lunes, 24 de agosto de 2015

JUAN COLMENARES “SE VINO EL TORO”



           
                                                         Por Oscar Carrasquel
                                                    Villa de Cura estado Aragua


“Se vino el Toro” 
en todas partes lo aclaman
con Juan Colmenares 
creador y animador del programa

Desde la radio su voz
se desparrama
todos los domingos
a través de las ondas hertzianas

En los valles aragüeños 
se proclama 
y  su vocerío  se escucha 
en todo ancho de la sabana

Hoy se encuentra celebrando aniversario
esta audición de música venezolana 
y del coleo los comentarios
De campeonatos regionales y nacionales 
y de equipos clasificados

“Cacho en la Manga”  fue su legado
y "Se vino el Toro" viene pidiendo paso
Dos presentaciones emparentados
dibujados en el folclore venezolano 

"Se vino el Toro"
nace cada domingo 
de 12 a 2  de la tarde
Por “Villa 95.3”  
La Pionera de la Radio
estrenando “Cacique  de Oro”  

Allí se anuda el punteo  
el susurro del bordón en el arpa 
y el chasquido de unas maracas
y la voz del cantador 
que viaja hasta  la legendaria pampa

El domingo 30 de agosto  
en  alto será la celebración
Comentaristas, coleadores y copleros  
reunidos en una especial audición

Para rendirle homenaje 
a este ganadero 
prestado a la locución.

Vengan y  díganme 
¿Quién no conoce a Juan Colmenares ?

Conocedor de la vida del llano
dando rienda suelta a su caballo 
en la llanura de Cantaclaro 
Trajeado de liquilique y sombrero
y camisa de ranchero




La Villa de San Luis, invierno 2015 








VICTOR PARRA RIVERO (EL POETA DEL PARAGUAS)


                                                          
 Por Oscar Carrasquel


Me he quedado maravillado con tu magnifico programa denominado “HUMANO TRÁNSITO”. De manera que merece sintonizarlo todos los sábados de 7 a 9 a.m. por Villa 95.3 

Tu material es la música de todos los estratos. Nada se te escapa, y ello no tiene nada de raro. Todo eres capaz de detallarlo.

 Presiento que todo ello te quedó grabado de los días de niño como herencia irrepetible de tradicionales raíces familiares. Que era, y todavía es como un estandarte musical. Como un tallo seco que rozado con unas varitas se convierte en canción.

 Tu incansable función creativa hace rato descansa sobre el espíritu de la poesía. Y tu inquietud por la Comunicación Social es comparable con un temblor que a diario recorre todo tu cuerpo. 

No es por casualidad que tu brillante mirada, pestañee a cada instante sobre tus obesos lentes para mirar el universo del arte en todo tu rededor.

jueves, 20 de agosto de 2015

TORTA DE BODAS


                                                    Por Oscar Carrasquel


Corría la tarde del viernes 
Y yo cargándome de valor
Me instalé de mirón
Al frente de un largo mesón
Donde las manos artífices de Milagros y Belín
Una torta nupcial estaban modelando
Creando su intuición un auténtico milagro

Los sueños vienen en  un hermoso pastel
Simulando una pequeña Torre de Babel
Con traje de seda color plata y oro
Y unos besitos de choco que parecen un tesoro

Se regó el exquisito aroma por el parador
Y en segundos se me hizo  agua la boca
Y sale en veloz carrera este dulcero
Presintiendo que un desmayo  le ocurriera.





Guacara, invierno 2015

jueves, 13 de agosto de 2015

GALLO SIEMPRE ES GALLO





 











                                                       














 Por: Oscar Carrasquel



Este espuelérico ejemplar 
lo conocí en las costas de Falcón
No tengo dudas que es un gallo de hábitos naturales
Su canto despierta el crepúsculo matutino


El pollo más cotizado 

por la población de gallináceas
criollas y de razas
Cubre a todas  sin ninguna dificultad
flacas, gordas, coloradas y jabadas
No existe pretexto para reconocer esta realidad.

A una  de las pirocas 

le reclutaron una nidada
Simulando  una aureola de piedras preciosas

y la echaron en el establo

Lo curioso del gallo 

es su labor en dos frentes
Su papel de buen  padre y de madre 

corren parejos.

