domingo, 5 de junio de 2016

TIPOGRAFÍA "J M" ...UN RINCONCITO CULTURAL Y BOHEMIO





José Manuel Morgado "JM"







                                                     Foto cortesìa del amigo Elio Martìnez


                                                                                                                                           Por: Oscar Carrasquel



     ¿Como es en realidad una Peña? En nuestro país dìcese de las Peñas, que son  “Puente de saber, cultura y cordialidad”. Así cataloga en sus diversas publicaciones en un cintillo el reconocido Círculo de Escritores de Venezuela (CEV) para hacer una definición de las diversas peñas  que envuelven al ser en cualquier actividad humana.


     Villa de Cura en su dimensión fue hace años un  pueblo físicamente pequeño, de pocos barriadas, pero de manera acelerada se fue convirtiendo en ciudad. Tuvo en un tiempo muchos lugares campechanos, pero muy distinguidos y emblemáticos  para facilitar a sus moradores y visitantes el entretenimiento espiritual.
       Un rinconcito bohemio que conocimos y visitamos mucho en los años 50 en La Villa,  fue la sastrería del caraqueño don Augusto González, en la calle Miranda, refugio de escritores, juglares, poetas y músicos que visitaban la población, como el poeta y guitarrista Luis Fragachán, el creador de "El Norte es una quimera", recièn llegado de Puerto Cabello, por cierto muy amigo del poeta JM Morgado.

     Dentro de los  momentos estelares yo nunca olvido uno de los lugares más representativos en Villa de Cura  como lo fue la "Tipografía JM". Como es de recordar la  imprenta fue montada por el escritor, periodista de larga trayectoria y poeta José Manuel Morgado. De allí salían por encargo talonarios, tarjetas de bautizo, tarjetas de presentaciòn  e invitaciones para entierros; cuya sede conocimos primero, por los años 50 en la calle Comercio frente al bar del  italiano Juan Trotta; después Josè Manuel instaló su taller en la calle Bolívar y Villegas, aledaña al taller de alpargatería de don Leandro Nieves; y por último, mudada a la calle Páez, frente Almacenes Cristo Rey. Y además la tipografía también tuvo respiro en el laborioso poblado de El Sombrero, estado Guárico.
     En el interior de este taller de tipografía en Villa de Cura vimos crecer y nos hicimos muy amigos de una Peña literaria que se mantuvo tiempo activa, bautizada como LA PEÑA MORGADO. A ella nos integramos desde su fundación muchos de sus amigos. Lo cierto es que  para donde quiera que se mudaba la "Tipografía JM", detrás en su caminar iba todo  tiempo La Peña Morgado, y su guilindajo de guitarras, poesías, canciones y amenas tertulias.

     Coincidimos en más de una oportunidad en frecuentes reuniones con  Vinicio Jaén. A la conocida Tipografía la visitò la poetisa y escritora Rosana Hernández Pasquier, Argenis Díaz, Antonio Moreno, Victor Parra Rivero, Ingrid Chicote, la preferida; su compadre Inocencio Adames “Chencho”, entre otros más...  Procedentes de Maracay, recuerdo como concurrentes  a José Aloise Abreu,  Julio Morillo (humorista-caricaturista), Pedro Ruiz, Omaira Ochoa, Luis Alberto “El Toro” Contreras, José Rosario Delgado, Olga María Agrinzones,  Oldman Botello, periodistas todos o columnistas de las páginas de  El Siglo. Algunas veces  el poeta  Pedro Ruiz venía acompañado del  concertista de guitarra  Efraín Silva a ofrecer sus interpretaciones. Recuerdo asimismo en este mismo círculo al poeta  Aly Pérez y  el artista del pincel Carlos Martínez, Cejota.
     Ninguno de los espacios donde funcionó la Tipografía "JM" y su engranaje La Peña Morgado fue desahogado, pero cabía todo el que llegaba. De aquí salían frescas las ediciones de un periódico humorístico conocido como El Cotejo Mocho. Esta publicación de fino humor tuvo una vida de más de 30 años de circulación y últimamente, el poeta hacía un gran esfuerzo para que saliera al aire de manera ocasional. Circuló como el único periódico humorístico de toda la región aragüeña, no supimos de uno similar. 
       Por cierto existe un ritmo de merengue para orquesta cuya letra naciò de la inspiración del poeta JM, con música y arreglo del maestro Germàn Cordero Padrón en homenaje a "El Cotejo Mocho". El canto era ofrecido como serenata cuando el periòdico o su editor cumplìan años. También el ritmo "El Cotejo Mocho" se oía en retretas y paseos musicales cuando venía la gran fiesta de San Luís Rey de Francia en agosto.
   A esta cita bohemia  de gran bonhomía y cordialidad no faltaba la guitarra grande de Carlos Parra Díaz, la guitarra del maestro Esteban Nieves y la voz de su hermano Adriàn Nieves, la voz de don Pedro Ezequiel Gonzàlez; el tanguero Antonio Martìnez Santaella, el profesor Germàn Cordero, Julio Martínez "El Che"; y pidiendo espacio con su guitarra en la mano nuestro siempre recordado don Dàmaso Toledo; Gustavo Niazoa el popular Chingolo, con su cuatrico bajo del brazo; Braulio Pérez Balza, que era un artista desentrañando canciones del Indio Araucano y  Evelio Román “Gentile”, que rebasaba la sala de la tipografía afinando su requinto. .A veces el grupo se reducìa, y en otras ocasiones se nutría y crecía como el Caño Iguez en las sabanas de Portuguesa en invierno. 

     Cualquier persona sin importar su posición en la colectividad podía entrar en esta conocida Peña. Aquí en estas reuniones llegaba gente de cualquier clase social o tendencia ideológica. A nadie se le pedía carnet ni esplendor alguno. Nuestra agrupación era como “La Viña del Señor” donde  cabía todo el mundo.

