sábado, 21 de mayo de 2016

LA CABRA LOCA


  Por Oscar Carrasquel


 A: María Teresa
                                              
De este popular adagio que reza: 
“más loco que una cabra”
A mis conciudadanos quiero explicar,
Que es muy usual de los larenses
Este vernáculo refrán.

En la boca de un ex-presidente
De aspecto muy  coloquial
De lentes flojos  y mechón en la frente
Este dictamen debimos de escuchar
Pertenece al mundo animal
Y  sobriamente lo paso a desmenuzar.

Llegado el día que la Cabra
A los cabritos  tiene que destetar
Porque su ubre la han resecado
Y las tetas no  le dan para más
Con maleza, sermones y agua 
Los cabros bebés se tienen que alimentar.

Y la cosa más curiosa,
Es que los bebes se ponen eufóricos
Y la madre descarrilada
Se pone a correr como  loca.

                                             




 Invierno de 2016



sábado, 14 de mayo de 2016

ADIOS A UNA MADRE DEL CAMINO


                                             Por  Oscar Carrasquel


Una sonrisa de amiga me llega al alma
como un ramo de recuerdo  lejano
Trigueña, de pupilas grises
Con su cabellera de trenzas rosadas
y mirada fugaz de lucero desvelado.

Tiendo la mirada por encima de una
rígida empalizada de alambre
con su bosque de mangos,
Vuelvo a ver sus manos largas y huesudas
de tanto transitar la vida.

De una hamaca, se levanta a atizar 
los leños del sancocho de un domingo.

Veo retoños de todos los tamaños
Que retozan a su lado
Como una lluvia de luceros.

Recientemente bañada,
salía ella por la puerta del frente
de su bella cabaña
construída dentro de la alfombra verde
de la generosa pampa,
a un  costado de un camino solitario.

Los pajarillos en libertad trinaban en la
frondosidad de un árbol de jabilla.
El rio al frente se hace pujante
en su discurrir de aguas turbadas.

Y ese  “día de la madre” de medianoche
Ella adelantaba camino
para toparse con la llanura de Dios
y su cosecha de estrellas.

Su rostro inerte viajaba como un barco sin puerto,
Que había decidido desertar de su viejo mar
Mientras  que el llanto de parientes unidos
ahogaban el silencio de la  negra noche.

Que en paz descanses sobre la blanda tierra
Con los tristes vientos de la mañana
Domingo de todas las madres
de risas convertidas en llantos y pesares.





                                                   Araure, “Día de la Madre” de 2016





10:54 a.m. 14/05/2016

lunes, 2 de mayo de 2016

CONTEMPLAR

     

                                                         Por Oscar Carrasquel


Quién pudiera ese mar de meditación
Penetrar
La mirada hace un hueco en el azul cielo.
En instantes detiene su andar
Abre espacio para los brazos extender
Buscando su nombre entre una hilera
De estrellas
Y entre todas agarrar la más bella
Y atrapar su cuerpo hacia donde está ella.



                                                    Invierno de 2016

COMPARTIENDO UN REENCUENTRO


                                     
                                                         Por Oscar Carrasquel

Un grupo numeroso de profesionales de la medicina, mujeres y hombres,  pertenecientes a la X promoción de médicos cirujanos egresados en el año 1990 de la ilustrísima Universidad de Carabobo, núcleo La Morita de Maracay,  se reunieron el sábado 23 de abril de 2016 para recordar  de la mano de Dios y la Santísima Virgen María, el duodécimo sexto aniversario de haber culminado su carrera. 

La reunión comenzó antes de mediodía y se prolongó hasta casi entrada la noche. La actividad comenzó en primer lugar  con el episodio de la caravana por la carretera. Después fue  la gran nave central de Paveca que se llenó  de colorido, de música especialmente seleccionada y por supuesto de muchas caras lo suficientemente conocidas.
Aquella tarde fue algo especial, allí hicieron acto de presencia solo un grupo de aquellos galenos, el encuentro fue afortunado a pesar de las distancias de donde tuvieron que venir los participantes. No hace falta decir que volvieron a acordarse de los años pasados, como amigos vitales, como compañeros de carrera, de su etapa de estudiantes,  caminando  juntos con optimismo y como profesionales que hoy se desempeñan en el área de la deontología médica. No fue nada difícil   abrazarse, juntar pecho con pecho y volver a chocarse  las manos. Con la misma alegría de aquel día que recibieron sus pergaminos y arrojaron  sus birretes al aire. Fue una tarde feliz, de gozo y fraternidad. Saben que se aman como hermanos. Que caminan juntos en la lucha cotidiana, debemos de reconocer que hoy  más que nunca no es  nada fácil desempeñar la especialidad médica, en unos tiempos donde se vive una carencia asombrosa de medicinas en farmacias, clínicas, centros de atención y hospitales, entre la más absoluta indiferencia y penumbra.
De todas maneras estaba de por medio una cena, postres, entremeses, allí estaban  unas tortas sobre un mesón preparadas  con arte y de la cosecha anfitriona de la familia Carrasquel Sánchez.