Que la piroca abandone el ponedero
por supuesto que lógico no lo considero

El meollo de la cuestión es que el gallo
pasa varias semanas echado
sin levantarse del nidal
Y mire que yo he transitado tantos patios
Y nunca había visto algo igual

A mí no me gusta especular
pero me parece un gallo muy  raro.


A la hora de pararse 

se esponja y tiembla como un borracho 
cansado de estar 

tanto tiempo calentando nido

Pasado el tiempo de empollamiento
los polluelos salen en carrera 

detrás del tierno animal
tal como si fuera su mamà

Como a este macho 

seguramente  su sábado le llegará
y como yo no entiendo bien esta embrolla.


A los dueños les pido de palabra
Que mejor cuando  llegue esa hora
lo mío -por favor- me lo dejen en la olla.
 

                                                                                                  Paraguaná, invierno de 2015


COMENTARIOS:

    De: Raquel from J.C.
2 de febrero de 2016, 16:58

Què bonito escribe usted!

martes, 11 de agosto de 2015

DON LUIS MANUEL BOTELLO EL BARBERO DE LA ALAMEDA CRESPO




DON LUIS MANUEL BOTELLO EL BARBERO DE LA ALAMEDA CRESPO


Por: Oscar Carrasquel




Se trata de uno  de esos hombres que llegó a Villa de Cura con la alforja llena de vivencias y de vicisitudes en su largo transitar por la vida. El patriarca no era propio de acá pero  tuvo una querencia especial por este pueblo villacurano. Había nacido Luìs Manuel Botello Rumbos el 16 de julio de 1908 en un recóndito lugar del antiguamente nombrado Territorio Federal Amazonas, hoy estado Amazonasen la población de San Fernando de Atabapo, situado al noroeste del llamado hoy municipio Atabapo, En aquellos días San Fernando de Atabapo era la capital de aquella entidad amazonense,  después lo es nuestro querido y siempre recordado Puerto Ayacucho, hasta los días. 

De “ahí mismito”  como dicen los llaneros para marcar la distancia era este señor que luego se convirtió en villacurano, nacido exactamente en una encrucijada visitadopor el que suscribe donde convergen tres gigantescos ríos: el Guaviare, el Atabapo y el Orinoco. Una tierra mezclada con la raza aborigen, africana  y europea. Tierras que en verdad se quedaron atascadas por la inclemencia del tiempo con una economía productiva visiblemente deprimida..

Este hombre de pecho cabal y amante del trabajo era hijo del comerciante barinés  Luis Manuel Botello Aguilar. Su padre fue un hombre de gran aventura fue de los primeros hacendados que dieron origen a la crianza de ganado vacuno en el Territorio Amazonas. Además era  comerciante de balatá, sarrapia, caucho, cuero, telas y piedras preciosas. La madre se llamó Sótera Rumbos de Botello, natural del Departamento de Casanare, una antigua faja territorial que forma parte de la vecina República de Colombia.

Su padre era un hombre acostumbrado a navegar ríos caudalosos en bote y fueraborda. Por diversas adversidades y sinsabores tuvo que abandonar el Territorio Amazonas después de tres décadas de residencia en esos lugares. Se mudó con la familia, primeramente para Ciudad Bolívar, luego pasó, a Caicara de Orinoco y finalmente se estableció en  San Fernando de Apure..En Caicara se prendó de sus aromas. Después de grande fue que Luís Manuel Jr vino a saber que fue presentado por su progenitor  en la Jefatura Civil de esa población orinoquense...Su padre murió en septiembre de 1938.en San Fernando de Apure y su madre falleció en la ciudad de Maracay en agosto de 1952.

En sus tiempos mozos el año 1930 contando apenas 22 años de edad,  ya radicada la familia completa en San Fernando de Apure, fue contactado de palabra por el doctor y general Roberto Vargas, quien observa muy bien sus dotes, lo  mira de arriba abajo y le ofrece empleo en su hato. Sin pensarlo dos veces preparó capotera y remonta, y en la madrugada clara agarro la llanura todavía dormida y  fue a tener derechito al fundo “Corocito Varguero”, propiedad del Dr Vargas, un hato de ganado situado en tierras barinenses lindantes con el estado Apure. A donde termino de cuajar el muchacho..