     Creaciones poéticas de JM y de diversidad de poetas y escritores se escuchaban   en la voz de retumbo de Teobaldo Parra Coronado. Allí se grababa en un aparato reproductor de los de antes, y los casetes iban a parar dentro de un cajoncito de madera a reposar en un estante del taller tipogràfico.


     Nadie mejor para contar historias sencillas de La Villa y de sus personajes que el talento del poeta Morgado, mezclados con estilo humorístico y poético. Fino redactor y diagramador. Trabajaba pero siempre encontraba tiempo para compartir su espíritu alegre con todos sus amigos. Allí no se escuchaba ruido alguno sino el de la máquina Chandler y un reproductor de música. Le dedicò incontables crónicas y libros a su pueblo con amor. Su amor por Villa de Cura era desbordante la conocía  en su totalidad.
     Muchas veces  se presentaban ingeniosas interpretaciones teatrales escenificadas por Teobaldo, Vinicio y Morgado, metidos de lleno en sketches  de Aquiles Nazoa  y  de diversos humoristas y dramaturgos venezolanos, entre ellos Rafael Guinand, Antonio Saavedra y otros autores..Además nos entretenían mucho  con sus chistes y anecdotario.

      Esta llamada "Peña de Morgado" no poseía estancia fija, su base era la Tipografía pero a veces se convertía en  itinerante, libre como el viento, parecía una hembra de la calle; de repente un domingo se traslada al grato Valle de Tucutunemo; a veces bajo el techo de una bodega en Espinital, o en  la estancia olorosa a jardín de José Seijas, o se instalaba bajo la matica  de Semeruco de Isabelita Córdova donde ella cantaba. De repente estaba en  el rancho de empalizada de Héctor Lombano “Casunga”; en el bar La Garita de don Carlos Almenar, bajo las ramas del samán.  Se desplazaba por una larga vereda a la casa  de Wladimir Morgado, en El Toquito.  Finalmente paraba en la casa que habitaba JM en la parroquia Las Mercedes, frente al picacho de “Los Chivos”, sombreada por una mata de cotoperìz, cuyo ramaje o mitad del àrbol respiraba para la calle. Todas las interpretaciones  de los presentes eran amenizados por el trino de una paraulata rabo blanco,  a la cual el poeta le abría la jaula y no intentaba volar nunca.

     Como señalamos al principio, todas las canciones, poesía, relatos, cuentos y comentarios que producían los integrantes de la "Peña de Morgado", quedaron grabados  en casetes de la época. Durante los viajes que realizamos  por carreteras del Sur de Aragua y El Sombrero, los disfrutamos en el reproductor del auto. En el trayecto inspirados por la musa, de vez en cuando nos gustaba pedalear un  "roncito cultural".

     Hemos pretendido pintar un panorama breve de la vida de esta Peña que tuvo muchos años de vigencia en la ciudad de Villa de Cura. He querido ponerle hoy un poco de cantares y colores como un  homenaje de recordación y cariño a  nuestro queridísimo amigo y hermano José Manuel Morgado a quien hoy estuviésemos celebrando su cumpleaños número noventa y seis.
     Yo a veces medio dormido  me pongo a pensar en la figura del poeta y recuerdo que el día  8 de agosto era su cumpleaños y como siempre me tropiezo con muchas remembranzas, con lágrimas de tristeza pero también con entusiasmo. El hombre se nos  marchò en un amanecer villacurano, livianito, ìngrimo y solo, con su agenda apretada debajo del sobaco, vestido todo de blanco.
     El poeta José Manuel Morgado, la Peña Morgado y la tipografía "JM" parece que aún existiera con toda la fuerza en la sencilla historia bohemia y la cultura local. Esta amada Peña abrirá caminos a las nuevas generaciones, nuevos caminos seguramente. Descansa en paz querido amigo y hermano.

La Villa de San Luís, agosto 2020












EL AMOLADOR


                                         El Amolador. Foto tomada con teléfono Jezz

Villa de Cura
Estado Aragua

                       
                                                                       Por Oscar Carrasquel



      EL AMOLADOR


 
Con su fragua de mano 
pasa frente a mi casa
reviviendo historias
de tiempos que ya se fueron

Arrellanado en un taburete,

dale que dale giros 
a una piedra de amolar.

A diario lo miro

con unos ojos de brillo
que rompen 
el sol de mediodía

Una lluvia 

de minúsculos meteoritos
salen del vientre 
de una hoja de cuchilla.

Prosigue su andar
por el silencio de la calle 
sonando una flauta
con un afligido lamento
como un tren 
anunciando su llegada 

Veo por allá cuando se aleja
se escucha su voz de tenor 
con una tonada de amor:
!El amolador!  !El amolador!. 
.
                                                              


La Villa de San Luìs, junio 2016





sábado, 4 de junio de 2016

VÌCTOR MARTÌNEZ DESTACADO DIRIGENTE DEPORTIVO CANDIDATO A GLORIA DEL DEPORTE ARAGÜEÑO

                               Víctor Martínez candidato a Gloria del Deporte Aragüeño.



Por Oscar Carrasquel


Tendría que comenzar señalando que, cuando los cronistas deportivos en un futuro se decidan escribir la historia del deporte del estado Aragua, seria justo  que se tomara  en cuenta el nombre de este villacurano que en vida se oyó llamar VÍCTOR MARTÍNEZ. Por supuesto las páginas de la historia deportiva de Aragua tiene muchas caras visibles, pero la  de este reconocido personaje no debiera de pasar desapercibida, por tratarse de una de las tantas figuras por mencionar dentro de un grupo de personas que ofrecieron su desinteresada contribución para que el estado Aragua sea una referencia nacional e internacional en diversas disciplinas deportivas, especialmente en lo referente al béisbol.

