
el fugitivo aroma
de claveles y de rosas

Toda la hermosura
de la madre naturaleza
en la blanca muralla
la deja plasmada

Cual navegante
aferrado al timón
de su gabarra.




  Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, verano de 2017

 

domingo, 3 de diciembre de 2017

¡BIERDO PAISANO…DESPUÉS BIERDO!



La frasecita en cuestión
hoy la quiero refrescar
sonaba en otros tiempos
cuando llegaba Navidad

Eran  aquellos días
que todo el mundo
aspiraba estrenar
Y los cachivaches de la casa
quería la familia cambiar

La cama, el colchón,
la nevera y el escaparate
Y otras cosas del hogar

Te cabía en la cartera,
o en el bolsillo de atrás,
la mitad -más o menos-
de lo que podías comprar

Y el resto no te preocupaba,
pues el tendero
fiado te lo iba a dar

Pedir una rebajita
era la costumbre
en aquella bella época:

¿Cuánto es lo menos paisano,
que todo eso me  vas a dejar?
Era la pancadita de ahogado 
que todo el mundo
acostumbraba a dar

Y al árabe en su medio hablar
como queriendo llorar
seguro esta retahíla le ibas escuchar:

“Bierdo paisano….bierdo,
después yo va quebrà”

Al final en cada talón de cobro
que te pasaba semanal,
te clavaba una nota anexa:

“No se abre nueva cuenta
sin haber pagato la vieja”.


                                                  Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, diciembre 2017


Sitio web de la imagen: http://www.diariodeunmentiroso.com/como-regatear-precios/





miércoles, 15 de noviembre de 2017

ROLANDO QUERO, UN ARTISTA PLÁSTICO EN EBULLICIÓN






Uno de estos días con un calor veranero que aturde fuimos a visitar en Villa de Cura al profesor Rolando Quero; la cita fue en la misma casa de altos aleros, viejos corredores, aireados ventanales y gruesos pilares de su niñez, allí nos presentamos armados de bolígrafo y la libreta llena de preguntas amistosas. Provoca dialogar con este artista, se sale fresco y renovado de su saber, por su dinamismo y espíritu alegre, su capacidad intelectual y la fluidez sorprendente de sus palabras. Uno al entrar en contacto con este emporio del arte donde se topan los colores, la música y la poesía, presume que está  entrando  al  jardín de una pradera de los cielos. Siente como si se salieran del  espacio las estrellas, o volaran mariposas blancas y de todos los colores por entre los corredores y paredes de este caserón.

Para quien no lo sabía, “R Q GALERÍA ”  se localiza en la vía de  la calle Jaime Bosch, entre Bolívar y Miranda de Villa de Cura; me sirvió de baquiana la profesora María Teresa Fuenmayor, igualmente le pedí  que me asistiera. A este caserón se llega por el camino de hondo silencio de Dios y la  Virgen de Lourdes. Dos o tres pasos a la derecha y casi se une con la casona que comparten las hermanas Hernández Pasquier, donde por casualidad estaba de visita mi amigo Rafael Rodríguez Galindo, recientemente llegado de Viena la capital de Austria, ahí nos detuvimos un buen rato. Y me pregunto de nuevo, ¿por qué será que por estos largos cobertizos que habita la poeta Rosana, se respira  todo tiempo una fragancia de flores de jardín, aroma de humeante café, albúmenes de viejas  fotografías, libros de poesía,  olor de sillas antiguas y cantos del orfeón  Niños Cantores de Villa de Cura.
Nace en Villa de Cura el 28 de diciembre de 1954 (día de los Santos Inocentes). Inscrito por sus padres en la Jefatura Civil con el nombre de Inocencio Rafael Quero Delgado. Ya no se llama así con ese nombre sacado como se estilaba antes del almanaque Rojas Hermanos,  su madre con legitimo orgullo desde que era un párvulo quería que se llamara Rolando y lo convirtió en su nombre artístico, y con él, con este nombre empezó a sonar y ha rodado por su país y  recorrido una  parte del mundo. Su madre Amelia Isabel Delgado, una mujer risueña quien lo enseño a amar la vida; y su padre Carlos Emilio Quero Bolívar, un viejo artesano pionero de la alpargatería y a la vez propietario de una pequeña pulpería en Villa de Cura. Rolando es el sexto de ocho hijos habidos en el matrimonio, los otros hermanos son: Lourdes, Carlos, Elizabeth, Mirian “La Nena”,  Zulay, Magda y Alina, una familia compacta que todavía reza unida.