En una oportunidad conversando con mi papà J. E. Carrasquel, nativo de la Unión de Barinas, quien si sabía bastante del personaje porque lo conocio; me dijo que había que ver lo que era trabajar y andar al lado del doctor Roberto Vargas, un hombre áspero, iracundo, difícil de carácter. "Para trabajar con el General había que tener arrojo y abrir bien la soga";  era la sensación que le dio a mi padre el anciano jefe militar.

A Villa de Cura llega el joven Luís Manuel Botello Rumbos el año 1932 con las alforjas llenas de ilusiones y esperanzas. Se enraíza en  esta pequeña población, en aquel tiempo capital del Distrito Zamora, el mozo  no parecía provenir de una región aborigen, en La Villa formaliza amistad con mucha gente criolla y foránea, ricos y pobres. Cuentan que soltero, Luìs Manuel  era un joven apuesto, romántico y de sueños.

Acà en este  villorio  conoce, se enamora  y contrae matrimonio en 1946 con la joven Irma Aminta  de los Reyes Gonzàlez Martínez de Botello, hija del comerciante villacurano don Arístides Gonzàlez, quien poseía una pulperìa en la calle Comercio, y de la señora Josefa Martínez de Peña. Se instala la joven pareja en la calle El Cementerio a la altura de La Alameda.
 
La prole no fue abundante. De este matrimonio abrieron los ojos al mundo: Oldman Jesús Botello, educador, periodista y Académico de la Historia;  le siguen Manuel, ingeniero Agrónomo, Pedro José y Zobeida Soterita, muchachos de bien dados al estudio, todos se profesionalizaron. La peor tragedia fue la pérdida de su hija Zobeida Soterita el año 2008; 56 años de edad tenia ella cuando falleció en Villa de Cura. El año 2004 fue la pérdida de su nieto Wilmer, hijo de Manuel Botello. Primero que todo forcejando para poder levantar una familia  y encaminar a sus hijos por el sendero del bien.
 

Luís Manuel en esta Villa de Cura se hizo maestro del corte y la afeitada de pelo, gracias a los pasos elementales y la enseñanza que le dispensa don Rufo Archila, veterano del mundo de la peluquería, con quien se formó trabajando en el gran salón de barbería de don Rufo, el cual funcionaba en la calle Comercio, sector Alameda Crespo, entre calles Bolívar y Villegas y callejón uno, que luego cambia por callejón "Mateo Vargas".

En esa época La Villa era un pequeño pero lindo pueblo, las barberías  eran escasas, sin embargo por la cuadra funcionaban negocios modestos y tradicionales, como el Abasto 5 de julio de don Rafael Ortega; la pulpería del larense don Juan Aguilar Solaine; el afamado botiquín de don Pancho Espi;  y  establecido en una cuevita un joven de Guayana de apellido Testamar,  el eterno reparador y lavador de sombreros de La Villa. Todos los nombrados fueron sus amigos de siempre. !Ah!, y hubiera deseado don Luìs -si viviera por supuesto-que nombrara a don Juan Bautista Hernández Pérez, copropietario de la tienda "La Casa de Los Cuadros" que fue su gran amigo y su compadre de sacramento, el padrino de Oldman Jesús.  Es bueno  recordar que en su largo recorrido a don Luis Manuel no se le conoció nunca vida política de partido.

Tiempo después el hombre se independiza y abre tienda aparte, monta su propia barbería frente  a la ventana y el porche del que es su hogar , yendo hacia el cementerio por la acera derecha, desde donde se mira completa  la sabana villacurana. Aquí llegó a afeitar a mucha gente conocida, desde políticos, estudiantes, doctores, ganaderos, militares, ricos comerciantes y gente de pocos recursos económicos. Frente a su humilde casa uno pasaba  y lo observaba  en su firme dedicación de cortar y acomodar cabellos. Nuestro amigo el siempre el jocoso Pedro Ezequiel González pasaba por frente de la reja de casa y me gritaba "Voy para casa de mi cuñado a dejarle el pelero".