En muchos entidades de Venezuela y del exterior fue conocido a secas como VÍCTOR MARTÍNEZ, un hombre activo en las diferentes tareas deportivas que le fueron encomendadas. En su vida supo agrupar, atender y promover eventos deportivos de cualquier naturaleza, lo que le valió  multiplicarse en diversas realizaciones en su pueblo natal Villa de Cura, en Maracay, en toda la región aragüeña y en compromisos en el exterior.
.
Como jugador activo de béisbol su carrera puede considerarse como fugaz, se dedicó después por entero a su rol de dirigente  y a desarrollar su talento como  auténtico organizador de diversas disciplinas deportivas. Por eso lo encontramos como entrenador, fundador de conjuntos de softbol, futbol, atletismo. Creador de ligas y equipos; organizador de campeonatos  en todas las categorías, en Aragua y otras entidades, cumpliendo con el rol  de directivo,  planifica eventos y encabeza delegaciones deportivas de carácter nacional e internacional.

VÍCTOR MARTÍNEZ RODRIGUEZ fue poblador del  barrio Las Tablitas  de Villa de Cura, del antiguo callejón 1 de Villa de Cura; en esta callejuela vino al mundo el 15 de junio de 1935, producto de la unión conyugal de la señora Adela Rodrìguez de Martìnez y don Rosendo Martínez, mejor conocido en la barriada como “Rosendito”. Este matrimonio conformó una de las primeras familias fundadores y residentes de esta popular barriada. Víctor era tío de Carlos José Martínez “Cejota”, artista plástico de reconocida trayectoria nacional.

En su primera etapa como jugador infantil aparece como integrante de conjuntos de pelota jugando para los  equipos “Buitres” y “Gavilanes”, cuando se jugaba con bates de palo de guayaba tallado, pelotas de pabilo forradas en adhesivo, y guantes de lona. Recuerdo que estos  implementos para jugar béisbol lo fabricaba –trazados y cosidos a mano- Juan Bautista Alayón y un muchacho aficionado al canto de apellido Guirados. En ese transitar impulsa junto con José Arnaldo González “Perdigón”, Eliseo Briceño y Carlos “viejo” Graterol   la creación del equipo infantil “Caribes”. Ya usando uniformes, bates y guantes manufacturados. Y tiempo después miembro de la Junta Directiva de nuestro equipo juvenil “Cerveza Caracas”, por allá en los años 58-60. Su hermana la gentil señorita Adelita  Martìnez, ya fallecida, era una de las madrinas de este equipo.

Debido a las  precarias condiciones económicas de la familia, comenzó desde temprano a fajarse duro con una vida que llevó siempre con honestidad y de correcto caballero. Víctor, con apenas 15 años de edad ingresa a trabajar a la Farmacia Central de don Félix Valderrama, desde 1950 hasta 1970. Pero luego su experiencia como auxiliar de farmacia la despliega en la "Farmacia Santa Eduviges” de Maracay, en dos etapas 1971-73 y 1985-1995. .Trabaja luego en la "Botica El Carmen" en Tucacas estado Falcón, en el periodo 1974-77. A finales del 77 ingresa a la "Farmacia Los Morros” en San Juan de los Morros. Y en  1980 en "Farmacéutica Blawbach” de Valencia, estado Carabobo. Sin descuidar su pasión por el deporte, donde  estuvo a la fecha y hora precisa cuando le requerían.

Enmarcado siempre dentro la actividad deportiva, en el año 1956 es designado como Secretario de Actas de la recién creada Liga de béisbol clase A del Distrito Zamora, para ese entonces ejerce como presidente de la Asociación  de béisbol del estado Aragua (ABA) el profesor Luis Carrillo. 

En 1957 funda el equipo “La Villa” de categoría A en el barrio Las Tablitas, para  luego participar dicho equipo en el torneo organizado por la liga de béisbol de Zamora por la copa “Ramón María Acosta”. Al mismo tiempo forma parte del personal de dirección y apoyo de dicho evento. 

En  1959 surge como fundador junto con el señor Enrique Flores del equipo “La Criolla” clase AA, que  el mismo año participa en  el campeonato estadal en el antiguo estadio José Pérez  Colmenares. El equipo  "La Criolla" escenificó muchos encuentros acá en el estadio La Aduana (detrás de lo que es hoy la residencia médica). Se midió con muchas divisas en la sabana, entre muchos otros con Vargas de Cagua, Papelera de Maracay, Vigilantes, INOS, Policía de Caracas, Cartografía Nacional, Intendencia Naval, Universidad Central, OSP de Puerto Cabello y OSP de La Guaira.

En 1960  junto con otros dirigentes le dan vida a los  primeros equipos de Softbol creados en Villa de Cura, realizando intercambios amistosos con clubes de San Juan de los Morros, Guigue y Maracay. En el equipo de Maracay militaron jugadores de figuración como  Pablo Acosta, Ñemita Martínez y Andrés Grillo Álvarez.

En 1961 es cofundador de la liga criollitos del Este en Maracay, en compañía de Francisco Matute Padròn, Juan Bautista Nieves, Luis Zambrano y Luis Ramos, padre de los exjugadores de béisbol profesional Wolfang Ramos y Luis Ramos, que siempre figuraron en la nòmina a la divisa Tigres de Aragua.

El 20 de febrero de 1962 funda junto con otros dirigentes una de las más grandes corporaciones del deporte menor como son Criollitos de Venezuela. Seccional Zamora, estado Aragua, con el asesoramiento y dirección de su presidente nacional doctor José Del Vecchio, con el cual lo unió una inseparable amistad.

En agosto de 1966 representa nuevamente los colores de Aragua como delegado del equipo Las Tablitas BBC de Villa de Cura, resultando campeón del primer campeonato nacional junior de los Criollitos de Venezuela realizado en Punta Cardón estado Falcón. Hazaña comparable solo  con el laurel  conquistado por del equipo juvenil villacurano “Ayacucho Star” en Caracas en 1943.

Su incursión como jugador activo de softbol se produce entre 1965-70 en el campo del Club Aragua de Los Tanques , jugando en  otras ciudades como San Mateo, La Victoria, El Consejo, Los Teques, San Juan de los Morros, y otras localidades. Descolló cumpliendo la función de utility.

La Liga Los Criollitos  seccional Aragua con sede en Maracay le encomiendan la fundación de la liga de Girardot en 1974;  lo propio hace en Tucacas estado Falcón, y también participa en la creación de la liga del Distrito Roscio del estado Guárico en 1977.

