viernes, 26 de junio de 2015

LA FIESTA BRAVA EN VILLA DE CURA




Por: Oscar Carrasquel


A Don Froilán Aguirre

     A mediados del siglo XX eran muy escasos los sitios de distracción en Villa de Cura. Uno de los eventos que disfrutaba una mayoría de sus habitantes eran las corridas de toros.
En ese tiempo La Villa le brinda hospitalidad a RÚSTICO PACHECO, un ex-torero salido de la cantera de Aragua, quien va a dejar su huella en la comarca como hábil empresario de vida taurina.

     El mismo Pacheco, al lado de la conocida “Gallera de Don Pio”, en la calle Guárico, diagonal a la esquina “El Taparito”, edifica unas instalaciones airosas con todas las características de una plaza de toros de verdad, construida de guafas y recortes de madera que le pasaba la fabrica de fustes de Don Román Gonzalez.  LA GIRALDA, es el nombre que dieron a este llamativo coso taurino. Y así se mantuvo. 

     En esta improvisado circo se presentaron toreros de renombre y prestigio. La novel empresa taurina tuvo la certeza de presentar en un mismo cartel a los diestros Eleazar Sananes “Rubito” y Julio Mendoza Palma, ya alejados de sus glorias, pero recorrían el país “matando tigritos” en plazas de pueblos. 

     Vino un tiempo que LA GIRALDA fue mudada para la calle Urdaneta, al lado de la pulpería de Francisco Martinez, entre Guárico y Páez. A las 4 en punto de la tarde todos los domingos arrancaba el festejo. Un pasodoble interpretado por la banda del profesor Germán Cordero iniciaba el paseillo, y su trompeta apuntando al cielo, anunciaba desde las graderías la salida del primer toro de la tarde.

     La Villa daba su cuota de toreros de tronío, Rafael Flores, Ambrosio Escobar, Rafael Punceles, Manuel Rodríguez “Manuelito”. Y un torero andarín apodado “El Guariqueño”. 
Igualmente surgen un par banderilleros de postín, Oscar Borges “zapatilla”, y Juan Ramón Rodríguez “Guirichi”, hábil también enlazando ganado.  

     Las reses de mucho garbo y gran tamaño provenían de La Candelaria y La Rubiera, fundaciones que pertenecieron al General J. V. Gomez.

     LA GIRALDA, cual última página de un libro ya leído, tuvo su destino final en la calle Montenegro, entre Bolívar y Miranda. Donde en reciente fecha funciono El Club Sorocaima. 
Antes en La Villa había una gran afición por la tauromaquia. Yo, muy joven, casi un inocente, me atraía la tradicional “puerta franca” para disfrutar del último tercio del festejo. 


 Nov\2013



Sitio web de la imagen: http://www.venezuelataurina.com/2012/01/cumplir-el-sueno-en-el-nuevo-ano.html

jueves, 25 de junio de 2015

JUAN TORERO, CARPINTERO Y BOHEMIO









 Por Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua


En días recientes de fresca mañana cuando yo regresaba de la acostumbrada caminata matutina, un mensaje de texto enviado por el poeta Elio Martínez, me sale al encuentro,anunciándome que ese día en la mañana había fallecido en el sector El Rincón-donde últimamente residía- el popular JUAN TORERO.

JUAN TORERO fue uno de los personajes populares más prominentes en Villa de Cura del pasado reciente.

JUAN ROJAS, fue el nombre que se le colocó en la papeleta de bautizo y libro de presentación el año 1921, es decir,  que resistió 94 años su recorrido antes de despedirse de la vida.

 Cuentan que en una oportunidad  la Peña Taurina Villacurana le acuñó ese término de “TORERO”, porque cuando joven le gustaba quitarse la camisa para sacarle lances a los toros, en las improvisadas mangas de  la calle Jaime Bosch y la famosa calle El Ganado, cuando ambas eran acondicionadas para coleo, durante la celebración de las Fiestas Patronales de La Villa, a finales el mes de agosto, por ahí en la década de los años cuarenta.