El sillón tapizado lo colocaba  a pocos metros de  un frondoso árbol de Apamate que allí existió; cuando florecía en enero era un espectáculo ver este arbolito. Era grato verlo trabajar las mañanas y  las tardes parado firme como una estatua, con tijeras y peine en la mano, echando cuentos relevantes con sus clientes que esperaban turno. También poseía algunas personas a las que por razones especiales, para arreglarles el pelo, se debía trasladar a su domicilio. Por eso no era extraño ver su transitar  por las calles o atravesando las callejuelas de la plaza Bolívar con un pequeño maletín  en la mano derecha, semejante a los que usan los  médicos, adonde cargaba sus utensilios de trabajo.
 .
Ya he dicho que aprendió muy bien el oficio de cortar y acondicionar el cabello, cada vez perfeccionando su propio estilo en este arte. Yo francamente lo comencé a tratar tarde cuando ya estaba entrado en años. La imagen que aún conservo intacta en la memoria es la de un padre estrictamente hogareño, abstemio, no fumaba y nunca aceptaba ni una cerveza; de pausado caminar, cejudo, piel blanca, regular tamaño, pelo canoso y suave voz. le cabalgaban en el rostro unos lentes de montura gruesa. Si algo aglutinaba era su cordialidad con todo el mundo. Reflejaba un gran respeto y pasión por su familia y sus amigos.

Quien escribe esta nota sostuvo frecuentes tertulias con el señor Botello, nunca pasaba adelante, el trato era por entre la reja del frente. A veces me sorprendía con su saludo y una fluida conversación cuando pasaba a pie para al abasto o se dirigía a su barbería; Siempre de generosos elogios para mi papa. Nunca le faltaba una ráfaga anecdótica en su gran espíritu.
 
Nada mas grato que evocar aquel acto sencillo el año 1990 en la plaza Miranda cuando don Luis Manuel Botello fue distinguido por el Concejo Municipal, presidido por el médico Salvador Sàez, con la "Orden Ciudad de Villa de Cura", por su larga labor realizada como ciudadano lo que produjo en nosotros una gran alegría. El viejo Botello no escribió un libro pero en la práctica supo construir su propia biografía. 

Pero como nada ni nadie puede Impedir los designios del destino, el 19 de julio 1992, cruzando los 84 años, fallece en su casa familiar e patriarca Luis Manuel Botello Rumbos, emprende el viaje definitivo.aquel hombre cuya vida estuvo llena de bondad. Dejó constancia de su palpitar de afecto por esta tierra villacurana que quiso mucho. 

Los años 2018 - 2019 fueron fatales para la familia Botello, lo cual no es otra cosa que una prueba de  lo que depara el destino. Primero ocurre la trágica muerte del hijo mayor de Pedro Botello, eso fue el 23 de diciembre de 2017. En junio de 2018 muere doña Irma, su viuda, y en agosto del mismo año fallece el ingeniero Manuel, el segundo de los varones.

Así pues, en el diario transcurrir de la vecindad, separados  por escasos cien metros de distancia de nuestra familia, nos quedó la imagen de un hombre honesto, trabajador sin tregua, del amigo cariñoso que supo vivir para la vida y para la eternidad.







Fotos archivo profesor Oldman Botello
Oscar Carrasquel .La Villa de San Luìs, marzo de 2019





                    



EL CARPINTERO “JUAN RAFAL”





Por: Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua


Como el agua diaria
yo lo miraba recorriendo los mismos pasadizos.
En su minúscula carpintería de la “cuadra larga”.
Grandes y chicos
Lo llamaban “Juan Rafal”.

Doblado su lomo sobre un mesón en su labor;
Su larga y lisa cabellera le caía
sobre su ancha frente,
Mientras el viejo labraba que labraba la madera.

Una señora que caminaba sobre el peso de los años,
compartía su desesperanza.
Parecían dos aves cautivos en
el rincón de una casa.

El interrumpía su tarea diaria,
Y con la voz gangosa como un chiquillo,
De repente se convertía
en un carpintero infantil.

Se entregaba a la hechura
De cientos de juguetes de
madera:
Camioncitos, animales de jungla, perinolas talladas,
Y trompos que roncaban.

Un día desde la misma acera,
Vimos como lo sacaban por el
último camino;
Luisa, su anciana compañera lo
había hecho primero a grutas
escondidas.