En 1978 le corresponde la creación del club de béisbol Las Tablitas clase A de Villa de Cura, y al mismo tiempo impulsa la  creación de la liga de atletismo junto con otros atletas de Villa de Cura. El señor Julio Bolívar presidía la Asociación de Atletismo del estado Aragua. En este sentido incorporó la carrera de  maratones, juegos tradicionales, de pelota de goma a las  fiestas  decembrinas en el barrio Las Tablitas, para el esparcimiento de la juventud. Creo, sin embargo, que las nuevas generaciones  no supieron captar y menos valorizar el esfuerzo de VM.

A finales de 1978 se incorpora nuestro personaje a la liga de béisbol clases A y AA del Distrito Zamora, cuando el presidente de la Asociación de Béisbol del estado Aragua  era el señor Remigio Hernández, después le siguieron Pedro José Martínez y Pepín Ariems.

Fijence que fue un dirigente completo, En 1980 es designado  delegado  por el equipo "Veteranos de Mariara". Este mismo cargo  lo desempeña con el "Deportivo Silva BBC" de  categoría AA en Tucacas estado Falcón, viajó con el conjunto para torneos realizados en diferentes entidades del país

A su regreso a Villa de Cura en 1985 se incorpora como Secretario de Relaciones Públicas de la Liga de Béisbol de Zamora, afiliada a la Asociación de Béisbol del estado Aragua. Y ocupa funciones de anotador oficial, promotor y representante de campeonatos, tanto locales como regionales y nacionales.

En  1977 el destino le dicta que debía de hacer un alto en el camino. Es  operado de laringe y cuerdas vocales en el hospital  Luis Razzeti de Caracas, queda sin voz, y emprende una nueva lucha porque debe aprender a hablar a través de ejercicios abdominales y diafragmáticos. Esta eventualidad no fue motivo para rendirse, al contrario continúa su trabajo deportivo en oficinas y campos donde era suficiente su presencia. En este sentido  se incorpora a una misión social como instructor de voz esofágica de los laringectomizados en hospitales especializados de varias ciudades de Venezuela y Centro América, fundamentalmente  de Cuba..

En 1990 trabaja en la parte organizativa de la primera serie de béisbol menor internacional celebrada en el estadio Ramón María Acosta de Villa de Cura,  con la participación de conjuntos de las islas de Curazao y Aruba.

En 1993 en octubre viaja a la Habana Cuba en actividades relacionadas con el béisbol menor y hace contacto con Felipe Sierra, representante de la liga cubana, categoría menor. Visita campos abiertos y estadios de la ciudad capital, y aprovecha para extender su misión hasta la más importante liga de softbol de la Habana, que agrupa más de 300 clubes, presidida por el ingeniero Carlos Alberto Díaz.

En 1993, en noviembre, se traslada a República Dominicana acompañando una delegación de la Academia de béisbol que preside del profesor Ernesto Junior Feliz, para la realización de la primera serie invitacional, versus la fuerte delegación Dominicana . La representación de la liga de Zamora  compite en tres categorías en el en el país caribeño, infantil, junior y juvenil A, con magníficos resultados

En julio 1995 se realiza la primera serie internacional de béisbol  en Palo Negro, categoría pre infantil e infantil, Victor Martínez coordina y dirige todo lo relacionado con atención, recibimiento y cumpliendo funciones  logística.y otras tareas. El señor Germàn Caldera desempeñaba entonces la presidencia de la Asociación de Béisbol del Estado Aragua..

Entre 1996-99 presta sus servicios como coordinador y organizador  de campeonatos de softbol y béisbol menor  en el campo del Centro  Social Aragua de Villa de Cura, y al mismo tiempo  ejerce como anotador y recopilador de los juegos que estos clubes  realizan en el mencionado Centro Social..

Cabe destacar que el 19 de abril de 1999  se vuelven a recoger los frutos y esfuerzos de Victor Martinez. Ese día el estadio Ramón María Acosta se abarrotó de público, tanto sus gradas como sus adyacencias para recibir a la representación de Cuba  a su regreso Winnipeg, Canadá, donde la selección de la isla caribeña se tituló campeones, cuyo evento fue planificado a beneficio de un niño que padecía de leucemia. (Dios lo tenga en la gloria).






Por su actividad en beneficio y desarrollo del deporte  en Aragua, recibe múltiples condecoraciones y reconocimientos, en especial El Samán de Aragua de la gobernación del estado Aragua; orden ciudad de Villa de Cura, orden José Pérez Colmenares por la ABA en Maracay, orden Día del Beisbolista, en Palo Negro; placas diplomas  y Honor al Mérito de la Corporación Criollitos de Venezuela, Caracas. Pergaminos en Tucacas, en  Cuba y República Dominicana  y condecoraciones  en Ateneos y Ligas  deportivas de La Villa, San Francisco de Asís, San Sebastián de los Reyes, San Casimiro, San Juan de los Morros, La Victoria, Barcelona, Santa Cruz de Aragua, entre otros, por su trabajo desarrollado en el llamado deporte rey.

Detallando sus múltiples facetas deportivas Víctor Martìnez nos demuestra que fue un hombre que amó el deporte en el estricto sentido de la palabra. No era periodista egresado de claustros académicos, pero mostró su inteligencia y habilidades como comunicador en el área deportiva. Todas las menudencias en un campo de juego la llevó  su pluma a las páginas de deportes de los diferentes medios de comunicación del Aragua y Guárico. Fue corresponsal de matutinos de la región central. Llevaba una crónica en el periódico El Vigía  titulada “Tribuna del Fanático”, y escribió diversas páginas para la revista EXPRESIÓN de Villa de Cura, siempre con temas concernientes al béisbol.