Rolando Quero, es uno de los artistas plásticos prolíferos vigentes hoy en día en nuestro país, reconocido no solo en Venezuela sino internacionalmente. Un artista muy organizado,  con mucha disciplina y con un dinamismo brillante. Uno se detiene a mirar sus obras  y se  da cuenta que se trata de un trabajo de mucha calma y meticulosidad. Diré que el artista va y viene, se pasea silencioso, callado, entre tantos esbozos que cubren las paredes; al fondo de la casa esta su taller de trabajo, lo seguimos de cerca, se protege con un  par de guantes de nitrilo, unas croos  y un largo delantal, manchados con muchos  colores como si quisieran salirse.

Indagamos sobre su apasionante vida -es la segunda vez que lo abordamos-  le  preguntamos a este prestigioso artista plástico por el nombre exacto de las muestras, del significado de cada cuadro,  una a una las esculturas,  sobre la pintura abstracta y la figurativa. Cualquier persona con solo poseer un poco de intuición, pasearse un poco por los corredores de su casa, asistir a las exposiciones pictóricas, o simplemente asomarse por una rendija y ver su Galería, puede admirar las obras aunque no sea  especialista en la materia.

En lo que comenzaba su etapa juvenil fue su iniciación en la plástica pero de manera autodidáctica, inspirado en grandes pintores como Armando Reverón y otros creadores de la época, pero siempre desde pequeñito lo atrajo el dibujo a mano alzada coloreado (nunca reprobado en esta materia) y  desde entonces se le metió en la cabeza que iba ser pintor. Cuentan  que siendo niño  inventó un papagayo de colores y agarrado de  la cola se encumbraban ambos perdiéndose entre las nubes, dejándose arrastrar por el viento hasta bajar en la sabana villacurana. Pero  lo que  nunca podrá olvidar, es que su primera inspiración fue pintar una  hermosa rosa roja sobre una cartulina como obsequio a su progenitora una vez que se celebraba el día universal de la madre. A través del arte ha expresado el infinito amor y gratitud que sintió por ella.

-Soy de los que nací siendo pintor  

El propio Rolando lo ha declarado en diversas entrevistas. Primero pues, dirige sus pasos por la escuela pública de primeras letras  en la escuela Leopoldo Tosta y luego vino el liceo “Alberto Smith” de Villa de Cura, culminando sus estudios de bachillerato en el liceo “Cristóbal Mendoza” de la ciudad de Trujillo. Quiso cursar Derecho en la Universidad de los Andes,  se retira cuando iba casi a mitad de carrera, jamás se apartó de su ilusión de ser pintor. Derrochando juventud sintió impulso por la superación y buscar su destino, nada lo detuvo, luchando por sus sueños con sus propios medios,  con la ternura de los colores clavados en la mente y en el alma.  Comienza su periplo por el mundo y se dirige a España, lo primero en estudiar fue escultura, modelado, moldes y dibujo en la Escuela Massana, en la cátedra de arte y diseño del célebre ceramista  y escultor Joaquín Chavarría, en la provincia de Barcelona España. Después de España continua su peregrinaje por Francia, nación que le corre fama en el mundo de ser  un templo del modernismo, a cultivarse  en la escuela de Artes Plásticas en la Universidad Michel de Montaigne, y en los talleres de dibujo, pintura y escultura de la Escuela de Bellas Artes en Bordeaux, Francia. No obstante, vuelve a arreglar equipaje y fue a parar a la República de Túnez  y el Reino de Marruecos, países situados al norte de África; en principio como observador y luego  seguir perfeccionando y extendiendo sus conocimientos sobre la técnica  de la pintura y la  escultura. 