JUAN ROJAS, fue artesano de todo lo que saliera de la madera para el bienestar común: piezas de comedor, plateras, taburetes, aguamaniles y sombrereras,  provenían de su rústico taller de carpintería, con cuyo producto sobrevivió junto con su mujer y la prole que había procreado  la pareja.

Colocaba la mercancía sobre  la cesta de una bicicleta de reparto y la salía a vender por todas las calles, igualmente llevaba el mueblaje por  encargo al domicilio de su  clientela.

JUAN TORERO, fue un artista excéntrico, un tipo alegre, festivo y enamoradizo; para salir de parranda vestía siempre ropa limpia y bien aplanchada, y calzaba zapatos de dos tonos tipo cubano bien puliditos.

Fue siempre un hombre nocheriego, bohemio,amante toda su vida del “licor de los soldados”, como solía escribir en sus crónicas  el poeta Elías Rodríguez Arguello.

En ciertas ocasiones, especialmente los fines de semana,  cogía su rumbo, nunca salía sin  su inseparable guitarra, la cual llevaba abrazada y la besaba como si fuese una novia.
 En ese plan anduvo calles, cruzo esquinas, visitó lupanares y bares de arrabal, conoció todos los rincones de La Villa. En cada botiquín donde se reunían parroquianos de su misma generación, en cada barra y en cada mesa de un bar,siempre había un puesto para JUAN TORERO; eso sí, se fijaba que no poseyera Rockola.

Se aprendió de memoria   la manera de producir el sonido de casi todos los instrumentos de viento y de percusión; hacia reír con un estridente silbido que salía de la comisura de su boca como una sirena.

Imitaba con el movimiento de sus labios,el sonido de timbales, güiros, tumbadora, charrasca, bongó. Hacía como un bajo. En medio de la admiración de toda la gente.

Con solo apretarse la nariz con el dedo gordo y el índice de la mano derecha originaba el retumbo de una trompeta y de un saxofón, casi a la perfección.

Se transformaba en un hombre orquesta y un hombre Show y la gente  hacía un círculo para oírle y aplaudirle.

Muchas veces producía ritmo y se acompañaba la voz con el choque del puño de la mano derecha contra el respaldo de la guitarra.

Y no solo en La Villa montaba su espectáculo. JUAN TORERO se divirtió muchas veces junto al mar aragüeño, conoció el viejo mar de  Turiamo, Choroní y Ocumare de la Costa, convidado por espléndidos amigos. En cada lugar dejaba una parte de sus satisfacciones y  de sus sueños.

JUAN TORERO rasguñaba la guitarra, poseía voz para cantar, era especialista  en toda clase de ritmo, boleros, merengues, rancheras y gua rachas. Se sabía todo el repertorio de moda.
Se solazaba cambiándole en partes la musicalidad y las letras a las canciones, para imprimirle mayor entusiasmo a la interpretación. 

Por ejemplo en vez de decir: “María Cristina me quiere gobernar”, decía “María Cristina a mi quiere pegar”. 

Y para decir:” Se va el caimán para  Barranquillas”, lo cambiaba por:” Se va el caimán a enamorar a las muchachas de La Villa”.

Otra de sus peripecias graciosa era que cuando lo mandaban a cancelar un consumo, de inmediato se le oía decir: “El vuelto es de la casa”, y se lo ubicaba en el pabellón de la oreja.

 La buena memoria de Leopoldo Antonio Guevara, que tuvo a bien aposentar su mirada en la semblanza del personaje, recuerda que Juan Torero, a comienzo de los años 80 fue presentado en Venevisión, en un espacio llamado "Sábado Sensacional" por donde pasaron muchos artistas nacionales y extranjeros y que era conducido por el animador y productor villacurano Amador Bendayán..
Un montón de historias y muchas anécdotas que contar, y que no caben en el riguroso espacio de esta crónica, nos dejó en las alforjas del alma este amigo  de trato breve, el vecino de la calle Urdaneta de Villa de Cura, el popular Juan Rojas, mejor conocido como JUAN TORERO.