Todo esto y mucho más fueron las facetas que adornaron la vida de VÌCTOR MARTÌNEZ, La presente nota es  una síntesis producto de una agradable y fluida conversación sostenida con él. Fue un día que yo regresaba de mi trabajo y aprovechamos para hablar largamente sobre la intimidad de su vida deportiva, dos meses antes de su viaje a la eternidad. Nunca pensé que sería ésta la última  vez que oíamos su esofágica voz,  ambos arrellanados en un banco de cemento en la plaza Bolívar de Villa de Cura.

Este hombre de vida vertical y deportista  falleció el 11 -09-2012. Contaba 77 años de edad. Los que fuimos sus amigos de toda la vida, su muerte nos causó una profunda conmoción. Considero por todas su virtudes que el ABA debería incluir su nombre en la lista de Glorias del Deporte del Estado Aragua . Paz a su alma..


Oscar Carrasquel. La Villa de San Luís de Cura, 03 de junio de 2016

Fotos archivo colección Ramón Alfredo Corniel

sábado, 21 de mayo de 2016

LA CABRA LOCA



  


        LA  CABRA LOCA

        Oscar Carrasquel 
                                              
 El significa del popular adagio
 que reza: 
“más loco que una cabra”
es lo que vengo a explicar

En suelo de Lara
y el vecino Yaracuy,.
y en toda Portuguesa
es muy usual
este vernáculo refrán

La examino de cerca, 
tiene barba, copete lanudo,
dos cachitos escondidos

Llegado el día que, 
a los cabritos debe destetar
porque la ubre se resecó
y sus tetillas no dan para más.

Entonces, 
con hierba, gamelote 
y chillidos de gañote  
los cabritos  
se tienen que alimentar

La cosa se pone fea,
cuando se encabrita.  
Se vuelve tan eufórica,
que sobre los árboles se encarama 
cuando el hambre arrebata
 
Se vuelve furiosa, 
tiene procederes dislocados,
se descarrila, se pone tan tosca,
que le embiste a la gente
como si estuviera loca..

                                             

               La Villa de Araure  estado Portuguesa, 2016



sábado, 14 de mayo de 2016

EL ADIÓS A UNA MADRE DEL CAMINO


                                             
EL ADIÓS A UNA MADRE DEL CAMINO

                 Por  Oscar Carrasquel


La tristeza ahoga el alma
la muerte de una madre 
Trigueña, de ojos grises
Con su cabellera de trenzas 
de cara risueña de primavera
 .
Tiendo otra vez la mirada 
por encima de una enramada 
con un bosque de árboles,
Vuelvo a ver sus manos hacendosas
de tanto transitar la vida
como golondrina casera.

Llena está la casa de su presencia
De un chinchorro, se levanta a atizar 
los leños del fogón un domingo
dedicado a homenajear a las madres

Veo a la negra atada al hijo 
Que retoza a su lado
Como un lucero mañanero
Ella al morir se  llevó sus alegrías .

Recién bañada,
pasaba  por la puerta del frente
de su pequeña cabaña
levantada dentro de la alfombra verde
de la generosa pampa,
a un  costado de un camino solitario.

Los pajaritos en libertad trinaban 
en la fronda de un árbol de jabilla.
El rio Acarigua al frente palpita
en su discurrir de aguas crecidas.

Ese “día de la madre” 
en la medianoche
emprendió la marcha 
que no tiene regreso
para toparse con la muerte
y su coronas de azahares.

Su cuerpo inerte viajaba 
como un barco sin puerto,
que había zarpado  de su  mar
Mientras  que el llanto 
de familiares y amigos
ahogaba de lagrimas 
el silencio de la madrugada.

Que en paz descanse 
sobre la blanda tierra
Con los vientos de la mañana
en la Misión
.
Era Domingo 
de todas las madres
de alegría convertida 
en llantos y pesares.





                                                   Araure, “Día de la Madre” de 2016






lunes, 2 de mayo de 2016

CONTEMPLAR

     

                                                          Oscar Carrasquel


!Quién pudiera!
ese mar de meditación penetrar
La mirada hace un hueco
en el cielo claro azul.
En instantes 
la mirada detiene su andar
Abre espacio
para  tantear su nombre
entre una hilera de estrellas.
Y entre todas
atraer la más bella
y atrapar su impoluta luz 
hacia donde está ella.


La Villa de San Luis, 12-2018
                                                    

COMPARTIENDO UN REENCUENTRO


                                     
                                                         Por Oscar Carrasquel

Un grupo numeroso de profesionales de la medicina, mujeres y hombres,  pertenecientes a la X promoción de médicos cirujanos egresados en el año 1990 de la ilustrísima Universidad de Carabobo, núcleo La Morita de Maracay,  se reunieron el sábado 23 de abril de 2016 para recordar  de la mano de Dios y la Santísima Virgen María, el duodécimo sexto aniversario de haber culminado su carrera. 

La reunión comenzó antes de mediodía y se prolongó hasta casi entrada la noche. La actividad comenzó en primer lugar  con el episodio de la caravana por la carretera. Después fue  la gran nave central de Paveca que se llenó  de colorido, de música especialmente seleccionada y por supuesto de muchas caras lo suficientemente conocidas.

Aquella tarde fue algo especial, allí hicieron acto de presencia solo un grupo de ellos, el encuentro fue afortunado a pesar de las distancias de donde tuvieron que venir los participantes. Hicieron lo que llamamos "una vaca" para sufragar el costo de la reunión. No hace falta decir que volvieron a acordarse de los años pasados, como amigos vitales, como compañeros de carrera, de su etapa de estudiantes,  caminando  juntos con optimismo y como profesionales que hoy se desempeñan en el área de la deontología médica. No fue nada difícil   abrazarse, juntar pecho con pecho y volver a chocarse  las manos. Con la misma alegría de aquel día que recibieron sus pergaminos y arrojaron  sus birretes al aire. Fue una tarde feliz, de gozo y fraternidad. Saben que se aman como hermanos. Que caminan juntos en la lucha cotidiana, debemos de reconocer que hoy  más que nunca no es  nada fácil desempeñar la especialidad médica, en unos tiempos donde sigue creciendo la carencia asombrosa de medicinas en centros de atención y hospitales. Pero siguen siendo salvadores de vida trabajando con fe y voluntad con el aprendizaje adquirido. De todas maneras estaba de por medio una cena, postres, entremeses, allí estaban  unos  pasteles sobre un mesón prepararas para cantar el "cumpleaños feliz".