Rolando es un pintor que utiliza la técnica mixta, recurre al paisajismo  de ciudades y valles, también ha acudido a la figura humana,  pero canaliza mejor sus sentimientos artísticos a través del  expresionismo abstracto donde se destacan los elementos texturales, así como el desarrollo de giros en forma de rotación del viento y espacios no objetivos. Como se sabe, la técnica no utiliza el pincel sino motas de pabilo y greñas de tela. El material utilizado proviene de la carpintería fustera,  recortes y trazos de talabarterías del pueblo que las hay en la Villa como humo. Además, Quero es un artista habilidoso manejando formones y buriles  para  originar tallas sobre madera pulida y  experto en realizar figuras en barro y fusionarlas con metal. Es su costumbre poner en práctica la policromía  en las obras escultóricas y pintura sobre lienzo y objetos.

Rolando  se acuerda muy bien, contaba veinte años de edad cuando tuvo su primera experiencia en una exposición colectiva realizada en la ciudad de Valle de La Pascua, estado Guárico, trabajada con flores y jarrones y  figuras de personajes típicos y populares. Ya van más de cuarenta años metidos de lleno y se sigue extendiendo en el arte de la pintura, la talla y composición de figuras. Rolando se puede identificar a través de sus obras que se han sido expuestas en salas en capitales de estados y pueblos de Venezuela, en numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas, en diversas Salas, Galerías, Ferias, Universidades, Museos y Ateneos en las ciudades de Caracas, Barquisimeto, Maracay, Valencia, Trujillo, Boconó, Mérida, San Carlos, La Victoria, Guanare, San Cristóbal, Barinas, etc. La muestra colectiva más reciente fue realizada a finales de octubre y primera quincena de noviembre de 2017 -“Entre colores y sonidos”- en los espacios del Centro Cultural Eladio Alemán Sucre en la ciudad de Valencia, edificio del diario El Carabobeño, Inaugurada con sustanciosas palabras de personalidades  ligadas a la cultura valenciana y caraqueña. Muy visitada por un público selecto rodeada de música llanera y contó  con amplia difusión en los medios de comunicación y en las redes sociales.
En sentido general su trabajo artístico de inspiración (individual o en grupo) se ha visto relucir en salas de exposiciones, en galerías de arte de varios países como Brasil, Canadá, España, Argentina, Estados Unidos, Dinamarca, Francia, el Principado de Mónaco, entre otros. Aprovecha de Incursionar en el exterior para que su arte  fuera tomado en cuenta como diseño industrial. Una de las características esenciales es que la galería de arte moderno “REVISTA CONSTRUARTE”, en este momento  es la que está  encargada de promocionar muchas de sus obras a nivel internacional. 

Es interesante resaltar la sensibilidad humana del artista  Rolando Quero y su cooperación, en el sentido de incentivar a una cantidad de estudiantes de las escuelas de Villa de Cura con la finalidad que se incorporen a su taller, de manera que puedan logar empaparse teóricamente de los conocimientos básicos en el arte pictórico y escultural. Aparte, en esta “R Q GALERIA ” hay mucho para admirar, para aprender en numerosas obras en formato pequeño, mediano y grande que hablan por sí solos.
-Ofrecer una puerta al conocimiento e indagación a los códigos del arte contemporáneo… De estudio y de encuentros de artistas e investigadores del arte venezolano… Un sitio para el debate de ideas...