OeC    febrero 2015




COMENTARIOS:

De: Raúl Aular Flores Muy buena la reseña histórica del popular "Juan Torero"...Esta pletórica de villacuranidad...Lo felicito y reciba un abrazo afectuoso....



De: Rafael Rodriguez Galindo Me gustan estas notas acerca de Juan Torero, un gran músico villacurano!!!. Gracias

De: Morabia Flores Lo recuerdo, solía ir a mi casa los 31 de Diciembre con su amada guitarra, pasamos muchos Años Nuevos.. .con el apreciado Juan Torero...Dios lo tenga en la gloria..brille su luz x siempre


De: Saúl Albano Nicolai Gran amigo de mi madre!!! Descansa en paz.

De: Kiko Herrera Gran villacurano, como ese no hay otro...

De: Wilmer Arias
26 de junio de 2016, 14:17
Y pensar que el amigo falleció y nunca le salió su pensión, no hubo quien le ayudará a gestionarla...

“LA PEÑA ÑA`CIRILA”




Por Oscar Carrasquel




A Rosana Hernandez Pasquier,
poeta de la espiritualidad villacurana.


A principio de los años cincuenta
Por los predios de “La Caja de Agua”
Había una piedra azul,  grande y plana
Que parecía  allí edificada.
Al pie del cerro “El Vigía” se localizaba
A la vera de un camino solitario
Al lado de un cementerio abandonado.

En esta sensación de soledad aparece una mujer
Cual un fantasma,
Como queriendo escalar aquella montaña.
“Doña Cirila” llamaron los caminantes a esta dama

Después que se convirtiera en anciana.
La dura piedra con musical sonido
Le sirvió de querencia a esta precaria dama
En ella platicaba con los arrieros al despuntar el alba.
Muy ligera la mujer repartiendo raciones de carajos
Y otras palabrotas que seguían de largo.

La piedra azul quedó en su mismo lugar
Como icono de eterna recordación,
Poblada de  maravilla,
Enriqueciendo el paisaje de La Villa
Cada vez que se nombra “LA PEÑA ÑA`CIRILA”.




La Villa, junio de 2015.

COMENTARIOS:

De: Rosana Hernandez Pasquier Gracias, amigo, por la deferencia de dedicarme este hermoso y sonoro poema. Un abrazo.


Sitio web de la imagen: http://es.wahooart.com/

EL HIJO DEL SEMERUCO


 Por Oscar Carrasquel


A tus pies te prendió un hijo
Con dos brazos que se bifurcan como un río
Yo  vigilo la plasticidad de su piel desde que era criatura
Como si se tratase de un niño mío, 
Como si yo hubiese sido su sembrador.
Ya tiene cuerpo, tiene agua y tiene amor
El Semeruquito amaneció hoy con una leve sonrisa
Acariciando el aire
Mostrando su primer fruto
Descotada apareció la frutica de color rojo
Cuajada de frío por los aguaceros de junio
Enganchada de una rama
Colgada como una medalla.
El árbol de su misma sangre
Aquel que vivió la historia primero
-Aquel no existe-
Un día cualquiera cayó de platanazo
Como un papagayo cuando se le desprende el rabo.
¡Pero ahora con mayor encanto existe!
Hoy se volverá a escuchar sobre el verdor de su ramaje
Los pajarillos sin jaulas que cruzan por estos valles
Inaugurando nuevos arpegios.



Invierno de 2015

sábado, 20 de junio de 2015

"El RENCO" JUAN VIDAO, VENDEDOR DE POLLOS Y GALLINAS


























                                                       

Por: Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua

La estampa que hoy viene a mi memoria proviene de un pasado lejano vivido en el terruño solariego más o menos de mitad del pasado siglo.
Me refiero a los tiempos cuando no era menester meterse buena parte del día bajo el sol, en una fila, para adquirir un pollo.