Hubo que decir que la atención de estos esposos y sus hijos fue muy distinguida, nada más cabría en el alma de los celebrantes y de las personas que estuvieron presentes  en el salón. Se multiplicaban las emociones y  la tarde joven todavía  tardaba en transcurrir. Se sirvieron bebidas que nunca repugnan, paralelamente hubo música grabada, posaron para las cámaras de sus celulares, se volvían a fotografiar, iban y venían como el latir de las olas, jugaron a la partida de dominó, hubo baile, karaoke, mujeres y hombres querían cantar como gitanos.
 
Todos ya en la madurez pero con ánimo juvenil con el corazón henchido de alegría. Hubo un señor de pelo rubio que en su propia voz cantó de manera romántica hasta más allá de lo que le permitía su garganta y fue muy aplaudido. Y también llegó la inevitable hora loca, todos ellos girando como unos niños en el salón con las manos en la cintura y otras veces con las manos en alto. Todo observado y compartido también por esposas, esposos, hijos y familiares cercanos que forman parte de sus vidas. La brisa también aprovechaba cantaba afuera,  en las copas de los árboles de mangos,  en el ramaje más alto de los eucaliptos, y en las flores que caían como gotas de lluvia de los apamates. Los médicos y sus familiares se divirtieron un buen rato en aquel estupendo reencuentro.

De la manera más emocionante, recordaron que fueron 116 los integrantes de esta X promoción de médicos cirujanos egresados el 30 de marzo de 1990 de esta casa de estudios superiores; por supuesto no estuvieron todos presentes de manera física, pero si se llamaron para rememorar la ocasión,  se cruzaron mensajes de texto  y  se pasaron imágenes en whassap; algunos se encontraban de viaje, y la mayoría diseminados por el resto del país cumpliendo  con voluntad sus quehaceres profesionales de sus respectivas especialidades, en donde cada uno decide el camino a seguir, sin embargo no olvidaron la ocasión.

No dejaron escapar  el momento, y no faltó quien se acordara de cuatro de sus colegas ya fallecidos; los mencionaron con nombres y apellidos porque la vida tiene sus verdores pero  también sus eriales, las subidas pero también sus bajadas, tampoco pasaron desapercibidos el resto de sus compañeros ausentes que eternamente estarán presentes en sus mentes.

Hubo un instante, exactamente antes de marcharse, en que todos hicieron un alto para recordar  que al salir de allí saldrían a visitar a la doctora María del Carmen, otra de sus colegas que se encuentra convaleciendo en la cama de una clínica en Maracay, salió una representación  hacia esa dirección, para estar un rato junto a ella y al borde su cama dedicarle también un pedazo de la noche.

Instalado  en un mueble cómodamente,  manoseando las hojas de un libro, conseguí  observar cómo los niños hijos y nietos también bailaban y se divertían.  Trato de abordar  la reseña del acontecimiento, no tan bien  como lo hiciera un buen reportero profesional, pero sí, con  la frescura y la nitidez de un pintor que acaba de esbozar sobre un lienzo. 

                                                                              

  Valencia, 25 de abril de 2017 

COMENTARIOS:

De: Gilda Elena Carrasquel Cordova
2 de mayo de 2016, 21:50
Extraordinaria narración... un día histórico

25 ANIVERSARIO DE LA X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS DE LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO, NÚCLEO LA MORITA DE LA CIUDAD DE MARACAY. ESTADO ARAGUA.


 Por Oscar Carrasquel


Coincidiendo con la celebración de la Semana Santa, el día 30 de marzo de 2015, cumple Bodas de Plata la X Promoción de Médicos Cirujanos egresada de la ilustre UNIVERSIDAD DE CARABOBO,  Núcleo La Morita,  en Maracay, estado Aragua en el mes de marzo de 1990.

Con motivo de dicha conmemoración los integrantes de la citada Promoción hoy harán un alto en el camino para recordar, no solo el tiempo transcurrido, sino para revivir todo lo sembrado y cosechado a lo largo de estas dos décadas y media de ejercicio, y de estudios técnicos- científicos de nivel superior, pero sobre todo para hacer énfasis en el rescate de los valores que permitan construir un ambiente en que se privilegie el respeto por esta profesión y los derechos ciudadanos por la salud y la vida.

Están celebrando  este XXV aniversario de graduación y los recuerdos se instalan, quiero aprovechar para darle ánimo a este reencuentro en un ambiente absolutamente familiar, por estar viviendo tiempos de insólitas y dolorosas ausencias. Elizabeth Carrasquel Còrdova, la hija le tocó formar parte de aquel grupo de jóvenes bachilleres que pudieron alcanzar con dedicación y sacrificio sus metas académicas en 1990, obteniendo con suficientes méritos el título de Médico Cirujano en el paraninfo de esa superior casa de estudios, y posteriormente culminaron sus pertinentes  especialidades; Me hago eco de la fecha para felicitar  ese importante conjunto de mujeres y de hombres que dignifican esta sacrificada y delicada profesión,  conocedores profundos del diagnóstico y tratamiento en el campo de la deontología médica, cada uno frente a sus respectivas especialidades, hasta que les llegue el tiempo de ausentarse por la suma de años acumulados al servicio de la salud pública.

¡Felicidades! pues amigos médicos,  debe ser hoy el coro de voz  junto con las palabras de afecto, cariño y admiración, para todos estos jóvenes que fueron ayer, con motivo de  la evocación de este magno aniversario.   
                             