Éstas, entre otras, fueron palabras en ancha voz expresadas por el profesor Orlando Quero en la fecha de inauguración de esta Galería en la parte frontal de su casa de vida familiar. Muy bien arregladita por cierto, pintada y bonita en la cuadra, contrasta con lo feo y dejadas que están hoy las calles de la ciudad, llenas de tarantines, de montones de basura por todas partes, en las noches pareciera  que salieran espantos. 

Ya sabemos que nos encontramos frente a un poeta sobresaliente del pincel, frente a un bardo del leguaje plástico artístico, guiado en lo que sienten sus cinco sentidos e inspirado por su serena personalidad. El lenguaje criollo lo sabe utilizar intelectual, coloquialmente y con sutileza pedagógica. Aprovecho para destacar que el artista domina el idioma  inglés y lee y escribe muy bien el  francés y también la lengua catalán.  No en balde transcurrieron más de veinte años de su vida por otras geografías del universo, antes de volver con su alma fresca a su patria chica a continuar sus quehaceres artísticos y culturales.
Le gusta compartir con gente que actúa en defensa de la cultura. De mi análisis en alguna ocasión observé que la Fundación Teatro  Estable de Villa de Cura, bajo la eficiente dirección del maestro Orlando Ascanio, ha contado siempre con  su disposición, su apoyo moral y  estímulo. Habla muy bien de artistas de la dramaturga villacuranos que se han destacado  hoy en día como Gipmar Martínez, Luis Abache y otros creadores más que han descollado en el teatro.

En cualquier lugar que llega es bien recibido, de memoria prodigiosa. Habla con una pronunciación de los que verdaderamente saben del arte pictórico y escultural, sin alardes. Acostumbrado a debatir en el campo de la critica con expertos del arte. Ha participado  en mesas redondas y en entrevistas para medios de comunicación audiovisual y escrita de Caracas y del interior  y también en otros países. Ha recibido numerosos homenajes, premios, primeros lugares en concursos. Entre la más reciente cabe  destacar la Orden Ciudad de Villa de Cura, en su única clase.

Solo en Villa de Cura se halla “R Q GALERÍA”, creada y abierta sus puertas al público el 28 de junio de 2015. Se menciona como una de las primeras  que funciona en la entidad aragüeña y entre la más importante del país. A la Villa vienen a visitarlo  de distintos lugares, no solo a echar una mirada, sino a adquirir sus cuadros, cuya promoción se extiende Igualmente en la red virtual vía online. Igual  pueden ser descargadas en video a través de un canal de You Tube. Sus obras pictóricas se han visto relucir en espacios públicos capitalinos y el interior, igual en casas antiguas y modernas de muchas familias de abolengo.

Muy grata impresión le dejó el hecho que fuera escogido para realizar una obra en homenaje al presidente Hugo Chávez, consistente en 5 relieves en bronce platinado tamaño  0.90 x 3m cada uno,  la cual se encuentra en la actualidad en el despacho de la presidencia de la República. 

En el año 2010 fue el único artista venezolano en representar a nuestro país en Brasil. Las cámaras de televisión  se desplazaron  desde Sao Pablo hasta Brasilia para grabar la entrevista, cuya edición  para su posterior publicación fue realizada con precisión por el comunicador y productor villacurano de TV Gipmar Martínez. Se encuentra You Tube con el título: “Sueños en la Jungla” y lo compartimos con Uds. al final de esta nota,

El artista Rolando Quero fue el personaje encomendado para diseñar las áreas y erigir una mole escultórica de 2,oo m de altura encargada por el parque YMCA, un conocido y excelente lugar educativo de recreación en la ciudad Valencia. Allí puede visitarse y admirarse este testimonio de su creación.

Cristiano  católico y devoto y del Santo Sepulcro. Desconozco los años pero según la tradición esta imagen estuvo bajo custodia de la familia Delgado, en la misma casa donde durmió  “El Taita” José Tomás Boves en la calle Real. Ama a Dios sobre todo, igual que al prójimo, esa fidelidad cristiana la manifiesta aun más en la procesión del viernes santo en Villa de Cura, cuando la imagen del Redentor es  sacado de la Casa  del Santo hasta la iglesia parroquial San Luis Rey. Y es un asistente ferviente a la Peregrinación los meses de febrero en homenaje a la Virgen de Lourdes.