"El Renco" JUAN VIDAO fue uno de esos hombres ampliamente conocidos que se lanzaba a pié vendiendo pollos y gallinas por las cálidas y solitarias calles de La Villa.
Claro que en aquellos tiempos estas aves de corral se criaban realengas en los solares de empalizadas  y las familias aprovechaban su carne y huevos para consumir o vender en el vecindario.

Hasta por ahí en los años cincuenta era costumbre ver a "El Renco" JUAN VIDAO, andar por las calles con una alargada vara cruzada por su cabeza, cargada de punta a punta de gallinas caseras, todavía en plumas. En el palo cabían más de media docena de éstas gallináceas.

-"¡Llevooo pollos y gallinas... !"

Este era el grito que se escuchaba  en su rumbo cotidiano  aquellos días de silencio y paz pueblerina.
Un bolívar costaba cada pollo y las gallinas pirocas , jabadas, negras y patarucas , dos bolívares la unidad.

Los Colorados, La Represa , Aragüita  y Las Mercedes, eran entonces los linderos de la ciudad, y donde más buscaba "El Renco VIDAO"  a sus compradores.
Tengo la sensación que este no fue el único oficio desempeñado por este emblemático personaje villacurano  para escaparse por momentos de la pobreza; pero yo, muchacho que observé de cerca su fervor, puedo recordar que adquirió renombre y fama en toda La Villa, en el noble oficio de vendedor de gallinas, de manera ambulatoria, por las calles de la histórica población.

"El Renco Juan" - que así lo llamaban porque cojeaba de la pierna derecha - fue un hombre preocupado por su gente, acostumbrado, según me dijeron, a realizar, sin horario, cualquier otra faena. 

Casó con una dama villacurana de su misma fibra. A su numerosa descendencia le quedó orgullosamente el ejemplo de su honradez  y verticalidad ciudadana.
Muchos años más adelante el hombre se encontró inevitablemente con el golpetazo de la muerte, pero su desempeño laboral y su nombre aún perdura en la memoria de las viejas generaciones de villacuranos.

Enero 2015.

Sitios web de las imágenes:
https://gpcaracas.wordpress.com/tag/gallinas-picatierra/

http://avesdec.blogspot.com/2013_05_01_archive.html

LA LUNA ROSADA




Por: Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela


Hoy la luna llegó dando
Las buenas noches
En el azul de su cielo. 

La luna apareció con
Su cara maquillada de rojo.

La luna pintó de encarnado
El espejo del lago.

Llovizna de granizos, 
Como gotas de sangre
Cayeron sobre el césped,
Y a los verdes de la tierra
Los pintó de colorado.

La luna fue trasnochada
Por mi guitarra
Y se tiñó de vino.

Y tu cabello de girasol
se cubrió de otro color. 

Se convirtieron en rojas
las nubes, 
Y se volvieron
Sonrosadas mis penas.

OeC. 15 abril 2014



Sitio web de la imagen: http://www.fondosdepantalla.biz/wallpaper/Luna-Rosada/

RICARDITO El PORTUGUÉS



                                                              Por: Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua
 Dic 2013

Digno embajador
de un rico paisaje
iluminado por el sol,
gastrónomo a veces,
y de cosas antiguas es 
coleccionador.

Es igual a los árboles,
cuyo ramaje,
todo el tiempo 
dan cobijo y frescor.

Regenta un comercio
al recodo de un río,
allí comparte su docilidad
con la criolla mujer y
sus tres hijas. 

Nació contemplando
mares,
y de tanto navegar
y de ver sin nubes
los matizados cielos,
se le transformó
en azul la mirada. 


Sitio web de la imagen: http://www.cht.com.ar/paquetes_a_PORTUGAL_106.html

jueves, 18 de junio de 2015

EL PADRE





Por Oscar Carrasquel



Mi viejo se marchó ligero,
Como incansable viajero,
Como relámpago que guía al aguacero.