Hubo llanto en la calle Urdaneta de mi pueblo.
Los infantes perdieron su mejor tallador de juguetes.

“Juan Rafal“ se marchaba,
a despertar a los niños en el cielo.
Para enseñarles que existían aquellas formas de juguetes.

Escorfin Junto a la Sierra
Todavía se quejan en la cuadra mas larga de mi Villa.




 OeC. Agosto 2014



sábado, 8 de agosto de 2015

ANA ISABEL MORENO CARRASQUEL




Por: Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua

En el telón de fondo
de este cielo aragüeño
habrá esta noche
Luna grande.

Luna Llena 
la apodan
quienes la siguen en su
órbita preciosa.

Lejana también pero bien amada,
mi nieta Ana Isabel
estará celebrando cumpleaños.

Cuando flores le sobran
en su jarrón 
aromadas de fino perfume,
para compartir con la primavera.

.

La Villa de San Luìs,  julio 12-2014



Sitio web de la imagen: http://curiosidadescuriosas.com/curiosidad/curiosidades-sobre-la-primavera/

miércoles, 5 de agosto de 2015

LUISA DEL VALLE





Por Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua


Tu nombre es acuarela y paisaje a la vez.
Tengo en secreto tu retrato 
como una hoja seca marcando las páginas de un viejo libro.
 Sagrada como una isla lejana,
 Altiva como una palmera,
 parecida a una virgen de madera.
 Maestra que llenó de poesía el aposento de los ayeres.
De los poros te brotó el arte de escribir, 
poetisa de la vida y del amor,
Luisa del Valle, con ojos color de cielo o agua de mar
y cabellos rubios de entorchados encajes, como pétalos de flor.
El mar Caribe oriental llenó de éxtasis el espejo de tus ojos
cuyas aguas enjuagaron  tu silueta cuando niña.
Sus aguas empaparon tu espíritu de bravura
para que defendieras los sueños sedientos de los desamparados.
Conociste tu comarca por haberla recorrido muchas veces en la doncellez.
La espuma blanca y arenosa de las playas orientales
nunca se cansaron de acariciar  tu alma de poeta .
Un día de cielo plateado, ella perdió su último altercado
 con la llegada de la muert
Ojalá no te sigan enterrando en el camposanto del olvido.




   Enero 2015

martes, 28 de julio de 2015

LOS MÉDANOS DE CORO






























     Por Oscar Carrasquel


a Milagros y Oscar, compañeros de viaje


                                                                              

Recorro de nuevo la pàgina 
de un placentero viaje.
a la Península de Paraguanà

Atrás, 
un vigoroso paisaje
donde silva la brisa
como canto de arrendajo.

Adelante,
el lírico mar 
con su canto perenne
Con sus ericrespadas olas 
que vienen  y van

Diviso a mi lado
un paseo con figuras de peces,
de quelonios,
y caracoles todos gigantes

Montañas de sílice 
como islas de oro 
Interrumpen el camino

Los verdugos Caterpillar 
invaden su territorio
buscando descubrir 
la cinta negra de asfalto

Bajo el vidrio,
y el viento palpitante
me da latigazos en la frente.

Algunas damas 
con velos en su rostro
marchan como monjes egipcios
en medio de la polvareda

Sus labios ofrecen
besitos de coco,
galletas rellenas de choco
y conservitas de leche   
con sabor a tierra costera,
frescos como brisa vespertina.


Santa Ana de Coro, invierno 2015











Sitios web de las imágenes:http://www.taringa.net/posts/info/9704633/Lugares-Hermosos-de-Sudamerica.html


EN EL MAR




EN EL MAR

Por Oscar Carrasquel

Anoto a plena la luz del día
La cronología de mi travesía
De mí rostro de caballero andante

Invito a una gaviota que,
cae como una sombra
Flotando en el mar azul
Que llame a los peces de la profundidad
Que me acompañen a leer un libro
Que me ofrendó una escritora contagiosa de sueños
(de mi pueblo)

Las olas llegan una tras otra, 
fatigadas,
Más su regreso es inminente
El viento a veces gime 
y las vuelve furiosas.

