jueves, 25 de junio de 2015

JUAN TORERO, CARPINTERO Y BOHEMIO









 Por Oscar Carrasquel
Villa de Cura, estado Aragua


En días recientes de fresca mañana cuando yo regresaba de la acostumbrada caminata matutina, un mensaje de texto enviado por el poeta Elio Martínez, me sale al encuentro,anunciándome que ese día en la mañana había fallecido en el sector El Rincón-donde últimamente residía- el popular JUAN TORERO.

JUAN TORERO fue uno de los personajes populares más prominentes en Villa de Cura del pasado reciente.

JUAN ROJAS, fue el nombre que se le colocó en la papeleta de bautizo y libro de presentación el año 1921, es decir,  que resistió 94 años su recorrido antes de despedirse de la vida.

 Cuentan que en una oportunidad  la Peña Taurina Villacurana le acuñó ese término de “TORERO”, porque cuando joven le gustaba quitarse la camisa para sacarle lances a los toros, en las improvisadas mangas de  la calle Jaime Bosch y la famosa calle El Ganado, cuando ambas eran acondicionadas para coleo, durante la celebración de las Fiestas Patronales de La Villa, a finales el mes de agosto, por ahí en la década de los años cuarenta.

JUAN ROJAS, fue artesano de todo lo que saliera de la madera para el bienestar común: piezas de comedor, plateras, taburetes, aguamaniles y sombrereras,  provenían de su rústico taller de carpintería, con cuyo producto sobrevivió junto con su mujer y la prole que había procreado  la pareja.

Colocaba la mercancía sobre  la cesta de una bicicleta de reparto y la salía a vender por todas las calles, igualmente llevaba el mueblaje por  encargo al domicilio de su  clientela.

JUAN TORERO, fue un artista excéntrico, un tipo alegre, festivo y enamoradizo; para salir de parranda vestía siempre ropa limpia y bien aplanchada, y calzaba zapatos de dos tonos tipo cubano bien puliditos.

Fue siempre un hombre nocheriego, bohemio,amante toda su vida del “licor de los soldados”, como solía escribir en sus crónicas  el poeta Elías Rodríguez Arguello.

En ciertas ocasiones, especialmente los fines de semana,  cogía su rumbo, nunca salía sin  su inseparable guitarra, la cual llevaba abrazada y la besaba como si fuese una novia.
 En ese plan anduvo calles, cruzo esquinas, visitó lupanares y bares de arrabal, conoció todos los rincones de La Villa. En cada botiquín donde se reunían parroquianos de su misma generación, en cada barra y en cada mesa de un bar,siempre había un puesto para JUAN TORERO; eso sí, se fijaba que no poseyera Rockola.

Se aprendió de memoria   la manera de producir el sonido de casi todos los instrumentos de viento y de percusión; hacia reír con un estridente silbido que salía de la comisura de su boca como una sirena.

Imitaba con el movimiento de sus labios,el sonido de timbales, güiros, tumbadora, charrasca, bongó. Hacía como un bajo. En medio de la admiración de toda la gente.

Con solo apretarse la nariz con el dedo gordo y el índice de la mano derecha originaba el retumbo de una trompeta y de un saxofón, casi a la perfección.

Se transformaba en un hombre orquesta y un hombre Show y la gente  hacía un círculo para oírle y aplaudirle.

Muchas veces producía ritmo y se acompañaba la voz con el choque del puño de la mano derecha contra el respaldo de la guitarra.

Y no solo en La Villa montaba su espectáculo. JUAN TORERO se divirtió muchas veces junto al mar aragüeño, conoció el viejo mar de  Turiamo, Choroní y Ocumare de la Costa, convidado por espléndidos amigos. En cada lugar dejaba una parte de sus satisfacciones y  de sus sueños.

JUAN TORERO rasguñaba la guitarra, poseía voz para cantar, era especialista  en toda clase de ritmo, boleros, merengues, rancheras y gua rachas. Se sabía todo el repertorio de moda.
Se solazaba cambiándole en partes la musicalidad y las letras a las canciones, para imprimirle mayor entusiasmo a la interpretación. 

Por ejemplo en vez de decir: “María Cristina me quiere gobernar”, decía “María Cristina a mi quiere pegar”. 

Y para decir:” Se va el caimán para  Barranquillas”, lo cambiaba por:” Se va el caimán a enamorar a las muchachas de La Villa”.

Otra de sus peripecias graciosa era que cuando lo mandaban a cancelar un consumo, de inmediato se le oía decir: “El vuelto es de la casa”, y se lo ubicaba en el pabellón de la oreja.

 La buena memoria de Leopoldo Antonio Guevara, que tuvo a bien aposentar su mirada en la semblanza del personaje, recuerda que Juan Torero, a comienzo de los años 80 fue presentado en Venevisión, en un espacio llamado "Sábado Sensacional" por donde pasaron muchos artistas nacionales y extranjeros y que era conducido por el animador y productor villacurano Amador Bendayán..
Un montón de historias y muchas anécdotas que contar, y que no caben en el riguroso espacio de esta crónica, nos dejó en las alforjas del alma este amigo  de trato breve, el vecino de la calle Urdaneta de Villa de Cura, el popular Juan Rojas, mejor conocido como JUAN TORERO.



OeC    febrero 2015




COMENTARIOS:

De: Raúl Aular Flores Muy buena la reseña histórica del popular "Juan Torero"...Esta pletórica de villacuranidad...Lo felicito y reciba un abrazo afectuoso....



De: Rafael Rodriguez Galindo Me gustan estas notas acerca de Juan Torero, un gran músico villacurano!!!. Gracias

De: Morabia Flores Lo recuerdo, solía ir a mi casa los 31 de Diciembre con su amada guitarra, pasamos muchos Años Nuevos.. .con el apreciado Juan Torero...Dios lo tenga en la gloria..brille su luz x siempre


De: Saúl Albano Nicolai Gran amigo de mi madre!!! Descansa en paz.

De: Kiko Herrera Gran villacurano, como ese no hay otro...

De: Wilmer Arias
26 de junio de 2016, 14:17
Y pensar que el amigo falleció y nunca le salió su pensión, no hubo quien le ayudará a gestionarla...

1 comentario:

  1. y pensar que el amigo falleció y nunca le salió su pensión, no hubo quien le ayudará a gestionarla...

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