J. Eugenio Carrasquel,
era su sello y su gracia.

Un Llanero laborioso,
de remonta y de sombrero,
Que tanto amaba su suelo.

Cabalgó por tierras secas
Y áridas
De varios hatos llaneros.

Un vez,
Terminada su adolescencia,
con el primer cántico de gallo,
Vadea ríos y quebradas,
atraviesa sabana y esteros,
Y a lomo de caballo,
vino a parar a los valles
Aragueños.

En Caracas se hizo bachiller.
Y trabaja como Periodista,
en diferentes medios de
La capital.

Cultiva la poesía y el rigor
De la prosa.

En el curso de su vida es fundador de partidos.

En el interior ejerció como
Juez y Prefecto de pueblos.
Maestro de escuela,
Concejal, Diputado,
Columnista en periódicos y
Revistas.
Nativo de La Unión de Barinas.

La tortura, persecución y las rejas,
Fueron la recompensa
Por sostener la convicción de sus ideas.

Hace mas de veinte años,
Se fue por la cuadra mas
Larga de mi pueblo,
Con su pañuelo blanco
Diciendo adiós.

Desde entonces esta tierra
Zamorana cubre su cuerpo.

El PADRE, vivió y murió
Pobre de alforja.
Pero con un corazón del
Tamaño de una escuela;
Impoluto como un templo.

Su ausencia deja una sombra,
Una soledad fantasmal.

Como bongo sin patrón
Y sin palanca.
Y el río, de barranca a
barranca.





15 Junio 2014. Día del padre

lunes, 15 de junio de 2015

LOS TURUPIALES DE ARAGUA




      Por Oscar Carrasquel
     Villa de Cura, estado Aragua


En cada brisa que sopla
del valle de Tucutunemo,
en cada quebrada que baja
de la cumbre de El Nicual,
se siente el aroma musical
del conjunto de aguinaldo
“Los Turupiales de Aragua”.

Después que Guillermo Alahé,
conocido mejor como MORONTA,
se satura de andar y desandar
trochas y caminos,
le comienza a correr por las venas
el sonido mágico
de un furruco, una charrasca
y un tambor.

Se junta con una legión
de músicos de su mismo terruño,
de la Parroquia Las Mercedes.
Y a la orilla de un manso río,
vemos nacer a esta agrupación
de aliento popular.

Emilio Perez, Cirilo Rivero,
Juan Carrasquel,
Venancio Perez, Humberto Alahe, Pedro Arraiz y otros,
acompañan al visionario  MORONTA
en este nacimiento.

“Los Turupiales de Aragua”
Comienzan a saludar con sus
versos a la Navidad,
y rogarle a la Cruz de mayo
para que saliera la cosecha,
y  cantarle con todo su esplendor
a la hermosura de los valles
aragüeños y a su gente.

Casi de inmediato convierten a
este conjunto de parranda
en un símbolo de identidad
nacional.

Tiene cinco décadas de recorrido
este grupo folclórico.
Altivo vuela su cuerpo, su forma
y espíritu,
para que cada venezolano
sienta en su propia alma la grandeza de sus canciones.

Emilio Perez y Juan Carrasquel,
caporales del verso y de la canta,
nada los detiene:
LA MULA MANIÁ, DON JUAN DE VILLEGAS, ADIOS LOCO LINDO,
CUMPLEAÑOS FELIZ, JUAN DE DIOS AGRAZ,
son piezas que forman
parte de ese legado
en homenaje a su pueblo del alma.

Con la cálida brisa villacurana
viaja su inspiración,
como una bandada de pájaros
que cruza volando
el blanco-azul de las nubes en un atardecer,
y rima la voz soñada
entre las notas musicales de
LOS TURUPIALES DE ARAGUA.