Una barca que tiene años que no viaja
Se pone frente a los ojos del poeta
El artista dibuja una canción de amor
bajo el blanco-azul de su cielo
Con pinceles de arrebol.



Paraguaná, invierno de 2015.



miércoles, 22 de julio de 2015

SOBRE EL "CINE AYACUCHO" DE LOS VIEJOS TIEMPOS QUE CONOCIMOS


                                                                       
              












  Cine Ayacucho, ambiente y pantalla





















Pablo Centeno en la Sala de Máquinas

La fotos son propiedad de la familia Centeno.

SOBRE EL "CINE  AYACUCHO" DE LOS VIEJOS TIEMPOS QUE CONOCIMOS 



 Por Oscar Carrasquel





Cuando nombramos al CINE AYACUCHO, sencillamente nos estamos refiriendo a un rinconcito romántico que guardamos en el disco duro de los recuerdos. Se trataba como todos saben de una sala de proyección cinematográfica que a pesar del tiempo transcurrido no deja de latir en la mente y  el corazón  Un importante icono del ayer que tuvo su auge en las décadas de los años 40, 50 y 60 del pasado siglo xx.  Sin embargo, se dice que no fue el más antiguo de la ciudad de Villa de Cura.  Existieron  también el "Cine El Corralón" que pasó a llamarse "Cine Central" y "Cine Sucre". Supimos  que del "Cine Ayacucho" fue  dueño y promotor el señor Miguel Borges. Hoy en día el cine ha cambiado mucho, como todo cayeron en el abismo. Vivimos una nueva soledad.. 

Desapareció, se fue como un soplido esta sala de diversión, terminó su recorrido en la séptima década del pasado siglo, posiblemente acorralado por los avances tecnológicos;  y además, la familia tuvo la ocurrencia de salir de la estupenda casona donde funcionaba el cine. Uno de nuestros símbolos  de recuerdos infinitos que no pudo evitar el golpe del martillo y la piqueta.

Aun existen muchas  personas en Villa de Cura que no dejaron de divertirse en esta  sala de cine, el cual estuvo instalado en la calle Real calle Bolívar, diagonal con la plaza Miranda.  En su lugar lo que existe hoy es un pequeño centro comercial, y al frente unos ventorrillos, ventas de jugos, frutas y verduras que ocupan toda la cuadra.

El "Cine Ayacucho" proyectaba películas de vieja data, consignadas por la Distribuidora Salvador Cárcel, además de cintas norteamericanas producidas por la Metro Golden Meyer, cuyas corporaciones disponían de representación en la capital de la República. Día a día despachaban dentro de un saco grueso los rollos de películas a los cines del interior. Particularmente a La Villa las traía en su auto  de cargar pasajeros el señor Rafael Èxime y don Paco Villalobos..

Podemos recordar que las cintas cinematográficas preferidas por los muchachos de mi edad eran las  basadas en el oeste americano, protagonizadas por unos vaqueros de estatura universal de nombre  Clint Eastwood"; .John Wayne,  Bud Lancaster, Gary Cooper y Alan Laad.
Estas remembranzas  sobre el "Cine Ayacucho" cobran importancia,  ya que entre sus trabajadores figuraba un amigo nuestro de nombre Pablo Centeno, un hombre humilde oriundo de Cagua, que ahora no está, porque se fue con el silencio de la muerte. Esta persona en la época de oro de este cine, cuando era bastante joven, lo vimos que paso a paso se fue haciendo experto en la proyección de cintas cinematográficas en  la pantalla gigante.

Pablo Centeno comenzó en el "Cine Ayacucho" como obrero de limpieza, pero a la vez, como buen pensante se ponla a observar de cerca los movimientos de un señor llamado Rafael Ávila....Don Avila venía de La Victoria contratado por don Miguel Borges, ya que en  La Villa, en esa época no se disponía de operadores de cámaras cinematográficas. Ahí Centeno comenzó su marcha.

Pablo Centeno nos habló muy bien del "Cine Ayacucho", agradecido  de su antiguo patrono, cuya empresa lo cobijó  durante 18 años, tal como si fuese uno de sus hijos predilectos. Es oportuno señalar que en otra etapa  fue también operador de proyector el señor Rómulo Bermudez (qepd), un hombre muy sencillo y tratable a quien conocí mucho.. 