Así pudimos concluir esta amena conversa  con este bardo del lenguaje plástico, con este patrimonio  viviente que nos enorgullece tener acá en La Villa de San Luis. Y la verdad es que  disfrutamos de su hablar tan sabroso que provoca no detener la conversa. Rogamos a Dios le alargue  muchos más sus años de existencia para que siga cosechando  triunfos y  no  detenga el  impulso de su trabajo creador.  Él  está capacitado  para hacerlo,  ojalá que  las nueva generaciones se contagien y sigan  sus lecciones y ejemplo.


                                                    


                                                   Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, noviembre de 2017

viernes, 10 de noviembre de 2017

¡ACASO!

   
Marina
Carlos Ortega Morales  México



Acaso se podrá pintar
un rosal sin sus tonalidades

Acaso podrá el viento pasar
sin el aroma de una flor

Acaso el estío
podrá borrar la huella
dejada en la charca
después del aguacero

Acaso quedará la nube 
dibujada
enseguida de caído el chubasco

Acaso el chispazo del rayo
podrá alumbrar el final del lucero

Acaso puede retornar el peón
que le dijo adiós a los esteros

El viajero nunca pisa su sombra,
se guía por la policromía
del horizonte en los atardeceres.




      
         Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, verano de 2017



domingo, 5 de noviembre de 2017

LA CIUDAD DUERME


            
Mi pueblo es valle,
montaña,
garganta de llanura

Poco a poco,
el tiempo me lleva
por caminos de memoria

El tic tac del reloj
repite la misma canción

La ciudad me mira
con su rostro demacrado

Como las aspas
de un molino abandonado

Crece el dolor
en su travesía
de mieles amargadas,
de caras alargadas,
de sueño que se acabe

Ya no eres rosa
entreabierta
donde rondan mariposas

Se te fueron
los heroicos batallones
del frente de los mercados

Vuelan los mercaderes
como fieras en acecho
Lanzando en la cara
su cruel zarpazo.






                            



                                Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, noviembre de 2017




Sitio web de la imagen: http://villaliteraria2010.blogspot.com/2011/05/cronologia-de-la-fundacion-de-villa-de.html

miércoles, 25 de octubre de 2017

LA BAILARINA GABI ADAMES
















La verdad es que una de las grandes figuras  de la cultura aragüeña está representada en esta  villacurana de excepción que se llama María Gabriela Adames Ovalles, bella e inteligente para concebir el arte. En el mundo artístico  coreográfico  es conocida llanamente como Gabi Adames.

Cómo no reconocer que son innumerables los triunfos obtenidos, no solo en el ámbito de la cultura aragüeña, sino abundantemente también en  Caracas. Cursó sus primeros estudios de danza y ballet clásico en el Teatro de la Opera de Maracay, no obstante continúa sus estudios superiores en la Escuela de Arte de Nina Novak en la capital de la República.

Sigue cursos de especialización en Australia, Argentina, Chile y otros países, habiendo cosechado aplausos y reconocimiento a nivel internacional. El escenario del TOM en la capital aragüeña ha sido testigo de sus más recientes presentaciones con la Academia de Ballet LE TU TU, con sede en Villa de Cura, cabeza del municipio Zamora del estado Aragua. Con su madre y directora del instituto  profesora Maribel Ovalles quien nunca quita la vista de su vida artística,   fundan esta escuela de baile que le proporciona a la juventud villacurana una formación artística, deportiva y pedagógica. En sus creaciones de diversas obras se mezcla un trabajo coreográfico, con lo imaginario del cuento,  el fuego de la danza, la escenografía, sin faltar el latido de  la música y la poesía. El asistente a estas hermosas veladas de gala  en cualquiera de sus  manifestaciones lo debe  presenciar a casa llena, jamás va a sentir  deseos de alejarse, se mantiene inmóvil en su asiento, cautivo del hechizo que encierra la obra  rodeado de lo mejor del espectáculo.