 15 de agosto de 2014

sábado, 13 de junio de 2015

LAS ESPIGAS




Por Oscar Carrasquel


Espiguita de mayo con tus semillitas colgadas al costado

Al cielo diriges tus ruegos para que comience el venidero invierno

Color dorado tu tallo con tu florecimiento selecto

y tus espiguitas a punto de estallar para ir al encuentro de tu suelo.

Caes sobre la húmeda tierra mezclada con arena.

para que germines con los primeros aguaceros.

Y el labrador colecte tus frutos por estos senderos.



mayo 2015





jueves, 11 de junio de 2015

YO AL FINAL QUIERO...

                                          

Por Oscar Carrasquel


Ella tuvo, señores hidalgos,  la labor de enseñar
Ella tuvo su primer abrir de ojos en Santa Bárbara de Rubio
Llamada la ciudad luminaria de toda la región del Táchira.
En la Sultana del Ávila se extinguió la luz  de la tercera estrella.
Yo quiero adivinar y corear  sus sueños de luces y  de lánguida congoja
Yo quiero cuando tenga el tiempo vencido, cuando se desvanezca
El sueño de la noche
Y no sea posible auscultar el lamento de una lira, ni oír la voz de unos juglares,
Ni el coro de arrendajos y turupiales
Quiero que mi despojos  se conviertan en arena.
Yo quiero que el polvo se lo lleven los vientos que mecen la aurora
Yo quiero que mi ceniza viaje con la corriente de un río crecido
Yo quiero que el tronco seco de una palmera de los llanos
Acompañe el cofre metálico entre las barrancas de un río
Yo quiero que unas  garzas blancas volando en pareja vayan adelante
Besando las ondas  del  río.
Yo quiero que el polvo gris se confunda  con la arena blanca del mar infinito.
Yo al final quiero, que a la hora crepuscular
 El soplido del mar sea testigo de su final esparcir.





Maracay, 07 de junio de 2015

domingo, 7 de junio de 2015

“CACHO EN LA MANGA”





   Por Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua


Vengo a pintar la figura de un caballero de la Radio,
de tiempos cuando este caballo todavía era potrón.

Recordando a un programa de radio que fue de mi admiración.
Era “Cacho en la Manga”, su denominación.

Juan Colmenares, ganadero y coleador,
fue su único conductor
y principal animador.

Sabanero y ordeñador,
prestado a la locución
y patrón del fundo “Cachicamo” para mejor presentación.

Comentarios sobre mangas, campeonatos y coleadores
de toda Venezuela y la región;
y  música de arpa, cuatro y maracas,
con verdadero fulgor.

Hoy cuando ya no existe aquella histórica audición,
mi caballo desapero,
me despojo del sombrero.

porque honor rendirle quiero,
a este liviano hombre,
de fino sombrero  y camisa de vaquero.


La Villa, diciembre 2014




COMENTARIOS:


De: Rafael Rodriguez Galindo
 Saludos a Juan Colmenares, mi amigo!!!


De: José Argenis Díaz 8 de junio de 2015, 9:09 a. m.

¡Hurra! por Juan Colmenares.

jueves, 4 de junio de 2015

LA RUTA DEL GANADO


                                                                    Por Oscar Carrasquel
                                                            Villa de Cura, estado Aragua




Calculábase un rebaño  de cuatrocientas reses que llevaban los vaqueros con destino a "La Sabana"  de Villa de Cura. 


Bestia, jinete y caminante salen de la llanura bravía del admirable general José A. Paéz. 

Había que pernoctar  en las noches, entre los bancos de sabanas apureñas para después continuar camino. 


O pastorear en la ribera de un caño de aguas tranquilas. Porque los ríos eran invadeables. 


A flor de agua se van acercando tembladores, caribes "capaburros" y saurios de gran tamaño. Pero aquellos hombres son precavidos.

Adelante, la voz fuerte del cabrestero, audaz,  con la copla recia a flor de labios, bebiéndose el paisaje, inventando metáforas. 