 Hubo que decir que la atención de estos esposos y sus hijos fue muy distinguida, nada más cabría en el alma de los celebrantes y de las personas que estuvieron presentes  en la reunión. Se multiplicaban las emociones y  la tarde tardaba en transcurrir. Se sirvieron bebidas que nunca repugnan, paralelamente hubo música grabada, posaron para las cámaras de sus celulares, se volvían a fotografiar, iban y venían como el latir de las olas, jugaron a la partida de dominó, hubo baile, karaoke, mujeres y hombres querían cantar como gitanos. Todos ya en la madurez pero con ánimo juvenil. Hubo un señor de pelo rubio que en su propia voz cantó de manera romántica hasta más allá de lo que le permitía su garganta y fue muy aplaudido. Y también llegó la inevitable hora loca, todos ellos girando en el salón con las manos en la cintura. Todo observado y compartido también por esposas, esposos, hijos y familiares cercanos que ahora forman parte de sus vidas. La brisa cantaba también afuera,  en las copas de los árboles de mangos,  en el ramaje más alto de los eucaliptos, y en las flores que caían como gotas de lluvia de los apamates. Los médicos y sus familiares se divirtieron un buen rato en aquel estupendo reencuentro.

De la manera más sentimental y extensa, recordaron que fueron 116 los integrantes de esta X promoción de médicos cirujanos egresados el 30 de marzo de 1990 de esta casa de estudios superiores; por supuesto no estuvieron todos presentes de manera física, pero si se llamaron para rememorar la ocasión,  se cruzaron mensajes de texto  y  se pasaron imágenes en whassap; algunos se encontraban de viaje, y la mayoría diseminados por el resto del país cumpliendo  con voluntad sus quehaceres profesionales de sus respectivas especialidades, sin embargo no olvidaron la ocasión.

No era el momento indicado, pero no faltó quien se acordara de cuatro de sus colegas ya fallecidos;  porque la vida tiene sus verdores y sus eriales, las venidas pero también sus idas, tampoco pasaron desapercibidos del resto de sus compañeros, y eternamente estarán presentes en sus oraciones.

Hubo un instante, exactamente antes de marcharse, en que hicieron un alto para recordar  que de allí saldrían a visitar a la doctora María del Carmen, otra de sus colegas que se encuentra convaleciendo en la cama de una clínica en Maracay, salieron varios en carros en esa dirección, para estar un rato junto a ella y al borde su cama dedicarle también un pedazo de la noche.

Instalado  en un mueble bajito manoseando las hojas de un libro, conseguí  observar cómo los niños también bailaban y se divertían, y trato abordar  la reseña del acontecimiento, no como lo hiciera un buen reportero, pero sí, con  la frescura y la nitidez de un cuadro que acaba de esbozar sobre el lienzo un dedicado pintor. 

                                                                             

  Valencia, 25 de abril de 2017 

COMENTARIOS:

De: Gilda Elena Carrasquel Cordova
2 de mayo de 2016, 21:50
Extraordinaria narración... un día histórico

VEINTICINCO ANIVERSARIO DE LA DÉCIMA PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS DE LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO, NÚCLEO LA MORITA DE LA CIUDAD DE MARACAY. ESTADO ARAGUA.


 Por Oscar Carrasquel


Coincidiendo con la celebración de la Semana Santa, este 30 de marzo de 2015, cumple Bodas de Plata la X Promoción de Médicos Cirujanos egresada de la ilustre UNIVERSIDAD DE CARABOBO,  Núcleo La Morita,  en Maracay, estado Aragua en el mes de marzo de 1990.

Con motivo de dicha conmemoración los integrantes de la citada Promoción hoy harán un alto en el camino para recordar, no solo el tiempo transcurrido, sino para revivir todo lo sembrado y cosechado a lo largo de estas dos décadas y media de ejercicio, y de estudios técnicos- científicos de nivel superior, pero sobre todo para hacer énfasis en el rescate de los valores que permitan construir un ambiente en que se privilegie el respeto por esta profesión y los derechos ciudadanos por la salud y la vida.

Están celebrando  este veinticinco aniversario de graduación y aprovecho para dar animo a este reencuentro de gozo familiar,  porque a mi hija Elizabeth también le tocó formar parte de aquel grupo de jóvenes bachilleres que pudieron alcanzar sus metas académicas en 1990, obteniendo con suficientes méritos el título de Médico Cirujano en el paraninfo de esa superior casa de estudios, y posteriormente culminaron sus pertinentes  especialidades, y me hago eco para felicitar este Lunes Santo a ese importante conjunto de mujeres y de hombres que dignifican esta sacrificada y delicada profesión,  conocedores profundos del diagnóstico y tratamiento en el campo de la deontología médica, cada uno frente a sus respectivas especialidades.

¡Felicidades! pues,  debe ser hoy el coro de voz  junto con todos estos jóvenes de ayer, con motivo de  la evocación de ese pasado.  
                             
                                                                              



Maracay, 30 de marzo de 2015