Son una serie de satisfacciones, bailando, dando vueltas y saltando de alegría como los buenos vientos y una sucesión de reconocimientos en el haber de Gabi Adames, sin precipitación pero sin descanso. Aplausos, ovaciones, medallas de oro y bronce, primera  en concursos, son entre muchos  los triunfos obtenidos; pero igual van apareciendo  presentaciones en pueblos y capitales de estado en su país. 

Mi afecto y respeto no están distantes de su padre Chencho Adames y su esposa Maribel. No es necesario tampoco tener a esta asombrosa bailarina frente a los ojos para admirarle. Lo manifiesta la reacción de mi sencilla poesía abierta siempre para todo lo bueno, para  lo excelso.

                                                                                                                            
              
     GABI ADAMES


Gabi,
es quien gira
con la brisa sonámbula
con una transfiguración
de maravilla

Ella mueve 
sus mágicos contornos

Parece un lirio gigante
cuando abre
su fragante corola

Patina con la brisa
un inefable canto
de música y poesía

A  ratos es árbol, 
Palmera en isla solitaria

Posee de una Reina
su belleza santa

Danza…
llena de colorido,
de gracia

Sus pasos firmes,
sienten
por el aire hundirse

Un arco de rosas
dibujan sus manos,
en una feria de colores

Mostrando su figura
un remanso de  luz

Gira…y gira, un instante,
como una redonda
copa de cristal
de belleza inalcanzable

Mirando Gabi,
con un brazo en alto
eternamente su ciudad.

              Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, verano 2017






   


lunes, 23 de octubre de 2017

VICENTE ALFONZO ARIAS, “VICENTICO” ¿ACASO ES UN PERSONAJE MÍTICO?

                                 


Con afecto, va dedicada la crónica  a la amiga,
señora  Zulay Manzanilla de San Juan de Morros 

Su lindero nativo fue San Juan de los Morros pero ya se hizo ciudadano villacurano por adopción, por los años aquí vividos y La Villa de San Luis  ha sido su hogar desde que era un niño. Hijo de Alfonsa Emilia Arias y de Humberto Alfonzo, ya difuntos. Nació el 22 de septiembre de 1975. Tiene cara de niño y cometido de adulto. Algunos lo miran como un personaje mítico, otros como una figura quijotesca. Posee unos grandes ojos y una fachada rígida que lo hace aparentar mal humorado. Pero basta conversar un ratico con él para cambiar esa creencia. Se mueve de un lado a otro con la tenacidad de una persona madura para una ciudad que va de prisa.

Aprendió desde que su madre lo trajo al mundo a manejarse con  cuatro  dedos en cada una de sus manos y es feliz con un caminar tumbado como de gabán herido, lastimado por circunstancias de su destino.  Es común que  pase todo el santo  día en la calle. Sube y baja serenamente la camioneta de pasajeros cuando el recorrido es largo, pero habitualmente lo vemos a pie, acometiendo diariamente su trabajo.

Para poder granjearse los cobres y sacudir su pobreza debe fajarse todo el día acometiendo su trabajo como mensajero de una conocida empresa Funeraria local. Su estatura es pequeña para un ser humano de tamaño corriente.  Para nada es un enano.  Dueño de una disminución de extremidades desde pequeño.  Su estatura no pasa de 65 centímetros. Esto no le preocupa en absoluto, tampoco lo abruma ni le acompleja, más bien con su gracia hace florecer los ambientes.