                                                                              



Maracay, 30 de marzo de 2015 

miércoles, 20 de abril de 2016

RETRATO DEL POETA PABLO CABRERA


  Por Oscar Carrasquel




Pueblo  abajo y sin el  rumbo variar
Con unos  papeles entre tus manos.
Te veo regresar sin saber por dónde llegarás.
Te vi  pasar a trancos de soldado
La plaza Bolívar
Bajo la fronda de su  pobre alameda
Y me parece volver atrás de nuevo  la mirada
De cuando  en el regazo de la madre paseabas.
Hoy caminas lánguido como una planta trepadora
Distraído el pensamiento,
Y sin decir nada.
Guardas en tus movimientos la poesía
Pero una vez que  la sueltas
Es como la lluvia cuando se desparrama
De la negra nube.
Claros espejuelos y melena encanecida
De aquel mozo que se convirtió en abuelo.
Este bardo camina cabizbajo
Mirando sus suaves pasos 
En el  claro cielo reflejados.
Tu piel requemada y tu normal boina
Del color de tu bandera. 
En el silencio de las tardes
Se oye el latir de tus pisadas
De su pausado ritmo.
Tu  sesgado caminar acusa el paso
De tantos fríos y sequías 
Que el crepúsculo depara a la vida.




                                                          Verano de 2016.

                                                               




viernes, 15 de abril de 2016

MIS CORRERIAS CUANDO PEQUEÑO EN EL LLANO


 (Mis vivencias con mi tío Gregorio en LA UNIÓN de Barinas)


      Por Oscar Carrasquel



Hombre curtido del llano
de pantalón  enrollado
más abajo de la rodilla
Y cuchillo envainado 
colgado de la pretina.

Sombrero de pajilla 
con barboquejo ajustado 
debajo de la barbilla

Buceó 
en todas las aguas del llano
desde que era chavalo.

Hombre 
de canalete y palanca, 
Pescador  
con arpón, anzuelo y atarraya.

Algunas veces andaba 
de planta  en el suelo,
y otras, 
calzado de alpargatas 
  
Arreador de ganado,
Jinete de caballo en pelo,
con un grito 
que llegaba hasta el cielo.

Flotaba en  el medio del agua 
con “mandador” en la mano diestra 
Para espantar 
un borbollón de caribes
Vadeando una punta de ganado 
para  el otro lado del río. 

Golpe de viento, 
mi tío parecía,
con ligereza de pantera herida 
Sujetado a la crin de su caballo
a pleno sol de mediodía.

Mis primos, 
Manuel y Gumersindo,
En las noches de reposo
y de viento veraniego 
Agarraban un arpa y unas marcas 
y tarareaban coplas
debajo de  un tamarindo viejo. 

De pronto 
una  carabina sencilla
sobre el hombro mi tío se terciaba, 
y de la sabana  
un báquiro enseguida traía,
O un  garzón “soldado”, 
Y otras veces un venado 
Sobre una vara colgando.

Caney sobre cuatro horcones
con  techumbre de palma
En donde siempre estaba
Una hilera de hamacas colgadas.

Y aquel caminito manso 
que nos llevaba
hasta la orilla del río,
Adonde 
con mis  primas y tías,
En un remanso del río  
En donde el agua era más mansa
En las tardes nos echábamos zambullidas.

En la margen  derecha de la Portuguesa,
Una enredadera de manglares, 
Sumergidos dentro el agua había,
Donde  las guacharacas con su algarabía
Llegaban  desde que  despuntaba el día.

“Pueblito”  se llamaba la fundación
Situado más abajo  de La Unión.
Allí  con tía  Matilde y  sus hijos vivía.

El ranchón tenía una troja de guafas,
A donde se  recogían: 
Los chinchorros, anzuelos, 
arpones,  boyas de taparo
Y guarales para  tiempos de pesquería.

En el fondo  del  patio,
una chozuela había 
Sobre cuatro palmas levantada 
Adonde todo el pescado grande,
Que durante julio-agosto se cosechaba
Después de salado se almacenaba.

Fundó  un conuco  mi tío
En la barranca del río
Cultivó: menestra, yuca y topochos.

Y un chiquero 
siempre  lleno de galápagos
muy cerca 
De una "madre vieja".

Al lado de un cañaveral, 
Dos hombres de su confianza
que unos bueyes parecidos
Hacían girar un trapiche
Mientras en un fogón
Hervía la melaza
para hacer "batido" y papelón .

Muchas veces don Victorio Pérez
Aquel que  “bigotón”  apodaban,
Negro de gruesos mostachos,
Encima de una yegua llegaba.

Cuando mi tío y primos 
se juntaban,
se hacían  una cruz en la frente
mientras  en un  bongo se embarcaban,
para pasar  ocho días  pescando
en una playa del rìo 
ranchados como una sola familia.

El río La Portuguesa 
y  el rìo Guanare 
en este lugar se encuentran,
Y como hermanos traviesos  
corren después
En una sola corriente.

Por un costado 
del pueblo de La Unión  
Pasaba  aquella  corriente crecida,  
para luego  descargar  en el  Apure bravío.
  
Nunca he podido olvidar estas vivencias
Y mis correrías de  cuando era niño
En compañía de mis  primos y  tío,
de tiempos  cuando  no me había alargado
los pantalones  todavía. 


                                                         La Villa de San Luis, Primavera de 2016

viernes, 1 de abril de 2016

SEGUNDA CARTA A DON INOCENCIO UTRERA EN LOS 40 AÑOS DE FUNDACIÓN DEL MUSEO

SEGUNDA CARTA A DON INOCENCIO UTRERA EN LOS 40 AÑOS DE FUNDACIÓN DEL MUSEO
                                                                  
          Don Inocencio Utrera fundador del Museo de Tradición de la Ciudad de Villa de Cura.



La Villa de San Luis  de Cura, 15 de abril 2016



DON INO:

      Ha transcurrido exactamente un año desde  la última carta que le escribí, de manera que hubo de pasar  tiempo para saber nuevamente de usted, sin embargo siempre lo recuerdo  en la paz del Señor, descansando en su última morada. No hay duda que a Ud se le reconoce como un gran filántropo y humanista. Maestro nato que enseñó mecanografía rápida en aquellos lejanos años 50 con máquinas Underwood y hacía que los alumnos aprendieran a escribir sin ver el teclado.
  