Esta sala de cine era bastante  espaciosa, poseía un amplio salón. En tiempos que el país disfrutaba de la política seria, no escapaba para la realización de mítines y conferencias de los partidos políticos, y  eventualmente se presentaron en su espacio veladas de teatro y actos culturales organizados por los planteles públicos y particulares.

La cartelera del "Cine Ayacucho" era muy variada, uno se pasea  por los recuerdos y no puede dejar de enumerar  aquellas películas que más sonaron en la época, tales como:  “Las Aventuras del Capitán Maravilla” con Billy Watson;   “Lo que el viento se llevó” con Clark  Gable y Vihien Leigh;  “Tarzan, El Rey de La Selva”, protagonizada por Johnny Weissmuller; “Los Peligros de Nioska”;  “Allá en el Rancho Grande” con Jorge Negrete y Lilia del Valle;  las series “Fumanchú” y “El Fantasma•“;  “Juan Charrasqueado" ,con Pedro Armendáriz;  todas las películas de Mario Moreno “Cantinflas”, cuyas exibiciones eran devoradas por una gran masa de espectadores.

También veíamos con animoso sentimiento infantil las películas de corte humorístico como “Los Tres chiflados”  y “Viruta y Capulina”  "Tin Tan" y las películas rancheras con Pedro Armendáriz,  Jorge Negrete, Pedro Infante, Antonio Aguilar y Luis Aguilar. 

Fueron muy admiradas por nuestra generación las actrices mexicanas de la época como: Sara García, Miroslava Stern, Marìa Fèlix, Silvia Pinal, Dolores del Río. Y particularmente  las mas sensuales rumberas del cine mexicano que nos hacían sentir escalofríos en el cuerpo tal como Marìa Antonieta Pons, Amalia Aguilar, Tongolele,  Rosa Carmina, y otras. En 1950 hizo su debut una de la mas atractiva producción fílmica ambientada en Venezuela, se tituló “La Balandra Isabel llegó esta tarde”  protagonizada magistralmente por Arturo de Córdova y la espectacular Virginia Luque.

En esta sala de cine disfrutamos  una de las películas más impresionantes que hayamos visto cuando eramos muchachos titulada “El Jorobado de Nuestra Señora de Paris”, caracterizada por QUASIMODO.  Pasado el tiempo supimos que esta novela está basada en una obra escrita por el poeta y novelista de origen Francés Vícto Hugo.

Entre otras cosas que podemos reconocer es que esta sala de cine contaba con un público de muy buen comportamiento. Casi no se presentaban trifulcas ni griterías.  El área principal se denominaba “Numerado”, con butacas donde se sentían a gusto las bellas jóvenes villacuranas  que entraban acompañadas de sus respectivos  novios y al garete las chaperonas. Imposible dejar de recordar que  se ingresaba por una puerta ancha cruzada por una refinada cortina de terciopelo encarnado. 

El ambiente  popular se llamaba “Galería” , que algunas personas despectivamente solían llamar “gallinero", por las pequeñas escaramuzas que allí se formaban, con asientos de madera en línea paralela. Una entrada por “Numerado” tenía un valor de Bs 1,00 y por “Galería” Bs 0,50. Algunos lo encontraba caro. Y que no se le ocurriera a alguien entrar ensombrerado porque la rechifla era ensordecedora.

Durante el pase de la película se interrumpía el rodaje por unos minutos, las luces del salón las apagaban para retomar  la proyección..Esta parada se denominaba “Intermedio”. La sala se convertía en un cuarto oscuro; y entonces las parejas aprovechaban el momento para  apechugarse, sin sobrepasarse de la raya amarilla, porque entonces aparecía un buen pellizco. Las damas no usaban pantalones, estaba de moda los vestidos anchos con armador.

Durante la citada pausa hacia su aparición un muchacho, un catire que todos llamábamos “Red Ryder”, por su afición en leer y comerciar novelas vaqueras, vendiendo entre los espectadores unos   deliciosos caramelos rellenos de miel y disponía de otras chucherías..