Se queja con  resignación,  con mucha naturalidad, que a pesar de sufrir de una incapacidad motora en sus dos manos, aun no sea beneficiario de una pensión. Sin embargo nos atrevimos  recomendarle acudir a la sensibilidad humana de la profesora Thaimi Izzo, jefa de la sección de Desarrollo Social, quien con toda seguridad estudiará y le ayudará a solventar  su caso.

Conoce los linderos del amor y la buena amistad, amigo de ofrecerle un halago a una dama. No lo piensa  dos veces para  lanzarles piropos a una chica de short o a una dama de estrechos bluyines. Siempre se le ve vestido con telas de sastrería, pulcro, con un par de zapaticos negros bien pulidos, protegiendo sus cabellos con una cachucha deportiva,  con unos pantalones de talla ancha, mayor a su tamaño. Siempre lleva atado al pecho como un cartero, un bolso bien sostenido por una correa de cuero. Está pendiente de todo. No necesita carta de recomendación, con solo su trato uno sabe que es un hombre responsable y honesto. Pone cara seria cuando ve que alguien quiere jugarle una broma.

Lo cierto es que “Vicentico” es un tipo muy simpático; casi todos los días nos sorprende caminando las aceras con un dinamismo y una agilidad envidiable. Saluda a todo aquel que pone la atención en él. Hace diligencias sin murmurar y lo llaman para hacerle encargos, lo cual es otra de sus facetas. Ya se ha convertido quizá en uno de los personajes populares de La Villa, prendido del fervor amistoso característico del villacurano.

No dura mucho en la cola a las puertas de los abastos, ni cuando se instala en las taquillas de los Bancos o en alguna oficina pública cancelando impuestos y servicios. Los porteros le brindan antelación en las filas siendo el número uno en comprar, para ir amontonando el sustento para la despensa familiar. Es el clásico tipo  sociable acostumbrado a entablar una larga conversa como la que hoy sostuvimos. De repente sus labios dejan fluir un refrán o una anécdota de sano humor.

Aquel hombre menudito conoce cómo granjearse las buenas amistades y a pesar que tuvo poca escuela, sabe administrar  lo que aprendió por obra de  Dios y de las adversidades de la vida. Afable, cortés, pero se hace respetar. Lo mismo platica con una gerente china  que con una secretaria bancaria, y también con estudiantes cuando regresan o van para el liceo, quienes disfrutan con sus ocurrencias. Sin embargo en la calle es reservado y cauteloso. Está al cabo que la calle  está inundada de peligros y de mucha inseguridad, sin embargo nadie se mete con   “Vicentico”, pues él siempre  anda pila mirando para todos lados, precavido por si las moscas. Dios le ha dado fortaleza y sabiduría.

Vicente Alfonzo Arias “Vicentico”, es la viva estampa de un popular personaje  de Villa de Cura que jamás se aparta de la ancha comarca,  de la historia menuda pueblerina que él ayuda a forjar. Uno sin necesidad de buscarlo, lo cruza en cualquier boca calle, lo ve dando vueltas casi a diario por las diferentes vías  de la ciudad, porque vive recorriéndolas.



                               Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, 23 de octubre de 2017

sábado, 21 de octubre de 2017

INVIERNO EN AGONÍA

      

   

Cayeron  sobre los huertos
los últimos aguaceros
y una alfombra de polvo
se  tenderá en el camino

Se asoma la mañana: 
majestuosa,
clara,
sobre el blanco azul
del  horizonte

Estamos anclados
en medio de octubre,
Así  lo describe
la amarillenta página
del calendario

Las verdosas ramas
del boscaje se desgajan,
flotan  las hojuelas
sobre  el  rumoroso río

La hierba se viste de dorado,
provecho de la  cosecha otoñal

Se suaviza el relámpago,
se va lejos en cruel ausencia
como un quejido del tiempo

El suspiro de una brisa
en su periplo
sacude la sedienta palma

En  lo ancho del cielo,
el estío  entonces trazará:
¡Aquí me tienen de nuevo!

    

Oscar Carrasquel, La Villa de San Luis, verano de 2017