El Museo de Tradición de nuestra  ciudad que orgullosamente  lleva su nombre,  el próximo 9 de abril de 2016 estará cumpliendo 40 años de fundado, se me ocurre enviarle esta nueva misiva. Una que deseo recordarle don INO, es que ya está circulando la noticia que el próximo año 2017 va a celebrar su ciudad los 300 años de la confirmación de su fundación.

Usted conoce al profesor Oldman Botello y sabe de sus andanzas reporteriles con don  José Girlando cuando trabajaban juntos en el diario El Imparcial de Maracay, y andaban  por allá en San Francisco de Cara (el desaparecido) y aquellas pueblos del Sur de Aragua, recopilando información,  documentos y  recolectando muestras para el Museo. 

El Museo me dicen que continúa  “siempre igual”,  que es como decir "en caída libre", a la peor de la suerte, ahora  se dictan cursos y talleres,  procurando subsistir, con la fuerza de  voluntad  de una Asociación de Amigos, y los Directores siempre de manos atadas,  como dice el aforismo “trabajando  con las uñas”. Uno, aunque vive fuera es testigo y reconoce el esfuerzo y la calidad de esas personas.

Paso a contarle algo que de verdad me apena. Un domingo luego de asistir a la misa de la mañana, anduvimos y recorrimos varios sitios en compañía de una pareja  que vinieron de Guanare.  Al matrimonio le gusta  mucho las exhibiciones antiguas y  los llevé a pasear por algunos lugares históricos de la ciudad, y encontré que la casona de la calle Miranda donde funciona  la  sede del Museo, tenía un candado en el portón, cerrado para el publico. . De verdad me dio un poco de pena, y nos fuimos a casa..
... 
En Guanare, ciudad donde ellos residen funciona el  “Museo Inés Mercedes Gómez Álvarez”, cuenta con la cooperación del Gobierno regional y municipal, con el sector privado y asociaciones civiles.  Permanece todos los días abierto al público, menos el lunes.  Muy especialmente visitado por las escuelas públicas y privadas. Está abierto sábado, domingo y feriados, que es cuando recibe el mayor número de visitantes, propios y foráneos. 

Sin embargo  Don INO, no quede tan mal porque les mostré un catálogo que antes lo entregaban al visitante al entrar  “con el favor de devolverlo al salir”,  fue lo único que pude mostrarles a los amigos de Guanare que quedaron admirados, aún conociendo el museo pintado en el papel, por la gran cantidad de piezas que registraba. el inventario físico general del Museo. Según la lista en comento había en existencia de todo  aquello que  significa el pasado de nuestra ciudad. El Museo  dividido  en  Secciones de armas, petroglifos, mecánica,  motores, instrumentos musicales, vitrinas con antiguos documentos, rincones típicos, cuarto histórico, altares y cuarto sacro, incluso el sillón de barbería de don Inocencio, entre otros. Como le dije en la carta del año pasado, producto del afinado trabajo  de usted,  seguido de don José Girlando, Oldman Botello, Elio Martínez, Trinita Linero , Jesús Chuito Rodríguez, de Figueira y el compromiso del afable presidente del Concejo Municipal de la época Sr.Orlando Espinoza.

El Museo estaba organizado en año 70 por  nuestro siempre recordado José Girlando, un hombre que nunca fue ajeno al arte y la cultura,  que se hizo gran amigo de usted don Inocencio y quiso a este terruño entrañablemente, con justicia cocido como   "Cronista gráfico de la ciudad", parecía  formado en una escuela de paisajismo allá en su querida Sicilia. Don José Girlando fue compañero columnista y reportero de la revista Expresión de Editorial Miranda. 
El Museo de Tradición de la Ciudad, repito, fue una de sus grandes preocupaciones y pretendió  que se convirtiera en el museo más grande de Venezuela, y pienso que así fue reconocido,  de esta manera fue reseñado por periódicos de circulación nacional.  Contaba  Girlando, como sus asistentes para  ingreso de piezas al Museo, con el poeta  don Elio Martínez, y un fotógrafo ayudante de apellido Figuera, a finales de la década del 70.
 
Puedo afirmarle con responsabilidad que el señor Girlando en este centro de compilación histórica  dejó una muestra iconográfica tamaño gigante del cerro El  Vigía, el picacho más grande de  este valle,  se trata de una perspectiva en varios recuadros que forman una sola.  por cierto me cuentan que las imágenes se encuentra en mal estado dañadas por el salitre. 

LLegó un tiempo largo que el Museo entra en una especie de adormecimiento, guardado, empaquetado, casi abandonadas sus colecciones en un galpón, en la carretera que conduce a Cagua,  mientras se le conseguía albergue para una nueva etapa.  

Le digo don Inocencio lo siguiente:. En esos mismos días estuve en la plaza Miranda de La Villa compartiendo opiniones con una gran amiga del Museo, y me dijo con  sentimiento de dolor: “Señor yo lo conocí,  allí no queda ni la cuarta parte de los objetos que dice ese cuaderno que usted tiene en sus manos, y los que quedan están deteriorándose”. Y,  desde luego, la dama prefirió inhibirse de hacer otras consideraciones.
.
Deseo repetir algo don Inocencio,  sobre lo tratado en la primera carta, en relación a las dos instituciones que comparten el mismo recinto, La Biblioteca Pública Municipal y el Museo. Destaco que ellas son hermanas muy unidas, se reconocen y se llevan muy bien, pero como usted bien comprenderá ya son mayores de edad y debieran, cada una, hacer su vida aparte, tener cada una sede propia. ! no le parece maestro !

Me tengo que despedir de usted Don INO, no sin antes rogarle que me perdone porque sé que algunas cosas que le cuento le será de mal gusto. Será hasta una nueva ocasión si Dios lo permite. Con el transcurrir del tiempo le volveré a escribir Maestro,



                                          Que en paz descanse Don INO.

                                     Soy su eterno amigo y seguro servidor.

                                                 Oscar Carrasquel