Más atrás, algunos  a pie y otros en montura,los arreadores con mandador y sombrero de pajilla,  con  pantaloncito  a la rodilla y terciada al  hombro su cobija de pelo.

"¡Ah camino más largo y solo,compañero!
Polvoriento en verano y en invierno resbaloso". 


El viejo cabrestero asegura en su canta, que una noche conoció al catire Florentino Coronado cuando venia jineteando romances y coplas.

Después de unas cuantas jornadas, jadeantes, de tanto tragar leguas de caminos, hace su entrada el arreo a La Villa.

Primero costeando "El Calvario", buscando el camino real del cerro  "El Vigía", a calmar su sed en la laguna de "La Sabana" de La Villa.

La ruta en nuevos tiempos la tiran  por la calle "El Ganado", el bramido de reses y el relincho de caballos traspasa "Los Coloraditos", para caer a las mangas de espera del fundo "La Aduana".

Hombre de pie descalzo, bestia y copla sestean a pleno sol, bajo la sombra de los Samanes y Merecures en un claro de "La Sabana" villacurana.

Allì, adonde se enlaza la llanura con el valle, durante varios días se topan vendedoes y compradores de ganado.

La Alameda,  La Romana y las Posadas de La Villa, en la primanoche, se convertían en jolgorio. 

En los negocios las conversaciones de los llaneros, versan sobre animales extraviados y demás peripecias del camino.

El sol ya va desapareciendo por el horizonte. Noche de fiesta y contrapunteos en las enlunadas calles villacuranas.  

Esta copla se popularizó mucho entre los arreadores de ganado de aquella época:

Ajila, ajila, noooovillooooo
Por la huella del cabrestero
Que te llevan pa La Villa
A cambiarte por dinero.




                                                                                                              La Villa, junio de 2015






 


Nota: En esa época La Villa era  centro de atención de toda Venezuela porque era como un gran mercado donde se comercializaba todo el ganado que venía del llano.  Obviamente no había carreteras sino trochas.
No habían llegado los chinos. Comenzaron a venir los árabes.
La hacienda La Aduana que menciono era propiedad del General Juan Vicente Gómez.  Cuando pasaba para San Juan de Los Morros hacía que la comitiva se detuviera para pasar revista al ganado y conversar con el encargado.







Sitio web de la imagen: http://www.verfotosde.org/venezuela/imagenes-de-Bruzual-13481.html

lunes, 1 de junio de 2015

MADRE MARÍA DE FÁTIMA






 Por Oscar Carrasquel 
Villa de Cura, estado Aragua



A Maria Elena Carrasquel, Inmemoriam 



Vuelve a mí tus ojos, madre de media noche  
Encendidos los luceros en el velo de esta penumbre. 
Mírame desde aquel templo donde moras. 
En la boda de la tarde celestial está por agotarse la copa de vino 
Es la escala de la vida que transita sobre las alas de una mariposa herida. 
Sigo aquí con espíritu fuerte -insomne- aguardando  tus bendiciones  
para inaugurar una aurora nueva rendido a tus pies 
Madre María ¡Despierta¡ Vuelve a mí tus ojos de gloria. 




La Villa, 26 de mayo de 2015







NOTA CON RESPECTO A LA IMAGEN EN LA FOTOGRAFÍA TOMADA POR EL POETA OSCAR CARRASQUEL:
El dueño de la imagen es Ricardo Rodriguez Gouveia.
La gruta donde se encuentra la imagen está ubicada en las instalaciones del Hotel El Río,
sector Pedregalito, carretera San Juan - La Villa.
Desde allí se traslada todos los años a la Iglesia Matriz de Villa de Cura para
la Misa Especial que se celebra cada 13 de mayo ya que en esa fecha del año 1917
se realizó la primera aparición de la Virgen de Fátima a tres pastorcitos - Lucía, Jacinta y Francisco - en un lugar conocido como Cova da Iria, cerca de Fátima en Portugal