jueves, 21 de julio de 2016

DOÑA EVENCIA



                                                     Por Oscar Carrasquel



Vivió entre legados de cordura
capturando  la noche para soñar
cada mañana.

Los avatares nunca le quebraron
el alma
la naturaleza era su arte,
debió ser porque surgió 
entre montañas y quebradas.

Aprendió de las tempestades,
del silencio de tantas auroras
y del mensaje que deja 
la voz de Dios en los altares.

Cada retoño y cada nieto
era para ella como una espiga de amor
un montón de satisfacciones atesoró
compartiendo con todos el mismo mesón.

Hace seis años que se convirtió en luz
dejó de recorrer el camino de la vida
para viajar donde moran las estrellas.

Sus ojos hablaron el lenguaje de
de las aves
que en cada paso de los ríos
saben la historia de Morín y  de sus valles.



   

          La Villa,  18 de julio de 2016

COMENTARIOS:

gilda elena carrasquel cordova17 de agosto de 2016, 19:49

Doña Evencia, mujer humilde y sencilla. Madre y abuela, de propios y ajenos... Un corazón inmenso en amor y bondad.


1 comentario:

  1. Doña Evencia, mujer humilde y sencilla. Madre y abuela, de propios y ajenos... Un corazón inmenso en amor y bondad.

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