Por esta sala de cine paseamos los jóvenes  de entonces nuestras penas, también las alegrías Tenía dos cornetas grandes instaladas para producir música popular.. Resuena en mis oídos todavía, el sonido de un timbre colocado en la cornisa del edificio. Dicho timbre era pulsado tres veces; el primer repique era una especie de saludo, el número dos indicaba que se aproximaba la función, enseguida el último  toque  el comienzo de la proyección. 

Existió en este cine un reglón que no debemos de obviar, como eran los llamados Tráilers, que se mostraban en la antesala de la función, unos videos que tenía como objetivo la promoción de las películas en cartelera.  Aparte se pasaba  un porcentaje de cuñas comerciales en diapositivas de productos y servicios..

En la antesala del establecimiento se compraban  los tikets las entrdas. Al lado de la taquilla en un local aparte nos proveíamos  de las cajitas de chicles  Adam’s, por un valor de 0.25, con sabor a menta, canela o yerbabuena. También a locha los cartuchos de maní,  y las raciones de cotufas  costaban 0.25. Algunos saboreaban barquillas y tinitas de una heladería allí ubicada , tenían un valor de  0,25 las pequeñas y 0.50 los vasos grandes,  atendido el negocio por la gentil señorita Belén Álvarez y por su administrador  el popular Macuto. Casi siempre se aparecía por los alrededores   "El Pollino" con su carro de raspados, a locha la ración.

Entre los expendedores de “entradas”  recordamos a   María Sulpicia Parra y  la simpática Inés Terán. Entre los taquilleros en los años 60-70  vamos a nombrar  a Juan P. Álvarez, Manuel Vicente Zapata “Pelón” y Héctor Mena apodado “El Chino Mena”.

Y recorriendo las principales calles del pueblo se veía jineteando una bicicleta, un amigo que se llamó José Gregorio Lovera, quien tenía la misión de amarrar en los postes de las  esquinas las carteleras que anunciaban las películas del  día, con exposición de fotos originales de actores y actrices. Recuerdo que los domingo en toda la entrada del cine, le obsequiaban a uno  unas cartulinas con indicación de la programación de las películas de toda la semana. Como mención especial los cines tenían un día, lunes o martes popular. Las localidades se llenaban.

En resumen, estamos muy agradecidos de Pablo Centeno, ya fallecido, un hombre afable que nos ungió con su amistad y nos contó muchos pasajes que nos hace imaginar el pasado. Todo como si fuese un sueño largo que se va, capaz de estrujar el alma; muchos episodios inolvidables como para armar la trama de una película.




Oscar Carrasquel. La Villa de San Luis de Cura, la tricentenaria
Fotos archivo Pablo Centeno


































miércoles, 15 de julio de 2015

DOÑA MANUELITA



Por Oscar Carrasquel




Doña Manuelita, 
inolvidable viejecita

Tú que fuiste una mujer buena
y de paz inaudita.
Hoy que Dios
decidió mandarte a buscar
mi alma de trovador te viene a recordar

Chiquitica, arrugadita 
y mirada de niña feliz,
con tus pasos  breves
Y un camisón 
que casi  rozaba tus pies

Yo desde mi vejez 
te vuelvo a mirar:
Serena, 
sentada sobre una  piedra azul
en  medio de la corriente
a la hora que se ocultaba el sol

Soltando a las aguas  
anzuelo y cordel 
para después 
pasar la cosecha por un sartén

Sonreías con espíritu ingenuo 
y con gala, cada vez, 
que un pez de renombre enganchabas 
y con  elegancia triunfal,
desde lejos me  gritabas:
“Es para ti, catire viejo”.

Una vez te perdiste
por varias aquellas sabanas
Y yo profeticé que 
por los campos andabas
Cazando pescaditos de colores
dentro de los aguazales
Para utilizarlos como carnada.

Tiempo después 
te volviste a regresar
por el camino real

Ahora sí partiste 
por un sendero obscuro 
por donde no es posible 
devolverse jamás

Dejastes quebrantados
muchos  corazones
y  desolado aquel riachuelo
al cual  le silenciaste  su rumor

Hoy los niños del camino
te fueron a despedir:
¡Adiós Doña Manuelita!
En las tardes ya no te veremos pasar
hacia un recodo del río a pescar

En tu alforja te llevaste
El arpón,  el anzuelo y el guaral.




Acarigua, invierno de 2015